domingo, 11 de enero de 2009

¡Hola a todas!

Os informo de que hasta que no me examine de mis opos, me han comentado que de 3 a 6 meses será el examen, ya no colgaré más capis..., así que aquí podéis leer, comentarme,... lo que queráis sobre los capis...

¡Espero vuestros comments!

¡Besos mis niñas!

sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 52

En el turismo de Mar... las dos amigas seguían platicando...

- Mar: y... ¿cómo lo llevas?
- Anabel: ¿el qué..., que ya no estemos juntos?
- Mar: (asintió): sí...
- Anabel: pues... a ratos..., desde que lo dejamos, en Bulevar me han mandado ejercer como documentalista, entonces esos momentos que estoy por la calle, me distraigo...; pero por la noche, que estoy cenando sola en casa, es cuando más me acuerdo de él..., y gracias que tú y Sandri me habéis ayudado o me invitáis a cenar que sino......
- Mar: pero no vienes siempre..., y yo no quiero que estés sola en casa porque sino lo pasarás peor...
- Anabel: te lo agradezco mucho guapa, de verdad..., pero es que hay veces que necesito estar sola..., pensar...
- Mar: pero no ahora que está todo muy reciente..., debes apoyarte en nosotras, tus amigas...
- Anabel: ¡gracias guapa!
- Mar: es la verdad reina..., que yo, antes de ser la prima de Nacho, soy tu amiga...
- Anabel: ¡mi mejor amiga!
- Mar: ¡y tú la mía! (se abrazaron, pues estaban detenidas en un semáforo)

En la cafetería de Bulevar21...

- Gonzalo: ¿has pensado en algo drástico para sacar a Isa del cabaret?
- Álvaro: aún no...
- Gonzalo: y... ¿por qué no empleas o buscas un modo más sencillo para apartarla de ese mundo?
- Álvaro: es lo que le hice ver en mi casa...
- Gonzalo: y... ¿qué tal fue?
- Álvaro: ¡fatal!..., ¡es muy cabezona!
- Gonzalo: (sonriendo): ¿también?
- Álvaro: (frunció el ceño): ¿por qué dices “también”?
- Gonzalo: porque tú también lo eres... (sonriendo)
- Álvaro: (molesto): Gonzalo..., por favor..., que te estoy hablando en serio...
- Gonzalo: vale..., vale..., sólo intentaba animarte un poco...
- Álvaro: te lo agradezco..., pero sólo lo conseguiré si Isa deja el cabaret...
- Gonzalo: bueno y... ¿qué tienes pensado hacer esta noche?..., ¿irás a verla?
- Álvaro: (negó con la cabeza): no...
- Gonzalo: (sorprendido): ¿no?
- Álvaro: hasta el sábado no me pasaré por allí..., necesito pensar..., para que cuando nos volvamos a ver no nos tiremos los trastos a la cabeza..., me parte el alma cuando discuto con ella... (resopló) ¿por qué la tuve que conocer en aquel lugar?..., ¿no podría haberla conocido por la calle o en cualquier otro sitio?
- Gonzalo: el amor... ¡es lo que tiene!..., ¡aparece cuando y donde menos te lo esperas! (sonrió) sino fíjate en mí..., ¿quién me iba a decir que conocería a mi ángel aquí en Bulevar 21?
- Álvaro: al menos ha sido aquí y no como yo... (resignado)
- Gonzalo: no lo digo por eso..., lo comento para que veas que el amor llega en el lugar menos esperado...
- Álvaro: ya veo, ya...
- Gonzalo: venga macho, no te pongas así..., ya verás como el sábado, cuando os reencontréis, la cosa irá mejor...
- Álvaro: eso espero Gonzalo..., eso espero... (dio el último sorbo al zumo) bueno..., me voy a seguir trabajando..., si recibo llamada de Nacho o Bea, te avisaré...
- Gonzalo: ok..., ¡hasta luego!
- Álvaro: ¡hasta luego! (se ausentó, dirigiéndose a su despacho)

UNA HORA DESPUÉS... ERAN LAS 19 HORAS DE LA TARDE...

En el Restaurante “Béne”... Nacho fue el que mostró el contrato a Marco Gazzi y le explicó todo..., Bea intervino menos pero también aportó algo..., estando con Nacho se encontraba segura de sí misma..., el patrocinador se mostró encantado con la nueva oferta recibida por lo que no dudó en firmar..., ahora se despedían...

- Marco: muchas gracias por todo, señor Goñi... (alargó la mano)
- Nacho: (estrechándosela): es lo menos que podríamos hacer por usted...
- Marco: Beatriz..., dígale a don Gonzalo que da gusto trabajar con trabajadores tan eficientes como ustedes...
- Bea: gracias..., no se preocupe, que yo se lo diré... (apretando sus manos)

El italiano los acompañó a la puerta, diciéndose adiós...

- Nacho y Bea: ¡hasta otra señor Gazzi!
- Marco: ¡adiós señorita Pérez..., señor Goñi!

Los dos jóvenes se alejaron del Restaurante..., aproximándose al coche del abogado..., iban muy contentos por lo que habían logrado...

- Nacho: (sonriendo): Beatriz..., ¡lo hemos conseguido!
- Bea: síííííí..., somos un buen equipo... (sonrió)
- Nacho: ¿aún lo dudabas? (tan feliz estaba que levantó a la muchacha del suelo y comenzó a dar vueltas)
- Bea: Nacho..., bájame..., que nos vamos a marear y a caer... (sin dejar de sonreír)

El joven obedeció, dejándola en el suelo, y otra vez sus bocas se encontraron a escasos milímetros..., sus ojos se cruzaron por un instante y es cuando Nacho se acercó a los labios de Bea y la besó..., ella le correspondió..., esta vez era él quien tomó la iniciativa de besarla y ella estaba encantada de que se diera así...

Tras unos segundos besándose...

- Bea: (separándose un poco): Nacho...
- Nacho: dime...
- Bea: ¿por qué... por qué me has besado?
- Nacho: porque estoy enamorado de ti..., sé que la semana pasada te dije que había sido un error besarnos..., pero ahora sé que no..., yo estaba enamorado de ti cuando estábamos en la universidad..., lo que pasa es que luego conocí a Anabel y me enamoré pérdidamente de ella..., la he amado mucho, incluso...... (pausó)
- Bea: ¿incluso...? (quiso saber)
- Nacho: nada..., olvídalo... (estuvo a punto de confesarle a la joven que con su ex había conocido el amor verdadero y con la que pensaba casarse más adelante..., pero no lo creyó conveniente..., ahora quería centrarse en Beatriz y no pensar en nada más...) es por eso que me gustaría salir contigo..., que seamos pareja..., si tú quieres, claro...
- Bea: (sonriendo): ¡claro que quiero!..., ¡yo también estoy enamorada de ti!
- Nacho: (incrédulo): ¿de verdad?
- Bea: (asintió): ahá...
- Nacho: eso sí, me gustaría que fuésemos poco a poco..., acabo de salir de una relación y...
- Bea: (interrumpiéndole): no te preocupes..., no hay prisa..., lo importante es que nos queremos..., lo demás, ya vendrá... (sonrió)
- Nacho: ¡gracias Beatriz!
- Bea: a ti..., ¡te quiero!
- Nacho: ...... (no supo qué responder a eso..., él no se esperaba que ella le dijera tan pronto aquellas dos palabras..., por eso sólo se limitó a posar sus labios en los de ella y besarla..., ésta correspondió a ese beso..., finalmente había conseguido el amor del abogado y se sentía dichosa...)

LOS DÍAS PASARON RÁPIDAMENTE...

Días antes... Nacho y Bea se encontraban radiantes..., decidieron no besarse en Bulevar21 para que Anabel no les viera..., aunque esa idea fue de él..., y Bea no tuvo más remedio que acatar lo que él le pidió..., el abogado no le contó a nadie su relación con Beatriz..., no porque se avergonzara de estar con ella sino porque quería evitarse malos tragos..., Bea, por su parte, sí le anunció a su amiga Sandri su relación con él..., ésta se sorprendió..., y finalmente no tuvo más remedio que respetar esa relación a pesar de que a la jefa de personal le gustaba más la relación de Nacho con su ex, Anabel..., quien ahora se había convertido en su gran amiga. Álvaro, por otro lado, estuvo pensando qué le iba a decir a Isa cuando fuera al cabaret el sábado..., la echaba de menos..., y en más de una ocasión estuvo tentado a llamarla o enviarle algún sms..., pero decidió esperar unos días más y platicar con ella cara a cara...; Isa estuvo actuando sin dejar de pensar en Álvaro..., ¿volvería a verle?..., lo echaba mucho en falta..., Alexis mientras tanto estuvo merodeando a la bailarina para ver si le daba una respuesta..., pero ella sólo se limitaba a rehusarlo..., el griego no entendía qué le pasaba a la muchacha para que le tratase así después de que él le confesara sus sentimientos..., de lo único que estaba seguro era que iba a averiguar qué le ocurría a su amada. Anabel ayudó a su mejor amiga Mar a decorar la iglesia y ultimar los detalles de la boda de la Creativa..., de ese modo tenía la cabeza ocupada y no pensaba en Nacho las 24 horas del día..., también las dos amigas entregaron su trabajo a los accionistas..., les gustó mucho y les asignaron para dentro de dos semanas otro..., esta vez por separado..., Mar tenía que viajar a Barcelona y hacer fotografías de la ciudad condal..., en cambio, Anabel, debía realizar un documento sobre los productos de belleza. La relación de Sandri y Gonzalo iba viento en popa..., junto con la de Mar y Carlos, era la relación más estable..., ya habían hecho el amor por segunda vez y fue tan especial como la primera. Rocío aún no había vuelto a ver a Hugo..., tenía ganas de toparse con él y anunciarle que deseaba estar a su lado.

TIEMPO PRESENTE... YA ERA SÁBADO..., EL RELOJ MARCABA LAS 17:30 DE LA TARDE...

En casa de Nacho... él terminaba de arreglarse para ir a casa de su prima y llevarla a la iglesia..., su chica le ayudaba con el nudo de la corbata...

- Bea: bueno pues... ¡esto ya está! (sonrió)
- Nacho: ¡gracias cielo! (pausó) ¿qué tal voy?
- Bea: ¡eres el padrino más guapo que he visto jamás! (se acercó a besarle)
- Nacho: (cogió el rostro de ella con sus dos manos, besándola): ...... (separándose) bueno..., me voy..., le dije a mi prima Mar que llegaría pronto...
- Bea: ¿a qué hora empieza la ceremonia?
- Nacho: dentro de una hora... (cogió las llaves de encima de la mesa, junto con el móvil, y los guardó en el bolsillo de la chaqueta)
- Bea: ¡pásalo muy bien y... cuidadín con lo que haces! (bromeó)
- Nacho: (sonriendo): ¡me portaré bien!
- Bea: envíame un sms cuando llegues a casa... (pausó) bueno... mejor llámame al móvil...
- Nacho: ¿aunque sean las tantas de la madrugada?
- Bea: sí..., es para saber que llegaste bien...
- Nacho: ok... (pausó) vamos..., te llevo a casa...
- Bea: no te apures por mí..., cogeré el bus...
- Nacho: ¿segura?
- Bea: sí..., sí...
- Nacho: ok...

Bajaron las escaleras, llegando al portal y saliendo a la calle después..., allí se despidieron con un suave beso en los labios, yendo cada uno a su destino...

En la vivienda de Mar... ella estaba empezando a vestirse con la ayuda de Anabel cuando el timbre sonó..., la Creativa fue la que abrió la puerta encontrándose con... ¡sus amigas de facultad! Una a una irrumpieron en el hogar saludando muy cariñosamente a su amiga con abrazos y besos...

- Amoaemma: ¡hola cariño..., te casas! (sonriendo)
- Chloe: ¡ya era hora!
- Cris_pic: ¡estábamos deseando venir a tu boda!
- Gaby: ¡ya lo creo!
- Lluna: cuando recibimos tu postal pensamos todas lo mismo...
- Marchsister: ¡no podemos faltar a la boda del siglo!

Todas rieron...

- Maríarbd: eso, eso...
- Matepla: ¿cómo llevas esos nervios?
- Mar: uffff..., ahí van...
- Miconeta: bueno..., eso es normal...
- Petalo: pero ya estamos nosotras aquí...
- Roke: para ayudarte y...
- Sandra: ¡calmar tus nervios!
- Mar: ¡gracias a todas!
- Selene: ¡y también a ayudarte para que seas la más guapa de todas las novias!
- Mar: ¡gracias cariño!
- Tje: y... ¿el ramo?
- Valkyria: ¿ya sabes a quién se lo vas a dar?
- Mar: una ligera idea tengo...
- Vaserkeno: yo se lo ofrecí a la Virgen de Mallorca, como ofrenda...
- Vic: también es una buena posibilidad...
- Villanueva: yo se lo di a mi hermana que, un año después, se casó...

Sonrieron todas...

- Mar: bueno..., entremos a mi habitación..., allí está mi amiga Anabel..., os la presentaré...
- Todas: ¡vamosssss! (sonrieron)

Ingresaron a la habitación de la Creativa y allí se encontraron a una Anabel retocándose el maquillaje...

- Mar: reina... (captando la atención de la joven)
- Anabel: dime guapa... (girándose)
- Mar: ven..., acércate..., voy a presentarte a mis amigas...

La joven obedeció y una a una fue dándoles dos besos..., las recién llegadas se mostraron encantadas con Anabel..., ella también con éstas..., algo le decía que lo pasaría bomba con ellas esa noche...

Todas juntas se pusieron a ayudar a Mar..., compartieron anécdotas de cuando la gran mayoría de ellas se casaron recordando qué hicieron..., reían divertidas. De pronto, sonó el timbre...

- Anabel: ¡yo voy!
- Mar: ¡gracias reina!

La muchacha fue a la entrada de la vivienda..., cogió el pomo y lo hizo girar..., abrió encontrándose con...

- Anabel: (susurró): Nacho...

CONTINUARÁ...

CAPITULO 51

AL DÍA SIGUIENTE... ERA LUNES... EL RELOJ MARCABA LAS 11 DE LA MAÑANA...

En Bulevar21... en el despacho de Álvaro..., él estaba alicaído..., a pesar de que ya tenía claro que amaba a Isa, a quien se lo había hecho saber y con la que compartió una noche de amor más..., pero esta última vez había sido la más especial de todas, pues ya sabía lo que la muchacha significaba para él y no lo había hecho por despecho..., pero le dolió que ella se negara a abandonar el bar-cabaret por él..., “¿sería que no lo amaba realmente como él la amaba a ella?”, pensó...; y cuando la bailarina le expresó que hasta que no entrara en razón lo mejor era no verse, también le afectó mucho..., ¿el motivo?..., porque ya no podía estar lejos de ella..., necesitaba escuchar su voz..., impregnarse de su olor..., acariciarla..., besarla..., amarla. Tan sumido estaba en esos pensamientos, que no escuchó que alguien picaba la puerta de su despacho..., por eso, la persona que se encontraba al otro lado de la puerta, giró el pomo y, asomando la cabeza, articuló...

- Gonzalo: ¿se puede?
- Álvaro: (por fin reaccionó): ¡Gonzalo..., pasa!
- Gonzalo: (entrando y cerrando la puerta tras de sí): si no llego a abrir, ni te enteras de que estoy aquí... (sentándose)
- Álvaro: lo siento...
- Gonzalo: nada..., no te preocupes... (dándose cuenta de que algo le ocurría a su amigo) oye macho..., ¿qué te sucede?
- Álvaro: nada..., paranoias mías... (quiso restar importancia)
- Gonzalo: Álvaro..., que te conozco..., sé que algo muy gordo ha debido pasarte...
- Álvaro: bueno... más o menos... (sin detallar mucho)
- Gonzalo: ¿qué ha ocurrido con Isa? (adivinó)
- Álvaro: ¿cómo sabes que tiene que ver con ella?
- Gonzalo: porque siempre que estás así de bajón es porque algo no ha ido bien con ella..., vamos..., cuéntame...

El director de Bulevar21 explicó a su amigo que, aunque en un principio la noche del sábado comenzó bien, finalmente logró hablar con Isa y confesarle sus sentimientos más profundos y acabaron haciendo el amor en la casa de él..., que el domingo por la mañana todo iba a las mil maravillas hasta que le pidió a la bailarina que dejase su trabajo en el bar-cabaret...

- Gonzalo: (frunció el ceño): ¿que has hecho qué? (negó con la cabeza) no puedo creer que le pidieras eso...
- Álvaro: y... ¿por qué?, ¿tan difícil de entender es que no me gusta que trabaje en ese mundo?
- Gonzalo: ¿te has parado a pensar de que puede que sea su sueño?
- Álvaro: todo el mundo tenemos sueños..., ilusiones..., pero no son bailar delante de tantos tíos que babean viéndola con poca ropa...
- Gonzalo: bueno..., tú seguro que no bailarías delante de tantos tíos... (bromeó)
- Álvaro: (molesto): ¡Gonzalo!..., ¡deja las bromas para otro momento!
- Gonzalo: ok..., lo siento... (pausó) ahora hablando en serio, a pesar de que seas su novio, no tienes porqué impedírselo...
- Álvaro: ella se merece un puesto de trabajo mejor..., más digno...
- Gonzalo: y... ¿en qué, si puede saberse?
- Álvaro: podría trabajar aquí...
- Gonzalo: (frunció el ceño): ¿aquí?
- Álvaro: sí...
- Gonzalo: ¿como qué?
- Álvaro: como recepcionista, por ejemplo...
- Gonzalo: ya tenemos una..., es Anabel...
- Álvaro: pero Anabel también es documentalista..., y últimamente la necesitamos más como eso que como recepcionista..., así que la centralita queda libre... ¡para Isa!
- Gonzalo: ¿se lo has comunicado?
- Álvaro: no..., pero lo haré...
- Gonzalo: y... ¿si no accede?, ¿dejarás escaparla por vuestra cabezonería?
- Álvaro: si no accede, tomaré una decisión drástica para sacar a la mujer que amo del mundo al que, a pesar de todo, tengo que agradecer haberla conocido...
- Gonzalo: ¿una decisión drástica? (frunció el ceño) te temo..., ¿qué harás?
- Álvaro: aún no lo he pensado..., algo se me ocurrirá...
- Gonzalo: un poco contradictorio, ¿no? (sonrió) sacarla del medio en el que la has conocido...
- Álvaro: ya...

En ese momento, alguien golpeó la puerta del despacho de Aguilar..., los dos amigos se miraron...

- Gonzalo: ¿esperas a alguien?
- Álvaro: no... (pausó) ¡adelante!

La puerta se abrió y, tras ésta, aparecieron...

- Nacho y Bea: ¿se puede?
- Álvaro: sí..., claro..., ¡pasad!

Los recién llegados obedecieron...

- Álvaro: vosotros diréis...
- Nacho: verás Álvaro..., Beatriz y yo veníamos a anunciarte que ya hemos hecho el nuevo contrato para Marco Gazzi...
- Bea: ...y te lo traemos para que le eches un ojo... (alargó la mano, entregándoselo)
- Álvaro: (cogiéndolo): ok...
- Gonzalo: ¿os importa que lo mire yo también?
- Nacho y Bea: no..., adelante...

Tras unos minutos revisando los papeles...

- Gonzalo: vaya..., ¡está muy muy bien!
- Nacho y Bea: ¿de verdad?
- Álvaro: sí..., Gonzalo tiene razón..., habéis realizado un trabajo immejorable...
- Nacho y Bea: ¡gracias!
- Álvaro: no..., gracias a vosotros por hacerlo...
- Gonzalo: voy a llamar a Marco Gazzi a ver si puede atenderos esta misma tarde y se lo lleváis..., ¡hasta luego! (salió)
- Nacho y Bea: ok..., ¡adiós!
- Nacho: bueno, me marcho a mi despacho que tengo mucho que hacer, luego me lo decís Álvaro...
- Bea: yo también me voy al mío...
- Álvaro: ok..., después os comentamos...
- Nacho y Bea: ¡adiós! (se ausentaron)
- Álvaro: ¡adiós!

En Bulevar21... en el despacho de Gonzalo... el jefe de publicidad llamó a Marco Gazzi...

- Gonzalo: Marco..., soy yo..., Gonzalo de Soto..., el nuevo director de Bulevar21...
- Marco: ahhh sí..., dígame...
- Gonzalo: le llamaba para informarle de que mi secretaria Beatriz Pérez Pinzón y mi abogado Ignacio Goñi ya tienen a punto el nuevo contrato..., ¿podrá reunirse con ellos esta tarde?
- Marco: sí..., por supuesto que sí..., dígales que les espero a las 6 de la tarde en mi restaurante...
- Gonzalo: muy bien..., ¡a esa hora estarán allí!
- Marco: ¡gracias Gonzalo..., hasta pronto!
- Gonzalo: ¡a usted!..., ¡hasta pronto! (colgaron)

Gonzalo avisó a Álvaro que Marco Gazzi se vería con Bea y Nacho aquella misma tarde..., el director le pidió al jefe de publicidad que se lo anunciase a ambos porque él tenía mucho trabajo..., y así lo hizo Gonzalo..., fue a los despachos de los dos jóvenes y les puso al corriente de las novedades..., también les facilitó la dirección donde se encontraba el Restaurante “Béne”...

LA MAÑANA PASÓ MUY RÁPIDAMENTE... YA ERAN LAS 17:30 DE LA TARDE...

En el coche de Nacho... él y Bea se dirigían al Restaurante “Béne”..., la secretaria iba un poco preocupada..., el abogado se dio cuenta de ello...

- Nacho: ¿qué te pasa Beatriz?
- Bea: estoy un poco inquieta...
- Nacho: (frunció el ceño): ¿y eso por qué?
- Bea: no sé..., temo que Marco Gazzi descubra todo el pastel..., que Gonzalo no es el director de Bulevar21 y......
- Nacho: (puso una mano suya sobre las dos de ella): eso no va a pasar..., nosotros tenemos que hacerle creer que Gonzalo es nuestro director..., si no te sientes preparada, déjame hablar a mí...
- Bea: lo intentaré..., pero si veo que los nervios me traicionan, entonces guardaré silencio para que seas tú el que lleves la voz dominante..., no sea que yo meta la pata...
- Nacho: sólo piensa que, cuando lleguemos allí, el contrato y las condiciones las hemos puesto nosotros..., y que Álvaro y Gonzalo han estado de acuerdo en todo...
- Bea: ¿sabes que eres el mejor dando ánimos? (sonriendo)
- Nacho: (sonrió): ohhh gracias..., pero no es para tanto...
- Bea: no te quites méritos porque te los mereces... (dándole un beso en la mejilla)

Enseguida llegaron al Restaurante “Béne”..., un cartel rojo les anunciaba que ya habían arribado..., descendieron del auto..., y se encaminaron hacia la puerta de entrada del restaurante...

- Nacho: ¡lo conseguiremos! (alzó el puño en alto a modo de victoria)
- Bea: (cogió el puño de él con sus dos manos): ¡sííííí!

Sonrieron los dos...

Una vez en el interior del local..., caminaron hasta la barra...

- Camarera: hola, buenas tardes, ¿qué queréis tomar?
- Bea: hola...
- Nacho: no verá..., nosotros venimos en representación de Bulevar21..., ella es Beatriz Pérez Pinzón... (señaló a la joven) y yo soy Ignacio Goñi..., desearíamos hablar con Marco Gazzi..., nuestro jefe Gonzalo de Soto le telefoneó esta mañana y le dijo que......

De pronto se oyó una voz por detrás de ellos, haciendo que el abogado guardase silencio y se voltease hacia el lugar de donde provenía la voz..., Bea obró de la misma forma...

- Marco: Ignacio..., Beatriz..., estaba esperándoles... (se acercó a ellos y les estrechó las manos) vayamos a mi despacho y me muestran lo que me han traído...
- Nacho y Bea: ok...

En la otra punta de la ciudad..., en la Warner Bross..., Mar y Anabel realizaban su trabajo..., la Creativa no dejaba de fotografiar mientras la Documentalista, en ese instante, finalizaba una entrevista a un matrimonio con hijos que salían del lugar de atracciones..., las dos amigas dieron por acabada la jornada de ese día..., pues los accionistas les permitieron acabar a las seis de la tarde para ultimar los detalles de la boda de Mar y Carlos..., subieron al coche de Mar yendo a la casa de ésta para recoger las flores y decorar así, juntas, la iglesia..., durante el trayecto...

- Anabel: ay mi niña, que sólo te quedan cinco días para casarte... (sonriendo)
- Mar: (sonrió feliz): sííí..., y estoy atacada de los nervios, reina...
- Anabel: ¿y eso por qué?
- Mar: por si se me olvida algo...
- Anabel: todo va a ir bien..., ya lo verás... (guiñándole un ojo)
- Mar: ¡gracias reina! (sonriendo) por cierto, mis amigas de la facultad me llamaron por teléfono, ayer...
- Anabel: (sonrió): ¿ah sí?
- Mar: (asintió): sí..., y me comentaron que vendrán todas a mi casa para ayudarme a vestirme y relajarme..., aunque lo segundo lo veo difícil...

Ambas rieron...

- Mar: así que espero que vengas tú también...... a pesar de que esté Nacho..., ya sabes que es el padrino...
- Anabel: no te preocupes..., allí estaré..., somos adultos..., y a pesar de que ya no estemos juntos, hemos de comportarnos como personas maduras que somos...
- Mar: y... ¿cómo lo llevas?
- Anabel: ¿el qué..., que ya no estemos juntos?
- Mar: (asintió): sí...

En la cafetería de Bulevar21... Álvaro estaba haciéndose un zumo de piña mientras esperaba la llamada de Nacho y Bea comunicándole cómo había ido la reunión con Marco Gazzi..., aunque eso no era lo que realmente le preocupaba en esos momentos..., estaba tranquilo porque confiaba en ellos..., además estaba la posibilidad de que si algo saliese mal, Nacho pensaría en algo..., era el mejor abogado que había tenido nunca Bulevar y confiaba plenamente en él..., lo que rondaba por su cabeza era el modo de convencer a Isa para que dejase el cabaret..., sino tendría que pensar en algo más contundente. En eso llegó Gonzalo, quien después de pedir a Marga un descafeinado de máquina, se acercó a hablar con su amigo...

- Gonzalo: ¿puedo sentarme? (señaló la silla)
- Álvaro: sí..., claro...
- Gonzalo: (tomando asiento): ¿han llamado ya Bea y Nacho?
- Álvaro: no...
- Gonzalo: y tú... ¿cómo sigues? (cambió de tema)
- Álvaro: regular...
- Gonzalo: ¿has pensado en algo drástico para sacar a Isa del cabaret?

CONTINUARÁ...

CAPITULO 50

En el hogar de Nacho… Cuando el abogado ya tenía buscado el contacto “Anabel” en la agenda telefónica, vaciló -durante unos segundos- si apretar el botón verde para realizar la llamada a su ex…, finalmente pulsó el rojo, tornando de ese modo al menú del móvil…

- Nacho: será mejor que no la llame…, puede que no quiera quedar conmigo…, está todo muy reciente…, intentaré conversar con ella el día de la boda de Mar y Carlos…, pues esta semana no creo que la vea por Bulevar…, Carlos ya me expresó anoche que esta semana ambas tenían que ir a la Warner Bross a hacer el reportaje fotográfico y artículo… (se levantó de la cama y se encaminó a la cocina para prepararse algo para desayunar)

En la casa de Isa y Rocío… la segunda, finalmente, respondió a su superior…

- Rocío: Eduardo… verás… es que Isa… ¡no está!
- Eduardo: (frunció el ceño): y… ¿dónde está? (exigió saber)
- Rocío: (mintió): no me acordaba que esta mañana me despertó y me comentó que se iba a correr un poco…
- Eduardo: e imagino que aún no ha vuelto…
- Rocío: no…
- Eduardo: pues llámala al móvil, por favor…
- Rocío: lo tiene encima de la cama…, es que cuando se va a hacer footing o al cabaret, siempre se lo deja en casa…
- Eduardo: ahhh…, pues ya hablaré con ella mañana…
- Rocío: (frunció el ceño): ¿mañana?
- Eduardo: sí…, venía a comentaros también de que hoy no abro el cabaret…
- Rocío: ¿y eso por qué? (quiso saber)
- Eduardo: por unos asuntos familiares que he de resolver…
- Rocío: ahhh, ok…
- Eduardo: bueno Rocío…, ¡hasta mañana!
- Rocío: ¡hasta mañana Eduardo!

En la vivienda de Álvaro… proseguía la conversación entre él e Isa…

- Álvaro: ¿qué pensarías si te pidiese que…? (pausó)
- Isa: ¿qué?
- Álvaro: ¿…que dejases el bar-cabaret?

Isa abrió los ojos como platos ante la petición de Álvaro…

- Isa: Álvaro… ¡no puedes pedirme eso!
- Álvaro: ¿por qué?
- Isa: porque el cabaret… ¡es mi trabajo!
- Álvaro: ya sé que es tu trabajo…, pero si estamos juntos, no quiero sufrir cada vez que tengas que ser simpática y amable con tus clientes…, ni cuando les tengas que dedicar un baile…
- Isa: eso forma parte del contrato que firmé cuando me puse a trabajar allí…, además a mí me gusta mucho bailar…, llevo mucho tiempo viviendo de eso y no tengo pensamiento de dejarlo…; en cuanto a los clientes, he de ser así con ellos para que sigan viniendo al bar-cabaret…
- Álvaro: pero no quiero que se diviertan viendo a mi chica con poca ropa…
- Isa: ¡todo forma parte del trabajo! (alzó la voz)
- Álvaro: además, si es por el trabajo, yo te puedo ofrec…
- Isa: (poniéndose en pie…, interrumpiéndole…): mira Álvaro…, tenemos un problema muy grande…, si no sabes respetar mi trabajo, es porque no me quieres lo suficiente…
- Álvaro: ¡eso es mentira..., yo te quiero con toda mi alma!; pero... ¿tanto te cuesta entenderme cuando te digo que dejes el mundo de la noche?..., ¡tú te mereces un trabajo más digno!
- Isa: no Álvaro..., aquí el que no entiendes eres tú..., no puedes prohibirme dejar mi sueño..., mi vida..., mi trabajo..., así que hasta que no entres en razón, será mejor que no nos veamos...

Y, dicho esto, cogió el bolso y salió de la casa..., él se quedó muy pensativo y dijo para sí mismo...

- Álvaro: me costará..., pero lograré que dejes ese mundo...

UNA HORA MÁS TARDE...

(Una hora antes... en la calle... la bailarina estuvo, desde que salió de la casa de Álvaro, dando un paseo..., necesitaba pensar..., la noche anterior vivió demasiadas emociones fuertes..., primero con Alexis, quien le confesó sus sentimientos y le pidió que dejara el cabaret y se casara con él..., después Álvaro que le declaró su amor sincero que acabó con su noche de amor más especial entre ambos, pues ésta vez Isa ya conoció los verdaderos sentimientos de Álvaro por ella..., pero después vino su discusión posterior porque Aguilar le pidió que abandonara el mundo de la noche y el cabaret...; tenía un sabor agridulce aquella declaración de Álvaro, pues aunque ella estaba feliz porque finalmente él la amaba, cosa que ansió desde el primer momento que estuvo con él, pero eso que le exigió, que acabase con ese mundo por el que tanto había luchado y en el que se volcó especialmente cuando encontró a su ex en la cama con otra, no era algo que deseaba. También había otra cosa que la atormentaba y era que si finalmente iniciaba una relación con Álvaro, tendría que comunicárselo a Alexis..., y a su jefe Eduardo..., ¿finalmente su superior accedería y se olvidaría de lo que le anunció en su camerino si se diese cuenta de que ella y Álvaro se amaban de verdad? Necesitaba hablar con su mejor amiga Rocío para que la aconsejara...)

En el hogar de Isa y Rocío... la primera introdujo la llave en la cerradura, haciéndola girar, y de ese modo abrió la puerta..., después irrumpió y fue hacia el salón, encontrándose con su amiga en la cocina, donde preparaba la comida...

- Isa: (dándole un beso en la mejilla): hola nena...
- Rocío: (girándose hacia la recién llegada): xoxiiii, por fin estás aquí, he estado llamando a los hospitales preguntando por ti...
- Isa: lo siento..., no quise preocuparte...
- Rocío: no te apures..., pero la próxima vez avísame si te vas a algún sitio y no te llevas el móvil...
- Isa: lo haré... (pausó) ¿te ayudo?
- Rocío: no es necesario..., gracias..., ya he terminado..., en dos horas estará lista para degustar...
- Isa: ¿qué has preparado? (quiso saber)
- Rocío: (sonrió): una receta que me enseñó mi abuela..., luego la probarás y me dices qué opinas...
- Isa: (sonriendo): vale... (pausó) por cierto nena, ¿podemos hablar?
- Rocío: ¡claro!..., ¡vayamos al sofá!
- Isa: ok...

Las dos amigas fueron al salón y tomaron asiento en el lugar indicado...

- Rocío: ahhh, antes de que se me olvide, estuvo aquí Eduardo...
- Isa: (nerviosa): y... ¿qué quería?
- Rocío: conversar contigo..., me tuve que inventar que te habías ido a correr y que, cuando haces deporte, no te llevas el móvil encima..., pues quería que te llamase al móvil...
- Isa: ¡gracias nena!
- Rocío: no es nada xoxi..., para eso estamos las amigas...
- Isa: y... ¿dijo algo más?
- Rocío: que hoy no abría el cabaret por asuntos familiares que tiene que resolver...
- Isa: ahhhh... (pausó)
- Rocío: (frunció el ceño): ¿pasa algo, xoxi?
- Isa: sí...
- Rocío: cuéntame...

La bailarina le explicó a su amiga la conversación que mantuvo con Eduardo en su camerino..., la camarera le dio su valoración...

- Rocío: osea que Eduardo vería con buenos ojos que estuvieras con Alexis..., pero te despediría si fuese con Álvaro...
- Isa: sí..., pero eso no es lo peor...
- Rocío: (frunció el ceño): ¿ah no?
- Isa: (negó con la cabeza): no..., escucha...

Rocío prestó atención a todo lo que Isa le narraba..., primero lo ocurrido con Alexis..., y luego con Álvaro..., una vez finalizó su relato, pidió consejo a su amiga...

- Isa: ¿tú qué harías, nena?
- Rocío: ufff, madre mía, está complicado..., pero bueno, vamos a ver, sobretodo sinceridad..., ¿a quién de los dos amas con todo tu corazón?
- Isa: ¡a Álvaro!
- Rocío: bien..., en ese caso, lo primero que tienes que hacer es sincerarte con Alexis...
- Isa: pero es que Álvaro me ha pedido que deje el mundo del cabaret...
- Rocío: y Alexis también...
- Isa: pero yo no quiero hacer daño a Alexis...
- Rocío: mira xoxi..., está claro que los dos están loquitos de amor por ti..., y que tú correspondes a uno..., pues debes hacerle saber al que no amas, que no sientes nada por él..., no puedes estar alimentando sus esperanzas..., eso sería dañarle más..., piénsalo fríamente durante unos segundos y verás cómo me das la razón...
- Isa: (guardó silencio unos segundos..., de pronto, inició de nuevo la conversación...): sí..., tienes razón... pero Alexis no me ha pedido que deje el cabaret..., sólo si fuese un impedimento para estar juntos...; en cambio Álvaro es como si me hubiese impuesto acabar con el trabajo en el cabaret para iniciar una relación con él...
- Rocío: vale..., visto así parece que Álvaro sea egoísta y Alexis no..., pero debes ponerte un poco en el lugar de Álvaro..., imagínate por un momento que él fuese go-gó de una discoteca y que tuviera a muchas tías detrás..., con las que ser amables..., con las que tomar copas para complacerlas..., y que incluso alguna se enamorase de él..., ¿tú le pedirías que abandonara ese mundo por ti?
- Isa: no si supiera que es el sueño por el que siempre luchó...
- Rocío: ¿segura?
- Isa: bueno... no te voy a negar que me molestaría que estuviera todo el día rodeado de chicas..., y si estuviera en su lugar...... ¡no sé qué haría!
- Rocío: ¿lo ves? (sonrió) con esto no te estoy diciendo que dejes el cabaret..., pero tú eres la que has de ver qué es lo que quieres..., si perder el trabajo por el que has estado luchando tanto tiempo o perder al hombre que tanto amas y siempre me has comentado que es el amor de tu vida...
- Isa: pero Alexis......
- Rocío: olvídate de Alexis..., a él no le amas..., piensa en Álvaro o en el trabajo..., o también una manera de convencer a Álvaro para que no te ponga ninguna condición para estar con él..., y por supuesto algo para que Eduardo tolere ese amor vuestro...
- Isa: ufffffffffff..., qué complicado es el amor..., en qué mala hora me tuve que enamorar de Álvaro..., ¡con Alexis sería todo más fácil!
- Rocío: pero acabarías odiándole...
- Isa: no..., eso no es verdad..., a Alexis es imposible odiarle..., es un gran hombre y una excelente persona...
- Rocío: sí lo odiarías porque estarías con él sin haber amor y, al final, odiarías todos sus manías o pequeños defectos que, cuando amas de verdad, no les das importancia porque es al fin y al cabo cosas de la persona que quieres que tiene..., pero si no hay amor...... (pausó) además, la convivencia ya es complicada si amas, pues imagínate si no estás enamorada... (pausó) bueno xoxi, ahora tengo que dejarte, he quedado con mi prima..., piensa en todo lo que te he dicho y decide qué es lo que verdaderamente quieres... (besándola en la mejilla) ¡llegaré a la hora de comer!..., ¡adiós! (sonrió)
- Isa: ¡adiós nena!..., ¡gracias por todo! (intentó sonreír)

La camarera se ausentó, dejando a solas y pensativa a la bailarina..., la segunda llegó a la conclusión de que todo lo que su amiga Rocío le expresó era cierto..., era por eso que le preguntó su opinión, pues valoraba mucho lo que ésta le decía...

La joven se fue a su habitación, cogiendo el móvil que tenía sobre la cama, y leyó el sms de Álvaro..., una sonrisa se dibujó en sus labios...

- Isa: (leyendo): “bien sabes que eres lo más importante en mi vida, y que tan sólo escuchar tu linda voz, basta para hacer feliz a este corazón. Te quiero, mi amor.”

AL DÍA SIGUIENTE... ERA LUNES... EL RELOJ MARCABA LAS 11 DE LA MAÑANA...

CONTINUARÁ...

CAPITULO 49

En la casa de Isa… justo cuando echó a andar para irse a su habitación a dormir, el timbre sonó…, pensó que tal vez sería Alexis, al que se le quedó algo por decirle…, se volteó, dando dos pasos al frente, abriendo la puerta encontrándose con… ¡Álvaro! Isa se sorprendió al verle, más que nada porque él no sabía el piso dónde ella vivía…, ¿cómo lo había descubierto?..., en vez de intentar entablar una mínima conversación con él, prefirió quedarse muda, mirándole… Álvaro, por su parte, que estaba apoyado en el quicio de la puerta, le dijo en voz baja…

- Álvaro: hola…
- Isa: ¿qué haces aquí? (exigió saber)
- Álvaro: he venido porque necesitaba verte…
- Isa: ya es tarde…, me iba a dormir ya…

Él pasó adentro de la vivienda, sin que ella le diera permiso a pasar, haciendo caso omiso a lo que Isa le había anunciado y dejando a ésta sorprendida por su comportamiento..., entonces la bailarina cerró la puerta, se giró y se dio cuenta de que le tenía detrás…, le miró…, Álvaro la observaba también…, y es cuando ella notó algo raro en los ojos del director de Bulevar21...

- Isa: ¿te pasa algo?

Álvaro asintió con la cabeza, sin articular palabra…, su gesto extrañó más a Isa, quien caminó hacia el salón…, cogió una botella de agua que había sobre la mesa y se sirvió una vaso de agua…, él la siguió con la mirada, todo el tiempo callado, y ella se dio cuenta…, así que cuando terminó de beber, le dijo…

- Isa: ¿por qué me miras así?

Entonces él se aproximó hasta donde estaba ella, quitándole el vaso de las manos y soltándolo en la mesa…, se acercó lentamente a su boca, pero ella le vio venir y se apartó…, Álvaro con un gesto mezcla de tristeza y decepción, la contempló y preguntó…

- Álvaro: ¿ya no te gustan mis besos?

La bailarina se puso un poco nerviosa, porque en realidad no le gustaban, le encantaban…

- Isa: ¿a qué viene esa pregunta?
- Álvaro: a que me estás evitando…
- Isa: (se enfadó un poco ante la afirmación de él): ¿sabes lo que pasa?
- Álvaro: no…, no lo sé…, y me encantaría saberlo…, ¡porque a mí me siguen gustando tus besos tanto como el primero! (respondió alzando un poco la voz)

Isa se emocionó un poco al oírle, pero lo disimuló, girándose y dándole la espalda…, Álvaro se incomodó…, se acercó hasta ella, levantando una mano con la intención de tocarla, pero se detuvo porque ésta habló…

- Isa: lo que pasa es que yo no tengo ninguna obligación de besarte cuando a ti te venga en gana…

El joven se quedó pasmado…, no se esperaba esa respuesta…, pero aún tuvo las fuerzas necesarias para contestarla…

- Álvaro: claro…, lo que pasa es que ahora son otros labios los que tienen el derecho a besarte…, ¿no es así?
- Isa: (se volteó mirándole otra vez, enfadada): ¿de dónde sacas eso?..., ¿acaso me has estado espiando? (alzó la voz)

Él se mordió los labios…, aguantando las ganas de explotar de rabia…, por lo que respiró profundamente para relajarse…, entonces con voz más tenue dijo…

- Álvaro: tenía algo muy importante que comunicarte…
- Isa: Álvaro…, mejor no digas nada…, es tarde…, véte…, por favor…
- Álvaro: (insistió): no…, no me voy sin que lo sepas…

Ella suspiró, apoyándose en la pared y cruzándose de brazos para oír lo que él tenía que exponerle…, clavó sus ojos en los de él y dijo…

- Isa: está bien, dímelo…

Álvaro no pudo evitar mostrarse más relajado…, la bailarina iba a escucharle…, así que no podía desaprovechar la oportunidad de confesarle lo que sentía…, dio unos pasos más hasta ella y se detuvo, frotándose las manos y agachando la cabeza…

- Álvaro: Isa……… estoy loco por ti…

La joven se quedó perpleja…, una fiesta de emociones la invadían por dentro…, él levantó la mirada para ver la respuesta de ella en sus ojos…, ella intentó controlarse…, él prosiguió con su declaración de amor…

- Álvaro: me he enamorado de ti…, además te amo…, te amo con todas mis fuerzas…

La bailarina se quedó sin voz…, él se dio cuenta de que se encontraba afectada…, así que tomó las manos de ella suavemente, acercándose más a ésta…

- Álvaro: ya lo sabes…, ahora sólo me queda saber lo que sientes tú…, porque lo que siento yo, lo tengo clarísimo…

Ambos se quedaron contemplándose el uno al otro…, él aprovechó para acercarse más…, metió una de sus manos tras la nuca de ella y la besó en la boca…, el beso comenzó sumamente lento, pero se fue intensificando a medida que los dos se correspondían. Después de unos largos segundos, Álvaro se separó sólo unos milímetros…, ella se quedó con los ojos cerrados, sintiendo aún la sensación del beso…, él sonrió levemente, apoyando su frente en la de ella y susurró…

- Álvaro: no tengo dudas…, me amas tanto como yo a ti…
- Isa: (abrió los ojos…, sonriéndole): …………………………
- Álvaro: vamos a mi casa…, dejémonos llevar por esto que sentimos…, no puedo dejar de pensar en ti desde que estuvimos juntos por primera vez en tu camerino…, a pesar de que salí corriendo, que me comporté muy mal contigo, nuestro encuentro ha estado presente en mi mente cada día y noche…, desde ese momento no he estado con ninguna otra mujer…, ni siquiera con Bea…, porque fue tanto lo que sentí estando contigo que……
- Isa: (le tapó la boca con su dedo índice para que guardase silencio…, después le dio un suave beso que él correspondió…, entonces ella se separó y respondió): ¡vámonos a tu casa!

Aguilar no podía creer lo que oía…, una sonrisa se dibujó en sus labios…, cogió la mano de ella…, ella la de él…, entrelazaron los dedos…, y de ese modo pusieron rumbo al hogar del director de Bulevar21. Una vez allí, la pasión y el deseo se apoderó de ellos e hicieron el amor por tercera vez…, pero ésta vez fue diferente, ambos ya sabían lo que uno significaba para el otro…

AL DÍA SIGUIENTE… ERA DOMINGO… EL RELOJ MARCABA LAS 10 DE LA MAÑANA…

En la vivienda de Álvaro… él se levantó media hora antes para preparar un suculento desayuno para Isa y él mismo…, ahora mismo estaba colocando las bandejas llenas de comida sobre la mesa…, en ese momento, la bailarina salía del baño, se había dado una ducha…, se quedó sorprendida al ver tanta cosa rica sobre la mesa…, caminó hacia él y rodeándole la cintura por detrás, le dio un sonoro beso en el cuello, haciendo que éste se estremeciera…

- Isa: (sonriendo): buenos días, cariño… (aún lo tenía cogido)
- Álvaro: (sonrió): buenos días, mi amor… (acariciándole los brazos) ¿cómo has dormido? (girándose para mirarla)
- Isa: (sonriendo): ¡divinamente! (se besaron)
- Álvaro: me alegro…, ahora nos toca alimentarnos bien después del desgaste de anoche… (sonrió)
- Isa: ¿has preparado tú todo? (señaló la mesa y todo lo que había sobre ésta)
- Álvaro: sí…, ¡para ti!
- Isa: ¡eres un amor!
- Álvaro: (bromeando): lo sé…

Ambos sonrieron y se dieron otro suave beso…

- Álvaro: bueno…, tomemos asiento…
- Isa: ¡vamos!

Caminaron hacia la mesa…, él muy caballerosamente apartó la silla, para que ella se sentara, y después la arrimó a la mesa…, luego cogió su móvil, que tenía sobre la encimera, y se sentó enfrente de ella…

- Álvaro: mi amor…
- Isa: dime cariño…
- Álvaro: tienes que darme tu número de móvil..., para enviarte sms y llamarte cuando te eche de menos… (sonrió enamorado)
- Isa: claro…, anota…, lo que ocurre es que el mío lo tengo en casa…, no me lo llevo al trabajo…, no podré apuntarme el tuyo…
- Álvaro: no te apures por eso…, ahora te mandaré un sms diciéndote que soy yo y, cuando llegues a tu casa, te archivas el número… (sonriendo)
- Isa: (sonrió): ok…
- Álvaro: bueno…, ¡díctame!
- Isa: vale…, 652.23.24.25…
- Álvaro: (tecleando): ¡te tengo!

Sonrieron los dos…

- Álvaro: voy a escribirte un sms…, ¡espero que me respondas en cuanto lo leas! (sonrió)
- Isa: (sonrió): ¡por supuesto!

Tras unos segundos…

- Álvaro: ¡listo! (sonrió) bueno, empecemos a desayunar, que sino se enfriará lo que he preparado…

Y comenzaron a deglutir…

En la casa de Isa y Rocío… la segunda aún dormía…, la noche anterior se acostó bastante tarde trabajando en el cabaret…, de pronto sonó el timbre…, ella se despertó sobresaltada…, se puso una bata, arreglándose un poco el pelo, y se dirigió hacia la entrada…, cogió el pomo, encontrándose con…

- Rocío: (con cara de sueño): hola…
- Eduardo: buenos días Rocío…, perdona por haberte despertado…
- Rocío: nada…, no te preocupes…, ¿quieres algo?
- Eduardo: sí…, hablar con Isa…, ¿puedes llamarla?..., me urge platicar con ella…
- Rocío: ok…, espera…, entra al salón…, voy a avisarla…
- Eduardo: gracias…

La camarera picó a la puerta de la habitación de su amiga…

- Rocío: xoxi…, despierta…, Eduardo está aquí…, quiere conversar contigo…

Tras no obtener respuesta…

- Rocío: ¿xoxi?..., ¿estás bien?

El silencio seguía haciendo acto de presencia…, por lo que la joven, preocupada por su amiga, abrió la puerta y se asomó…

- Rocío: ¿xoxi? (frunció el ceño, percatándose de que la bailarina no había pasado la noche en casa…, “¿qué le podría haber ocurrido?”…, ella sólo vio que la noche anterior la bailarina salió del cabaret con Alexis…, “¿estaría con él?”…, eso no podía comunicárselo a su jefe…, cerró la puerta y fue al salón donde estaba Eduardo…, éste se puso en pie al ver llegar a la camarera…)
- Eduardo: ¿sale ya? (quiso saber)

La joven miró a su superior nerviosa…, él también la observaba esperando una respuesta…

En el hogar de Nacho… el abogado se arreglaba…, acababa de darse una ducha…, pues había ido al parque a dar una vuelta en bici para relajarse y despejarse…, de pronto le vino una idea a la cabeza…

- Nacho: voy a llamar a Anabel para invitarla a desayunar…, tengo que comentarle que quiero que, al menos, seamos amigos…, que necesito su amistad y no deseo estar peleado con ella… (se sentó en la cama, cogiendo el móvil –que lo tenía sobre la mesilla de noche- y marcó unos botones, buscando en su agenda telefónica el número de su ex…)

En la vivienda de Álvaro… él e Isa almorzaban mientras se daban muestras de cariño: besos, roces, abrazos. Se amaban, de eso no había dudas, y no les importaba demostrárselo abiertamente…, en ese instante, Álvaro (mientras ella le besaba el cuello) inició la conversación…

- Álvaro: mi amor…
- Isa: dime cariño… (sentándose en la silla)
- Álvaro: me gustaría hacerte saber una cosa importante…
- Isa: (frunció el ceño): ¿qué ocurre?
- Álvaro: es algo que se me olvidó expresarte anoche…, algo muy importante para mí…
- Isa: tú dirás…
- Álvaro: ¿qué pensarías si te pidiese que…? (pausó)
- Isa: ¿qué?
- Álvaro: ¿…que dejases el bar-cabaret?

Isa abrió los ojos como platos ante la petición de Álvaro…

CONTINUARÁ…

CAPITULO 48

En un restaurante… Mar, Sandri y Anabel platicaban…

- Mar: además de que he invitado a mis grandes amigas de carrera universitaria…, a una ya la conoces, es mi cuñada Sel…
- Anabel: ay sí, es muy maja y agradable… (sonriendo)
- Mar: pues las demás… ¡no se quedan atrás! (sonrió)
- Anabel: ¡qué bien!
- Mar: te lo pasarás pipa junto a ellas…
- Anabel: ¡no me cabe la menor duda!
- Mar: mira, te las nombro…
- Anabel: ¡vale!
- Mar: Amoaemma, Chloe, Cris_pic, Gaby, Lluna, Marchsister, Maríarbd, Matepla, Miconeta, Petalo, Roke, Sandra, Sel, Selene, Tje, Valkyria, Vaserkeno, Vic y Villanueva…
- Sandri: ¡cuantas amigas! (pausó) no te aburrirás Anabel, no…

Rieron las tres…

- Sandri: y… ¿van todas con novio?
- Mar: están casi todas casadas, excepto Maríarbd, Miconeta, Roke, Sandra, Tje y Valkyria que siguen solteras y sin compromiso…; y Selene que tiene novio…
- Sandri: ahhh…
- Anabel: (animada): ¡estoy deseando conocerlas a todas!
- Mar: pues tengo que advertirte de algo… (sonrió)
- Anabel: (frunció el ceño): ¿qué ocurre?

En la casa de Nacho… él y Carlos dialogaban…

- Nacho: me alegro mucho por los dos…, os lo merecéis… (sonriendo)
- Carlos: (sonrió): ¡gracias! (pausó) bueno…, ¿cómo estás tú?
- Nacho: pues… ahí ando…, aunque creo que ya sé qué significa Beatriz para mí…
- Carlos: (sorprendido): ¿ah sí?
- Nacho: (asintió): ahá…
- Carlos: pues… ¡cuenta, cuenta!
- Nacho: creo que estoy empezando a sentir algo por Beatriz…
- Carlos: ¿como cuando estabas en la universidad?
- Nacho: no…, tanto no…, sólo un poco…, supongo que será porque aún no he podido olvidar todos los buenos momentos que he vivido con Anabel…, además que aún está reciente nuestra ruptura…, sólo hace tres días…
- Carlos: a ver…, de 0 a 10 puntúa qué es lo que sientes por Beatriz…, teniendo en cuenta que 0 es lo mínimo y 10 lo máximo…
- Nacho: ¡1,5!
- Carlos: y… ¿por Anabel cuánto sentías?
- Nacho: ¡10!
- Carlos: sí…, puede que sea eso…, además como bien dices, tu ruptura con Anabel es muy reciente…
- Nacho: y nos amamos mucho…, yo pensé que algún día me casaría con ella…, en fin……

Los dos amigos siguieron con la plática durante largo rato más…

En el bar-cabaret… en el camerino de la bailarina…

- Eduardo: sí…, es por eso que he pensado que no puedo oponerme a los sentimientos de nadie y que te doy vía libre para que estés con él…, pero sólo con él…, con cualquier otro cliente… ¡quedarás despedida!

La bailarina no daba crédito a lo que escuchaba…

- Isa: no puedo creer lo que estoy oyendo, Eduardo… (molesta)
- Eduardo: ¿por qué dices eso?..., ¿es que no te alegras?
- Isa: no…, no me alegro…, ¿cuánto te ha pagado Alexis?
- Eduardo: (frunció el ceño): ¿cómo?
- Isa: me has oído perfectamente…
- Eduardo: ¡Alexis no me ha pagado nada!
- Isa: ¿ah no?, ¿entonces…? (sin comprender nada)
- Eduardo: ¡todo ha sido idea mía!
- Isa: ¿idea tuya? (negó con la cabeza)
- Eduardo: sí…, es lo menos que puedo hacer por un cliente tan asiduo a mi cabaret y que se deja tanto dinero tomando copas e invitándote a ti…
- Isa: pero… ¿qué te piensas?, ¿que soy un objeto sexual o qué?, ¿alguien a quien puedes regalar a tu cliente más preciado? (lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos)
- Eduardo: Isa…, escuch…
- Isa: (interrumpiéndole): no…, escúchame tú a mí…, me has decepcionado, Eduardo…, no pensé que fueras así…, ahora, si me disculpas, quiero que te vayas… (las lágrimas ya se deslizaban por sus mejillas)
- Eduardo: pero…
- Isa: (cortándole): ¡necesito estar sola!
- Eduardo: ok… (caminó hasta la puerta…, se volteó para decirle algo a la bailarina, pero la vio tan afectada, que cogió el pomo con la mano, haciéndolo girar y de ese modo se ausentó dejándola a solas…)

La muchacha estaba muy triste…, no sabía si era por lo que le comentó su superior o el mero hecho de saber que debía olvidarse de Álvaro…, pues si su jefe se enteraba, podría armarse la marimorena. De pronto, alguien picó la puerta…

- Isa: (secándose las lágrimas): ¿quién es?
- Rocío: xoxi…, soy yo…
- Isa: dime nena…
- Rocío: Alexis me ha pedido que te pregunte si puedes atenderle…
- Isa: (guardó unos segundos silencio): ……
- Rocío: ¿xoxi? (preguntó, pues se extrañó por el mutismo de su amiga)
- Isa: sí…, dile que sí…, ahora me reúno con él…
- Rocío: ok…
- Isa: ¡gracias nena!
- Rocío: no es nada, xoxete…

La bailarina comenzó a arreglarse…

En un restaurante…

- Mar: debes saber que cuando lleves un rato con ellas, no querrás separarte de su lado…, son unas amigas muy especiales…
- Anabel: (emocionada): ayyy, eso me da más ganas de conocerlas…
- Mar: me alegro, porque os voy a poner a todas en la misma mesa…
- Anabel: (ilusionada): ¡qué bien!
- Mar: y prepárate para reír… ¡no pararás en todas la noche! (sonrió)
- Anabel: (sonriendo): ¡fantástico!

Las tres jóvenes continuaron charlando…

QUINCE MINUTOS MÁS TARDE…

En la calle… Álvaro se encontraba en su auto…, había ido hasta el bar-cabaret para declararse a Isa y anunciarle todo lo que sentía por ella…, reflexionaba cómo hacerlo, analizando al detalle el momento, pues quería que fuese especial para la bailarina…, era la primera vez que iba a abrirle el corazón tan abiertamente a una mujer…, pero Isa no era una mujer cualquiera, era la que él amaba con todo su corazón. Justo cuando se disponía a salir del vehículo, oyó unas risas que le sonaban familiares por lo que decidió aguardar dentro del coche…, fue entonces cuando vio que Isa y Alexis salían del cabaret hablando muy animadamente y se sentaron en el capote de un turismo…, imaginó que sería el auto de Alexis…

- Alexis: Isa…, ¿sabes por qué he regresado a España y he decidido instalarme aquí para siempre?
- Isa: (negó con la cabeza y se encogió de hombros): no…, ¿por qué?
- Alexis: ¡por ti!
- Isa: (sorprendida, tragó saliva con dificultad): ¿por mí? (señalándose a sí misma)
- Alexis: Isa…, yo te amo desde hace tiempo…, desde que te vi por primera vez en el cabaret no he dejado de pensar en ti ni un segundo…, sé que eres la mujer de mi vida y no pienso dejarte escapar porque sé que si te dejo marchar, nunca seré feliz…

La joven se quedó frita ya que aunque ella amaba a Álvaro, el griego siempre le gustó porque era guapísimo y todo un caballero…, siempre la trató muy bien…, con mucho cariño y respeto…, además que comprendía su trabajo como bailarina…

- Isa: Alexis…
- Alexis: dime…
- Isa: tú sabes que, por mi trabajo, tengo prohibido enamorarme y tener una relación con algún cliente…
- Alexis: (sonrió): lo sé… (tomó aire y le lanzó una mirada llena de amor) también sé que sientes algo por mí…, siempre correspondías mis miradas…; lo podía leer en los mensajes que me enviabas con tus sonrisas mientras bailabas para mí…
- Isa: (no decía nada…, sólo escuchaba, lo que éste le exponía, con atención…)
- Alexis: y hay una muy buena solución para que podamos estar juntos… (ella se quedó pasmada ante la afirmación de él) ¿quieres saber cuál es?
- Isa: (asintió): sí…
- Alexis: cásate conmigo y deja el cabaret para siempre…, conmigo lo tendrás todo…, no sólo los caprichos que desees sino también todo mi amor…, que es mucho…, nadie te querrá como te quiero yo a ti…

Ella se quedó estupefacta ante la petición de él y, antes de que pudiera reaccionar, el griego ya había tomado su rostro con las dos manos, besándola apasionadamente…

Álvaro desde su auto contempló la escena asombrado…, abrió los ojos como platos…, no daba crédito a lo que veía, por lo que se frotó los ojos con los nudillos de sus manos y volvió a poner la vista a donde estaban Isa y Alexis que seguían besándose…, en ese momento, todas sus ilusiones se vinieron abajo…, y después de estar un rato mirándolos, Álvaro enterró su cara en sus dos manos y lloró sin poder evitarlo…, aquella visión le dolió más que si le hubiesen clavado un cuchillo en el corazón…

Un poco más apartados, Isa se separó…

- Isa: Alexis…, tengo que irme a casa…, estoy cansada…
- Alexis: ok…, te acompaño…
- Isa: ¡vale!
- Alexis: ¿puedo pedirte un pequeño favor?
- Isa: dime…
- Alexis: prométeme que vas a pensarte lo que te he dicho…, y si es necesario, hablo con Eduardo, tu jefe…
- Isa: sí…, te lo prometo…, pues en estos momentos estoy un poco confundida…
- Alexis: tienes todo el tiempo que necesites…, no voy a presionarte…, cuando te sientas preparada, me das tu respuesta…, voy a esperar todo lo que precises, si al final me das la alegría de estar conmigo…
- Isa: (tragó saliva con dificultad): gracias… (sólo pudo decir)

Y, de este modo, subieron al auto del griego dirigiéndose a la casa de Isa…, Álvaro –que aún permanecía lagrimoso-, oyó el ruido de un motor…, alzó la vista y vio la partida de Isa y Alexis con el coche, por lo que arrancó su vehículo y, tras secarse las lágrimas, decidió seguirles…

MINUTOS DESPUÉS…

En el turismo de Alexis… Isa se despedía, con un beso en la mejilla, del griego…

- Isa: ¡hasta otro día, Alexis!
- Alexis: (besándole dulcemente a ella en la mejilla): ¡adiós preciosa!

La joven descendió del coche y, en cuestión de pocos segundos, metía la llave en la cerradura haciéndola girar y enseguida irrumpió en su vivienda cerrando la puerta tras de sí…, se apoyó en la puerta unos segundos pensativa, recordando la preciosa declaración de amor del empresario griego hacia ella…, estaba hecha un mar de dudas…, justo cuando echó a andar para irse a su habitación a dormir, el timbre sonó…, pensó que tal vez sería Alexis, al que se le quedó algo por decirle…, se volteó, dando dos pasos al frente, abriendo la puerta encontrándose con……

CONTINUARÁ…

CAPITULO 47

En el hogar de los Pérez... la joven Pérez caminó hasta la entrada de la casa y, una vez allí, abrió la puerta encontrándose con...

- Bea: Santi... (sorprendida porque su amigo iba acompañado de una chica)
- Santi: ¡hola Beatriche! (sonrió) ¿podemos pasar?
- Bea: ehhh..., sí..., sí..., ¡pasad!

Los tres entraron hasta el salón reuniéndose con Carmelo y Carol...

- Carmelo: hombre Santi, por fin te digas a aparecer, pensábamos que te habías olvidado de nosotros...
- Santi: (emanó una sonora carcajada mientras miraba a la chica que le acompañaba) no hombre..., lo que pasa es que he estado un poco ocupado... (pausó) mirad..., os presento a Selene, mi novia...
- Carmelo y Carol: ¿Selene?
- Bea: ¿tu novia?
- Santi: ¡sí! (sonrió feliz)
- Bea: y... ¿desde cuándo estás con ella?
- Santi: desde hace dos semanas...
- Bea: (acercándose a la muchacha): encantada Selene..., yo soy Bea...
- Selene: (sonriendo): ¡igualmente Bea! (se dieron dos besos)

Carmelo y Carol se pusieron en pie, acercándose a los recién llegados, y dieron dos besos a Selene, quien les respondió de la misma forma...

- Carol: y... ¿cómo os conocisteis?
- Selene: ya nos conocíamos, fuimos compañeros de carrera...
- Bea: ¿tú también has estudiado Informática?
- Selene: sí..., me encantan las nuevas tecnologías... (sonrió)
- Bea: Santi..., no hay dudas..., encontraste a tu horma del zapato...
- Santi: ¿acaso lo discrepabas? (sonrió) esta mujer es espectacular..., además de compartir la misma pasión por los ordenadores, es muy buena gente, sencilla, cariñosa, sincera, especial,...
- Selene: vale..., vale Santi..., que me vas a sacar los colores...

Sonrieron todos...

- Carmelo: y... ¿cómo lo aguantas si se pasa todo el día comiendo?
- Selene: (sonrió por el comentario): porque es un amor..., es un osito de peluche en grande..., (se abrazó a su novio) ¡le amo con todas mis fuerzas!..., además tiene un corazón de oro..., ¡y puedes contar con él en cualquier momento!
- Bea: ahí te doy toda la razón, Selene..., da muy buenos consejos y te ayuda, escucha, anima, apoya,... cuando lo necesitas.
- Selene: es por eso que le quiero tanto... (sonrió)
- Santi: ¡yo también te amo, mi niña! (se besaron)

Los cinco prosiguieron platicando largo rato más..., Carmelo invitó a la parejita a probar su nueva receta y éstos accedieron encantados...

En la casa de Anabel...

- Anabel: siéntate..., no te quedes plantado...
- Albert: no te preocupes..., acabaré enseguida..., además te están esperando para salir...
- Anabel: sí..., nos vamos a cenar...
- Albert: ¿la despedida de soltera? (sonrió)
- Anabel: no..., no van a hacer...
- Albert: (sorprendido): ¿ah no?
- Anabel: no..., más adelante nos invitarán a los amigos más íntimos a un viajecito en el que iremos todos juntos..., nos lo propusieron..., la despedida o el viaje..., ¡todos preferimos lo segundo! (sonrió)
- Albert: (sonriendo): ¡eso está bien!
- Anabel: ¡sí! (sin dejar de sonreír)
- Albert: bueno, centrémonos que sino no saldrás de aquí ni a medianoche...
- Anabel: eso..., cuéntame..., ¿a qué debo tu visita?
- Albert: verás..., es que estaba preocupado por ti...
- Anabel: (frunció el ceño): ¿preocupado por mí?..., ¿por qué?
- Albert: porque desde que nos besamos la otra noche, no coges ninguna de mis llamadas...
- Anabel: bueno..., es que... (agachó la cabeza, avergonzada)
- Albert: (cogiendo el rostro de la joven con sus dos manos, haciendo que ésta le mirase): escucha Anabel..., ya sé lo que ha significado y significa Nacho para ti..., pero no quiero que olvides que tú también eres muy importante para mí..., y bueno, tal vez no sientas amor por mí y no me quieres como yo desearía..., pero es algo que yo no puedo evitar..., yo siempre he estado enamorado de ti......
- Anabel: (interrumpiéndole): Albert...
- Albert: (colocó el dedo índice sobre los labios de ella, haciendo que ésta guardase silencio): déjame terminar, por favor... (respiró hondo) pero a pesar de que tú no correspondas a estos sentimientos, quiero que sepas que al menos no me niegues tu amistad..., me gustaría que fuésemos los buenos amigos que hemos sido siempre antes de que conocieras a Nacho... (pausó) y bien... ¿qué me respondes?
- Anabel: por supuesto que sí, Albert..., siempre te he considerado uno de mis mejores amigos..., pero sólo espero que me perdones porque no pueda corresponder a esos sentimientos tan sinceros y tan lindos que sientes por mí..., eres un gran chico, además de que en ti se puede confiar al 100%..., pero el amor no se puede imponer..., aparece cuando menos te lo esperas..., si tienes la suerte que es correspondido, eres afortunado..., pero si no es así, eres la persona más infeliz..., pero tampoco tienes que rendirte, porque estoy más que convencida de que con el tiempo tendrás a tu lado a una chica que te hará todo lo feliz que te mereces...
- Albert: ¡gracias Anabel! (se abrazaron)
- Anabel: (separándose un poco): bueno Albert..., ahora tengo que marcharme..., Mar y Sandri me esperan...
- Albert: sí..., vamos..., te acompaño hasta donde te has quedado con ellas...
- Anabel: ok...

En el bar-cabaret...

- XX: Isa..., espera un segundo...
- Isa: (girándose hacia donde provenía la voz): dime Eduardo...
- Eduardo: ¿tienes un momento?
- Isa: por supuesto, jefe...
- Eduardo: entremos a tu camerino...
- Isa: (frunció el ceño): ......
- Eduardo: tranquila... (sonrió) sólo quiero debatir un tema contigo...
- Isa: ok... (abrió la puerta) ¡pasa!

Jefe y empleada ingresaron en el camerino de ella...

- Isa: tú dirás...
- Eduardo: verás..., el otro día me encontré con Alexis, el empresario griego, por la calle y estuvimos charlando un rato...
- Isa: ¿sobre qué?
- Eduardo: ¡sobre ti!
- Isa: (sorprendida): ¿sobre mí? (señalándose a sí misma)
- Eduardo: me comentó que le dedicaste un baile...
- Isa: sí..., es que Rocío me anunció......
- Eduardo: (interrumpiéndola): imagino que te expondría lo que le pedí..., que lo tratases como se merece...
- Isa: (asintió): sí...
- Eduardo: me alegro que lo hicieses... (pausó) bueno pues, lo que yo quería expresarte es......
- Isa: (cruzándose de brazos): ¿es......?
- Eduardo: ay, no sé cómo debo comunicarte esto, me resulta un poco violento...
- Isa: vamos Eduardo, al grano..., sabes que lo que más valoro de ti es tu sinceridad y franqueza...

En la vivienda de Nacho… él y Carlos quedaron para cenar…, ambos revivieron los viejos tiempos cuando ninguno de los dos tenía novia y cómo habían cambiado las cosas…, Carlos estaba a una semana de contraer matrimonio…, y Nacho había estado casi tres años con Anabel con la que creyó, desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron en la fiesta de cumpleaños de Mar hacía casi cuatro años, había hallado a su alma gemela…, pero que desde hacía tres días que ya no estaban juntos…

- Nacho: quien me iba a decir a mí que conseguiría unir a dos almas gemelas…, a mi prima favorita Mar con mi mejor amigo… (palmeó la espalda de Carlos, sonriendo)
- Carlos: (sonrió): eres muy buen celestino…
- Nacho: ¿sí, verdad?

Ambos emanaron una sonora carcajada…

- Carlos: no sabes cómo te agradezco que me la presentaras…
- Nacho: lo hice porque os conozco muy bien a los dos y sabía que podríais encajar a la perfección y… ¡no me equivoqué!
- Carlos: ya lo creo…, ¡Mar es lo mejor que me ha dado la vida! (sonrió enamorado)
- Nacho: me alegro mucho por los dos…, os lo merecéis… (sonriendo)
- Carlos: (sonrió): ¡gracias! (pausó) bueno…, ¿cómo estás tú?
- Nacho: pues… ahí ando…, aunque creo que ya sé qué significa Beatriz para mí…
- Carlos: (sorprendido): ¿ah sí?
- Nacho: (asintió): ahá…
- Carlos: pues… ¡cuenta, cuenta!

En el bar-cabaret... en el camerino de la bailarina…

- Eduardo: gracias…, pues verás…, ya sé que os he manifestado a todas mis trabajadoras por activa y por pasiva que quien tenga un rollo o noviazgo con algún cliente, la despediré…
- Isa: (tragó saliva con dificultad): sí…
- Eduardo: pues contigo voy a hacer una excepción…
- Isa: (impactada): ¿conmigo?..., ¿por qué?
- Eduardo: vamos Isa, no me digas que no te has dado cuenta de que Alexis está loquito de amor por ti…
- Isa: (intentó disimular): ¿ah sí?
- Eduardo: sí…, es por eso que he pensado que no puedo oponerme a los sentimientos de nadie y que te doy vía libre para que estés con él…, pero sólo con él…, con cualquier otro cliente… ¡quedarás despedida!

La bailarina no daba crédito a lo que escuchaba…

En un restaurante… Mar, Sandri y Anabel platicaban animadamente…

- Mar: entonces… ¿ese era Albert, el hijo de los amigos de tus padres?
- Anabel: ¡el mismo!
- Sandri: pues… ¡es muy guapo!

Las tres rieron…

- Mar: sí…, es cierto…, tiene unos ojos verdes muy bonitos…
- Anabel: (melancólica): como Nacho…
- Mar: ay reina, perdóname…, no quería hacerte recordar a mi primo…
- Anabel: no te preocupes amiga…, mi corazón y mi mente son los encargados de evocarlo a todas horas…
- Sandri: bueno, es normal…, sólo hace tres días que lo dejásteis…
- Anabel: y no sólo por eso Sandri, sino también porque sé que nunca le olvidaré…
- Sandri: ¿ha sido tu primer amor?
- Anabel: ¡sí!
- Sandri: bueno, es lo que se dice, el primer amor nunca se olvida…
- Anabel: ya…
- Sandri: bueno, ahora tienes que animarte, dentro de una semana se casa Mar y tienes que intentar animarte…
- Anabel: (poco convencida): lo intentaré…
- Mar: además de que he invitado a mis grandes amigas de carrera universitaria…, a una ya la conoces, es mi cuñada Sel…
- Anabel: ay sí, es muy maja y agradable… (sonriendo)
- Mar: pues las demás… ¡no se quedan atrás! (sonrió)
- Anabel: ¡qué bien!
- Mar: te lo pasarás pipa junto a ellas…
- Anabel: ¡no me cabe la menor duda!
- Mar: mira, te las nombro…
- Anabel: ¡vale!

CONTINUARÁ…

CAPITULO 46

En la casa de Gonzalo... Álvaro, por fin, reconoció abiertamente sus sentimientos hacia la bailarina...

- Gonzalo: ¿por qué te comportas como un cavernícola cuando Isa pasa de ti y no te hace ningún caso?..., ¿por qué no soportas verla rodeada de otros hombres? (quiso saber)
- Álvaro: porque... (tragó saliva con dificultad) ¡porque la amo!

El jefe de publicidad abrió los ojos como platos ante la respuesta de su amigo..., después una sonrisa se dibujó en su cara...

- Gonzalo: (sonriendo): lo sabía..., lo sabía...
- Álvaro: (frunció el ceño): ¿el qué sabías?
- Gonzalo: que Isa no era indiferente para ti..., que la amabas por mucho que me lo negabas...
- Álvaro: bueno..., no quería que pensases que me había olvidado tan pronto de Bea...
- Gonzalo: pues no sé porqué, yo era el que siempre te animaba a que te olvidaras de ella y te centraras en Isa..., ¡por fin me has hecho caso! (sonrió) bueno y... ¿ya no pasó nada más con Isa en el baño?
- Álvaro: sí..., sí que pasó...
- Gonzalo: pues dale hombre..., no me dejes así...
- Álvaro: ok... (pausó) pues...... ¡la besé!
- Gonzalo: (sonriendo): oléééééé...
- Álvaro: y aunque al principio me correspondió, luego me abofeteó y me contestó con tales palabras: “que te quede una cosa muy bien clara, Álvaro…, tú no eres nadie en mi vida para prohibirme hacer nada…, soy libre y puedo estar con quien me dé la gana…”
- Gonzalo: vaya... ¡qué carácter! (sonrió) bueno... y... ¿qué tienes pensado hacer?
- Álvaro: (alicaído): ahora mismo no lo sé...
- Gonzalo: ¿la amas mucho?
- Álvaro: sí..., la amo..., la amo con todo mi corazón..., ni siquiera a Bea la amé así..., pensaba que con Bea había sentido todo lo que se puede sentir, pero me equivocaba..., con Isa sí que es amor..., amor del de verdad..., del que dura para toda la vida..., sólo con mirarla a los ojos, el corazón se me acelera desorbitadamente..., y las dos veces que he estado con ella, ha sido lo más bonito que he vivido jamás..., cada caricia suya me pone los pelos de punta..., nunca he sentido tanto haciendo el amor como cuando estuve esas dos veces con Isa..., sé que ella es la mujer de mi vida..., con la que quiero vivir y envejecer hasta el fin de mis días...
- Gonzalo: pues... ¡ya sabes lo que toca!
- Álvaro: ¡sí! (con fuerza) ¡voy a regresar al bar-cabaret y declararle todo lo que siento aquí adentro! (se señaló el corazón)
- Gonzalo: (palmeó la espalda de su amigo): así se habla..., que no te la quite el tipo ese...
- Álvaro: Alexis...
- Gonzalo: (frunció el ceño): ¿cómo?
- Álvaro: que el tipo ese se llama Alexis...
- Gonzalo: pues como si se llama Fulanito... (ambos sonrieron) Isa es la mujer por la que debes luchar..., además, te contaré un secreto...
- Álvaro: (frunció el ceño): ¿qué pasa?
- Gonzalo: ella también te ama..., sólo es que está haciéndose la dura...
- Álvaro: ¿cómo sabes tú eso?
- Gonzalo: ¡porque lo sé!
- Álvaro: ¿acaso te lo ha dicho?
- Gonzalo: (negó con la cabeza): no..., pero no es necesario..., no hay más que ver cómo le molestó en vuestro reencuentro después de hacerlo la primera vez con ella y tú te fuiste..., se quedó seria, pero intentó mostrar indiferencia...
- Álvaro: (triste): pobrecilla...
- Gonzalo: bueno, ahora sólo te queda volver otro día al cabaret y le demuestras que la amas de verdad..., su corazón se ablandará y conseguirás que ella te diga lo que siente por ti..., así que... ¡a por esa mujer maravillosa! (sonrió)
- Álvaro: (sonrió): ¡gracias Gonzalo..., eres un buen colega!
- Gonzalo: (bromeó): lo sé..., lo sé... (pausó) ahora hablando en serio, sabes que quiero lo mejor para ti porque eres mi mejor amigo...
- Álvaro: ¡y tú el mío! (se abrazaron)

En la heladería... Rocío comenzó su relato...

- Rocío: pues yo nunca he tenido novio ni rollo ni nada...
- Hugo: (frunció el ceño): ¿en serio?..., ¿qué edad tienes?
- Rocío: 26..., ¿por qué te extraña tanto?
- Hugo: lo que realmente me sorprende es que una mujer tan especial y tan bella como tú haya estado tanto tiempo sola..., ¿nunca te has gustado nadie? (quiso saber)
- Rocío: bueno...... tuve un vecino mío que era cinco años más mayor que yo..., él tenía 20 y yo 15..., éramos buenos amigos..., pero un día se hizo novia..., la chica se quedó embarazada de él..., y se casaron..., ahí le perdí la pista...
- Hugo: entonces... ¿sí que te gustó y tuviste un desamor?
- Rocío: no se puede decir desamor, yo prácticamente era bastante joven..., y creo que confundí cariño con amistad..., porque enamorada, nunca he estado...
- Hugo: ahhh...
- Rocío: te preguntarás porque te he contado todo esto..., pues bien, lo he hecho para confesarte que... (estaba tan nerviosa que no le salían las palabras)
- Hugo: (con interés): ¿qué?
- Rocío: tú has sido el primer chico al que he besado...
- Hugo: (no supo qué responder a eso): ......
- Rocío: imagino que aún estarás flipando y te cuestionarás porqué me he atrevido a hacértelo saber..., pues necesitaba que lo supieras..., más que nada por si te percatabas de que no besaba bien..., pero es que mi falta de experiencia..., ayyyy... ¡qué corte! (se tapó la cara con sus dos manos, pues se estaba poniendo colorada por momentos)
- Hugo: (agarrando las manos de la camarera, para que se las quitara de la cara) Rocío..., Rocío escúchame..., pero necesito que me dejes en libertad tus ojos para responderte a lo que me has expuesto...
- Rocío: (descubriéndose poco a poco los ojos): ......
- Hugo: (sonrió): muy bien... (le acarició el rostro) ¿sabes?..., me siento muy afortunado de haber sido el primero en besarte, porque me gustas mucho Rocío..., cuando lo dejé con mi ex, no volví a estar con ninguna chica..., no confiaba en ellas ni en el amor..., pensé que nunca más volvería a enamorarme..., pero me equivocaba..., conocerte es lo más bonito que me ha dado la vida..., tú me has hecho volver a confiar en que el amor de verdad existe..., sé que puede parecerte precipitado porque hace muy poco que nos conocemos, pero mi corazón me dice que eres para mí..., es por eso que quiero que formes parte de mi vida..., porque he notado que yo tampoco te soy indiferente..., con esto no te estoy obligando a que me des una respuesta ya..., tú piénsatelo..., en unos días que voy a estar ocupado en comisaría y con guardias, lo meditas y, la semana que viene, iré a buscarte al cabaret y estaré aguardando una respuesta..., ¿vale?
- Rocío: (los ojos se le habían humedecido..., nunca un chico le había dicho algo tan bonito..., estaba convencida de que deseaba estar con él y que lo quería con todas sus fuerzas..., que su destino era estar juntos..., pero decidió obedecer a lo que él le pidió...): ¡vale!
- Hugo: (preocupándose por ella): ¿estás bien?
- Rocío: (limpiándose las lágrimas, que querían salir de sus ojos, con el dedo índice): sí..., sólo es un poco de polvo que me entró en los ojos...
- Hugo: espera... (tomó el rostro de la joven con sus dos manos y sopló a los ojos de ella): ¿mejor? (sonrió)
- Rocío: (sonriendo): sí... (aún la tenía cogida)
- Hugo: (sonrió): bien... (se quedó embobado mirando esos lindos ojos que le volvían loco..., tenía unas enormes ansias de volver a besarla, pero no quiso atosigarla y ni presionarla a la hora de su decisión final y se limitó a besarla en la frente): ¿te llevo a casa?
- Rocío: ¡vamos!

El joven pagó las dos tarrinas y se volvió a por Rocío para acompañarla hasta casa en su coche...

TRES DÍAS DESPUÉS... ERA SÁBADO... SÓLO FALTABA UNA SEMANA PARA EL ENLACE ENTRE MAR Y CARLOS...

(Tres días antes... Nacho siguió con su vida..., desde su beso con Beatriz y el sueño posterior con ésta, sólo se acercó a ella para acabar el contrato para Marco Gazzi..., quería descubrir qué significaba la joven Pérez para él..., parecía que ya comenzaba a tener las cosas claras, pero decidió guardar las distancias mientras tanto..., también quedaba con su mejor amigo Carlos para hablar y desahogarse..., a la misma vez comentaban el momento boda..., Nacho ya tenía el traje..., desde que lo dejaron él y Anabel, no volvieron a verse por Bulevar..., ambos estaban ocupados de pleno en sus trabajos de la revista..., a pesar de que él tenía en mente abordar un día a su ex y comentarle que quería seguir siendo su amigo..., pero mientras eso pasaba, tenía la mente ocupada con los casos que le encargaban en Bulevar21...; Anabel, por su parte, elaboraba el documento que le pidieron y el día anterior, tanto ella como su mejor amiga Mar, la presentaron ante la Junta de Accionistas y quedaron encantados con el trabajo de ambas, que les encargaron otro para el jueves..., era sobre la Warner Bross de Madrid..., éstas accedieron ilusionadas..., la recepcionista y documentalista también quedaba con su amiga Mar, quien no la dejaba ni un segundo sola y le propuso hacer algún cambio el día del convite de la boda, pero Anabel no lo permitió y le respondió que no se preocupara porque algún día tendría que hacer frente y asumir que su vida estaba lejos de la del abogado Goñi..., también ella y Sandri se habían hecho muy amigas..., Sandri apoyó mucho a Anabel por su ruptura con Nacho y estuvo menos pendiente de Bea...; Mar y Carlos seguían con los preparativos de su boda..., dejaron para la última semana la decoración floral de la iglesia..., el resto ya lo tenían todo a punto..., estaban ansiosos por unirse ante los ojos de Dios y así pasar más tiempo juntos..., se amaban con locura y no les importaba demostrarlo delante de quien hiciese falta...; otra parejita a la que también las cosas le iba de maravilla era a Gonzalo y Sandri..., todo el mundo se sorprendía al ver el cambio tan positivo que había dado el jefe de publicidad y lo enamorado que estaba de su chica..., y ella también estaba encantada de tener un novio tan especial...; Rocío y Hugo, cada uno por su parte, contaban las horas para volverse a ver..., ella estaba ansiosa por decirle que quería estar con él..., y a él le urgía oírlo de la boda de ella..., la camarera le contó a su mejor amiga Isa la declaración de amor del policía y la bailarina se alegró muco por su amiga querida...; Isa había estado actuando pero se sorprendió de la ausencia de Alexis..., ¿le habría ocurrido algo al empresario griego?..., tampoco podía quitarse de la cabeza el último beso de Álvaro..., ¿por qué se había mostrado violento?..., ¿estaría celoso del griego?..., éstas y más preguntas le rondaban por la cabeza a la joven bailarina...; Álvaro estuvo tres días sin aparecer por el cabaret, pero no por falta de ganas, pues se moría de ganas de volver a ver a su amada Isa, sino porque estaba meditando cómo se le iba a declarar a la bailarina..., tenía que hacerlo cuanto antes..., no podía permitir que Alexis se le adelantase...; y Bea estaba bastante alicaída..., desde que besó a Nacho, sólo encontraba el escabullimiento del abogado a la mínima ocasión..., por eso se limitó a acabar el contrato de Marco Gazzi con Nacho y después ya tendría oportunidad de conversar con él con más calma.)

ERAN LAS 22 HORAS DE LA NOCHE...

En casa de Anabel... ella, Mar y Sandri habían quedado para cenar juntas..., estaban muy unidas..., la Creativa y la jefa de personal no dejaban que la recepcionista y documentalista estuviera sola en ningún momento..., la última en llegar fue Mar porque estaba muy atareada con los últimos flecos para su boda con Carlos..., justo cuando las muchachas se disponían a salir, alguien se encontraba al otro lado de la puerta...

- Albert: ¡hola Anabel!
- Anabel: (sorprendida): Al... Albert..., ¿qué haces aquí?
- Albert: me urge hablar contigo...
- Anabel: ¿ahora?
- Albert: sí...
- Anabel: es que me disponía a sa...
- Albert: (interrumpiéndola): por favor... (rogó)

La joven miró a sus amigas..., no sabía qué responder..., éstas con los ojos le dieron a entender que accediera...

- Anabel: está bien, pasa... (invitándole a entrar)
- Mar: reina, nosotras te esperamos en mi coche..., lo tengo aparcado en la acera de enfrente...
- Anabel: ok..., ¡hasta ahora!
- Mar y Sandri: ¡hasta ahora!
- Albert: ¡adiós chicas!
- Mar y Sandri: ¡adiós Albert!

Las dos muchachas se marcharon dejando a solas a su amiga con el joven, quienes irrumpieron en el interior de la casa de ésta..., dirigiéndose al salón...

En el hogar de los Pérez... Bea cenaba con su padre y Carol cuando el timbre sonó...

- Bea: (sonriendo): ¡yo voy!

La joven caminó hasta la entrada de la casa y, una vez allí, abrió la puerta encontrándose con...

En el bar-cabaret... Isa ya había actuado..., ahora estaba reunida con sus incondicionales..., algunos de éstos la invitaban a cenar, pero ella se negaba, alegando que ese fin de semana tenía visita de sus familiares de Sevilla..., los varones la comprendieron y se despidieron de la bailarina. Cuando se disponía a entrar en su camerino, una mano se posó en su brazo haciendo que la joven se volteara para ver quién la requería...

- XX: Isa..., espera un segundo...

CONTINUARÁ...

CAPITULO 45

En el hogar de Nacho… él irrumpía en la vivienda…, dejó las llaves y el maletín sobre la mesa y se retiró al baño…, se dio una ducha…, cuando salió se acostó y cuando sólo apenas tocaba las sábanas de su cama, sintió una presencia…, se volteó y entre la oscuridad pudo notar que se trataba de una mujer…, se reincorporó un poco extrañado y ella se paró quedando iluminada apenas por la poca luz que entraba de afuera…, su cara no podía ser más de sorpresa cuando vio de quien se trataba. Ella lentamente se le acercó y le dio un beso en los labios que lo trastocó, fue con tanta pasión que comenzó a ponerse nervioso y ella, al notarlo, se separó un poco, le sonrió y se acercó de nuevo y le besó..., un beso más apasionado que el primero..., él se apartó y sólo pudo pronunciar un nombre: “¡BEATRIZ, TÚ AQUÍ BEATRIZ!”

- Nacho: ¿qué es esto? (se levantó de la cama sudando) ¿qué es esto?, ¿por qué?, ¿por qué estoy soñando con Beatriz?, pero... ¿qué significa este sueño?, ¿por qué estoy soñando con ella?, ¿será que tras el beso que me ha dado en Bulevar han vuelto mis sentimientos por ella en mi época de universidad antes de que conociese a Anabel?

Con estos pensamientos se acostó de nuevo, dando vueltas en la cama la noche completa por no entender el sueño que acababa de tener..., decidió que averiguaría, durante los siguientes días, porqué soñó con Beatriz y qué significaba ella para él...

En el taxi... Anabel y Albert continuaban besándose..., de pronto una imagen le vino a la cabeza, la de su ex Nacho, y se alejó de Albert enseguida...

- Anabel: yo... yo... (tartamudeó) yo tengo que irme... (hizo el ademán de irse, pero algo la detuvo)
- Albert: (cogiéndola del brazo): Anabel..., espera...
- Anabel: Albert..., escucha..., esto no ha debido pasar..., yo te quiero mucho, pero no de la forma que tú me quieres a mí..., yo amo a Nacho y siempre lo amaré..., aunque mi destino esté lejos de él..., yo nunca le olvidaré...

Y, dicho esto, ella salió del auto dejando a un Albert desolado..., él amaba a Anabel y saber que ella no le correspondía, le dolía..., nunca había conseguido amar a nadie como amaba a Anabel..., es por eso que, hacía dos años, lo dejó con Judith..., porque no podía sacarse a Anabel de la cabeza..., tampoco había salido con más chicas..., pues conservaba la esperanza de que algún día lograría el amor de la muchacha..., y ese fue el principal motivo por el que se presentó a las oposiciones de policía en Madrid..., para poder reencontrarse con ella algún día e intentar enamorarla..., estaba dispuesto a luchar por ella y por su amor.

En el bar-cabaret...

- Alexis: (sonrió): ¡hola preciosa! (percatándose de que la bailarina mostraba un semblante muy serio) ¿qué te ocurre, cielo? (se preocupó)
- Isa: nada..., no te preocupes... (seguía seria)
- Rocío y Alexis: (poco convencidos por la respuesta de la bailarina): ¿segura?
- Isa: sí..., sí... (pausó) oye Alexis...
- Alexis: (sonriendo): dime preciosa...
- Isa: que me duele la cabeza..., me voy a ir a casa..., mejor hablamos otro día..., ¿vale?
- Alexis: ¿quieres que te lleve a algún médico?
- Isa: no..., no es necesario..., sólo necesito descansar... (miró a su amiga) Rocío, nena..., me voy a casa..., nos vemos allí...
- Alexis: ¡te acompaño en mi coche!
- Isa: no hace falta que te molestes...
- Alexis: no es molestia, al contrario, sabes que me gusta estar contigo...
- Isa: (no sabía qué responder ante tanta amabilidad del empresario): ......
- Alexis: por favor, no me prives de tu compañía... (suplicó)
- Isa: (intentó sonreír): ok..., vamos...
- Alexis: (ofreciéndole el bracillo): agárrese fuerte, bella dama... (se giró para observar a la camarera): ¡hasta otro día, Rocío! (sonriendo)
- Rocío: ¡hasta pronto, Alexis! (sonrió) ¡nos vemos en casa amiga!
- Isa: claro nena, ¡hasta luego! (tomó el bracillo del griego)

Y, de ese modo, el empresario y la bailarina salieron del local dejando a la camarera a solas y pensativa...

- Rocío: -ay xoxi, Alexis sí que te quiere, es tan lindo..., ¡ya podrías quererle un poquito de lo que él te quiere a ti y olvidarte de Álvaro! (pausó) hablando de Álvaro, a saber qué te ha dicho en el baño para que te hayas puesto tan mal de repente...-

La joven decía eso mientras alguien entraba al cabaret, quien la sacó de sus pensamientos...

- Hugo: (sonrió): ¡hola cielo!

Ella reaccionó ante el saludo recibido y una sonrisa se dibujo en sus labios al ver de quien se trataba...

En el bar-cabaret...

- Rocío: (rodeó la barra para reunirse con él, sin dejar de sonreír): ¡hola Hugo!
- Hugo: (cogió el rostro de la joven entre sus dos manos y le insertó un beso en los labios): ¿qué tal está mi camarera favorita de este cabaret?
- Rocío: bueno..., algo preocupada...
- Hugo: vaya..., ¿y eso?
- Rocío: mi amiga Isa, la que te presenté ayer......
- Hugo: sí..., ¿qué pasa con ella?
- Rocío: se ha ido a casa hace un momento algo alicaída..., dijo que estaba bien..., pero la conozco demasiado bien como para saber que no era así...
- Hugo: ¿problemas en el curro?
- Rocío: (negó con la cabeza): no..., asuntos sentimentales...
- Hugo: ay, el amor, que nos lleva a todos de cabeza..., y a algunos hace sufrir más que a otros...
- Rocío: ¡no hace falta que lo jures!
- Hugo: yo mismo he sufrido por amor...
- Rocío: (apuntándole con el dedo, incrédula): ¿tú?
- Hugo: sí..., es una larga historia..., además de que no quiero agobiarte con mis tonterías...
- Rocío: no son tonterías..., en su momento te afectaría..., así que de tonterías nada...
- Hugo: ay... ¿sabes que eres un amor? (cogió el rostro de ella entre sus dos manos, una vez más)
- Rocío: (nerviosa): ¿yo?..., ¿por qué?
- Hugo: porque consigues que me sienta muy bien... (y dicho esto posó otra vez sus labios en los de ella regalándole un beso que ella correspondió sin reservas...)

En la casa de Gonzalo... los dos amigos continuaban platicando...

- Gonzalo: ¿qué ha pasado en el cabaret? (se cruzó de brazos esperando una respuesta del director de Bulevar21…)
- Álvaro: (serio): no sé por dónde empezar...
- Gonzalo: hombre, yo te rogaría que lo hicieses por el principio, de ese modo será más fácil comprender porque vienes con esos morros...
- Álvaro: está bien, empiezo... (resopló, porque no le traía muy buenos recuerdos evocar cómo se dio todo) llegué al bar-cabaret con la intención de ir a hablar con Isa y preguntarle si le pasaba algo conmigo porque la noto muy esquiva conmigo...
- Gonzalo: ahá...
- Álvaro: pero cual fue mi sorpresa que la vi con un hombre......
- Gonzalo: (interrumpiéndole): ¿muy mayor?
- Álvaro: no..., más o menos de nuestra edad...
- Gonzalo: ok..., sigue...
- Álvaro: pues un hombre la detuvo y ella le dijo algo que a él le cambió la cara..., imagino que sería algo relacionado con la actuación porque el tipo ese no perdió detalle y no quitó la vista del escenario el tiempo que ella se encontró allí arriba...; acabó y se reunió de los moscones de siempre..., cuando se deshizo de ellos, se fue a la mesa en la que se había ubicado el tipo ese y, tras intercambiar unas palabras, él le colocó un collar en el cuello de Isa..., mientras tanto yo estaba en la barra y le pregunté a Rocío por él y me comunicó que era un cliente muy asiduo del bar-cabaret que iba sólo allí con el propósito de estar con Isa y verla......
- Gonzalo: (sonrió): ya...
- Álvaro: (molesto): ¿me quieres dejar acabar? o... ¡no te cuento más!
- Gonzalo: perdona..., continua...
- Álvaro: después de que le colocara el collar, vinieron muy sonrientes hacia la barra..., y ella me vio pero mostró una indiferencia que hizo que no me conocía de nada y se apartó con él un poco más allá de la barra...
- Gonzalo: vaya..., y tú... ¿qué hiciste?
- Álvaro: me acerqué hasta ella..., la saludé y le pedí hablar con ella...
- Gonzalo: y... ¿accedió?
- Álvaro: en un principio no..., pero entonces la agarré del brazo y, finalmente, aceptó escucharme...
- Gonzalo: pero macho, a ti definitivamente se te fue la olla, a la fuerza no puedes ir con las mujeres..., debes de tratarlas bien..., mimarlas..., cuidarlas..., consentirlas..., protegerlas...
- Álvaro: lo sé..., pero es que necesitaba que me escuchara...
- Gonzalo: pues no sé cómo te prestó atención tratándola así..., es un sol...
- Álvaro: bueno... ¿qué?, ¿me vas a dejar que te cuente cómo acabó todo o no?
- Gonzalo: sí..., sí..., claro..., ahora que me has explicado casi todo, no me vas a dejar con la intriga de cómo finaliza...
- Álvaro: la arrastré hasta el baño de mujeres y una vez allí......
- Gonzalo: (interrumpiéndole): ¡saltaron chispas! (emanó una sonora carcajada)
- Álvaro: (elevó el tono de voz): ¡cállate! (resopló) allí dentro le pregunté por ese tipo, la llamé hipócrita por su respuesta (el jefe de publicidad negó con la cabeza, incrédulo, por el comportamiento tan machista que había empleado su amigo con la joven) y le reproché ciertas cosas...
- Gonzalo: y... ¿qué te respondió?
- Álvaro: que no tenía derecho a reprocharle nada porque ella nunca me ha echado en cara que estuviese con ella en nuestra primera vez y luego me fuera con Bea...
- Gonzalo: ahí tiene toda la razón la chica...
- Álvaro: pero... ¿qué razón ni qué ocho cuartos?..., ¡sabes de sobra que no he vuelto a estar con Bea desde hace días, muchos días!
- Gonzalo: pero pensabas en ella y me decías que ibas a luchar por su amor..., hasta que no te diste cuenta de que pasaba de ti, tenías en mente recuperarla..., y estoy seguro de que si te hubiese perdonado, estarías con ella ahora mismo...
- Álvaro: pero... ¡ya no!
- Gonzalo: y me alegro de que sea sí..., sólo tengo una duda en todo este asunto...
- Álvaro: (frunció el ceño): ¿cuál?
- Gonzalo: ¿por qué te comportas como un cavernícola cuando Isa pasa de ti y no te hace ningún caso?..., ¿por qué no soportas verla rodeada de otros hombres? (quiso saber)
- Álvaro: porque... (tragó saliva con dificultad) ¡porque la amo!

El jefe de publicidad abrió los ojos como platos ante la respuesta de su amigo..., después una sonrisa se dibujó en su cara...

En el bar-cabaret... Rocío y Hugo proseguían besándose..., cuando él entreabrió la boca para sacar su lengua e introducirla en la boca de ella, la joven se percató y se separó un poco de él, nerviosa..., el policía abrió los ojos, preocupado...

- Hugo: ¿qué ocurre, cielo?
- Rocío: Hugo..., tenemos que conversar de algo importante...
- Hugo: dime..., soy todo oídos... (dijo con interés)
- Rocío: he de terminar de subir las sillas sobre las mesas y cerrar..., si me esperas unos minutos, te lo cuento...
- Hugo: ok..., ¡te echo una mano para que acabes antes!
- Rocío: ¡vale!

Los dos jóvenes se pusieron manos a la obra y en cuestión de dos minutos tenían todo el local ordenado..., ella cogió sus pertenencias y, tras cerrar, fueron a la heladería más cercana donde se tomarían el helado que acordaron la noche anterior...

POCOS MINUTOS DESPUÉS...

En la heladería... Rocío pidió una tarrina de mantecado..., Hugo se sorprendió ante este hecho pues a él también le fascinaba ese sabor..., con este acto pudieron darse cuenta de que tenían más cosas en común...; ahora deglutían su helado preferido...

- Hugo: bueno..., exponme eso que me has dicho en el cabaret..., me has dejado muy intrigado...
- Rocío: con una condición...
- Hugo: (frunció el ceño): ¿cuál?
- Rocío: que tú me expliques primero porqué has sufrido por amor...
- Hugo: ok..., empezaré por el inicio..., yo llegué a mis 21 años sin novia..., nunca tuve ninguna prisa en ello..., pero un día apareció ella..., se llamaba Fanny..., tenía mi misma edad y nos conocimos en el supermercado cuando los dos nos disponíamos a coger el mismo paquete de tallarines..., fue como un flechazo..., como sólo quedaba ese paquete, decidimos quedar otro día para comérnoslo juntos..., y así fue como fue nuestra primera cita..., poco a poco nuestras citas eran más frecuentas y el día que cumplíamos un mes por nuestro encuentro casual en el super, le pedí que fuese mi novia y ella accedió..., me sentí muy feliz pues yo la quería..., estuvimos juntos hasta que me enteré, por medio de un amigo, que la había visto en medio de la calle dándole el lote con otro..., la llamé..., quedamos..., le pregunté..., me lo reconoció..., y cortamos..., me derrumbé..., pero gracias a la ayuda de mis colegas salí adelante..., a pesar de que al principio se me hacía duro verla por la calle de la mano de otro y besándose sin ningún tipo de problema..., por ese motivo decidí meterme a policía..., siempre me ha fascinado ese mundillo..., y de eso hace un año y medio que estoy en la comisaría de aquí de Madrid, pues yo soy de Murcia..., y ahora tengo 27 años...
- Rocío: vaya..., lo siento..., perdona si te ha molestado habértelo hecho recordar...
- Hugo: no te preocupes cielo, ¡ya lo tengo más que superado! (sonrió)
- Rocío: (sonriendo): me alegro...
- Hugo: (sonrió) ¡gracias! (pausó) bueno y... ¿tú qué tal?, ¿has tenido algún desamor?
- Rocío: de eso precisamente quería hablarte...
- Hugo: (sorprendido): ¿ah sí?
- Rocío: (asintió): ahá...
- Hugo: pues puedes empezar cuando quieras, soy todo oídos... (sonrió)

CONTINUARÁ...

CAPITULO 44

En el Restaurante… los dos amigos seguían platicando…

- Anabel: ¿cómo te has enterado de que se casa Mar, la prima de Nacho?
- Albert: porque uno de mis compañeros de policía trabajaba antes para Carlos, para su empresa esa de material deportivo…, después se lo dejó para ser policía…, pero sigue en contacto con Carlos…, ¿es así como se llama, no?
- Anabel: sí…
- Albert: y entonces hace unos días mi compañero recibió la invitación para la boda…, le pregunté quién se casaba…, y me contó toda la historia…
- Anabel: pero tu compañero… ¿cómo sabe que Mar y Nacho son primos?
- Albert: por alguna vez que ha ido Nacho a la empresa de Carlos, pues son amigos, ¿no?
- Anabel: sí…, se conocieron en el gimnasio…
- Albert: pues por eso, Carlos presentó a mi compañero y a Nacho…, y Carlos también le explicó que Nacho era el primo de su novia Mar…, el que los presentó haciendo de celestino… (sonriendo)
- Anabel: (sorprendida): vaya…, veo que conoces muy bien toda la historia…
- Albert: sí…, el mundo…, ¡que es un pañuelo! (sonrió)
- Anabel: (sonrió): ¡no hace falta que lo jures!

Rieron los dos…

En el bar-cabaret... en el aseo de las mujeres…

- Álvaro: no te preocupes, terminaré enseguida… (arrimándose a ella)
- Isa: ¡eso espero! (apartándose de él, quería poner distancia por medio)
- Álvaro: ¿quién es ese Alexis?
- Isa: un cliente que es incondicional mío…
- Álvaro: ¿sólo un cliente?
- Isa: sí…
- Álvaro: vamos Isa, no me mientas, sé que es un cliente muy asiduo aquí y que si viene es con la intención de verte y estar contigo…
- Isa: (frunció el ceño): ¿cómo sabes tú eso?
- Álvaro: eso es lo de menos…, lo que me duele es que seas tan hipócrita…
- Isa: (elevó el tono de voz): como vuelvas a insultarme, me largaré y no te escucharé.

- Álvaro: es que es verdad…, ya veo lo pronto que has olvidado las dos veces que has estado conmigo…
- Isa: Álvaro…, escuch…
- Álvaro: (interrumpiéndola): no…, escúchame tú a mí…, no sé cómo pude creerte cuando me dijiste que me querías cuando acabamos de hacer el amor en tu camerino…, pues hoy he podido comprobar que no pierdes el tiempo y te vas con el primero que se cruza en tu camino y te hace regalos…
- Isa: no es justo eso que me dices…
- Álvaro: (alterado): ¿ah no?..., ¿es que acaso no es verdad?
- Isa: no…, no es verdad…, además no tienes derecho a reprocharme nada…, yo nunca te he echado en cara lo de Bea…, y eso que te fuiste con ella después de hacerlo conmigo y yo te dijera que te quería…, no tuviste ningún reparo en dejarme más tirada que una colilla…, si yo hubiese sido otra, no te hubiese acompañado a tu casa y me hubiese entregado a ti otra vez después de dos semanas de ausencia tuya…, es por eso que no me digas hipócrita porque aquí hay otra persona que lo es y no soy yo…, así que……
- Álvaro: (interrumpiéndola): Isa…, óyeme un segundo… (se acercó a ella)
- Isa: no Álvaro…, ya han pasado los cin…

Antes de que acabara, el joven ya la tenía cogida por la cintura y la estaba besando en los labios, atrayéndola más hacia su cuerpo para profundizar más el beso…

En Bulevar21… en el despacho de Nacho… poco a poco Bea comenzó a aproximarse a la boca del abogado, con la intención de besarle…, él no dejaba de observar como la muchacha se arrimaba a sus labios…, cuando sus bocas estaban a escasos milímetros, Bea cogió la nuca de Nacho con sus dos manos dándole un beso en los labios…, él en un principio se dejó llevar, pero enseguida agarró las dos manos de ella quitándoselas del cocote, alejándose de la joven…

- Nacho: Beatriz…
- Bea: (abriendo los ojos): dime…
- Nacho: lo siento, pero esto no ha debido pasar…
- Bea: pero… ¡yo he notado que me correspondías!
- Nacho: esto…, esto ha sido un error… (pausó) ahora tengo que irme a casa… (empezó a recoger las cosas de encima de la mesa)
- Bea: pero… ¡tenemos que acabar el contrato!
- Nacho: mañana lo acabamos…, lo haremos mejor por la mañana porque por la noche me es imposible…
- Bea: ok…, como prefieras…
- Nacho: (metió sus cosas en el maletín…, después lo cerró…, por último besó a la secretaria en la frente): ¡hasta mañana, Beatriz!
- Bea: (triste): ¡hasta mañana, Nacho!

El abogado salió de su despacho, yéndose hacia su casa, dejando a una Bea pensativa…

- Bea: no sé qué ha podido pasarte, Nacho…, pero lo pienso averiguar… (pausó…, comenzó a tocarse los labios…) me has devuelto el beso que te he dado y eso sólo puede significar una cosa…… (sonrió) ¡me quieres…, me quieres como yo te quiero a ti! (pausó) y si no es así, ya me encargaré de que te enamores de mí… (sonrió con malicia)

En el bar-cabaret… en el aseo de las mujeres… Álvaro e Isa continuaban besándose…, ella correspondía a ese beso sin reservas…, él también…, ambos pudieron percibir cómo el otro se entregaba a éste con gran ansia y deseo. Tras unos segundos, Isa se separó de Álvaro propinándole una sonora bofetada…

- Álvaro: (poniéndose la mano en la mejilla, adolorido por el bofetón): pe… pero… (desconcertado)
- Isa: no vuelvas a besarme, ¿me oíste?
- Álvaro: pues tú no bailes tan sensualmente para nadie…
- Isa: que te quede una cosa muy bien clara, Álvaro…, tú no eres nadie en mi vida para prohibirme hacer nada…, soy libre y puedo estar con quien me dé la gana… (se disponía a salir)
- Álvaro: Isa… (ella se giró y él siguió diciendo) tu boca… tu boca es mía…, sólo mía…
- Isa: eso… ¡lo decido yo! (ella estaba a punto de irse pero Álvaro continuó)
- Álvaro: no vuelvas a bailar así para nadie…

Y, tras oír esto, la bailarina se fue dejando a un Álvaro pensativo…, se quedó pensando en el motivo por el que había actuado así…, se encontraba muy indignado…, pues no podía comprender porqué Isa primero consintió que él la besara pero después lo abofeteó y se ausentó diciéndole tales palabras. Después de meditar en qué hacer, salió del baño, después del local (sin mirar atrás)…, cogió el coche y puso rumbo a casa de Gonzalo…, necesitaba contarle a su mejor amigo…

En el bar-cabaret... Isa, después de salir del baño, entró en su camerino para cambiarse de ropa…, necesitaba estar a solas…, el beso de Álvaro la había alterado tanto que le urgía relajarse…, pero no podía…, aún notaba los labios demasiado ardientes…, le dolió mucho abofetearle, pues lo amaba con locura, pero tenía que mostrarse dura frente a él para que no jugara con sus sentimientos…, muchas preguntas le rondaban por la cabeza: “¿por qué le reprochó que estuviera con Alexis?”, “¿acaso estaba celoso del griego?”, “¿cómo es que recordaba cuando le dijo que lo amaba después de su primera noche de pasión en el camerino de ella si él parecía no haberse inmutado?”,… éstas y más preguntas revoloteaban en su interior. Cuando estuvo vestida, realizó tres respiraciones profundas, para calmar sus nervios, salió de su camerino en busca del empresario, quien estaba en la barra conversando con Rocío…

- Isa: (seria): hola nena… (miró a la camarera) Alexis… (después a él)
- Rocío: ¡hola, mi niña! (sonriendo)
- Alexis: (sonrió): ¡hola preciosa! (percatándose de que la bailarina mostraba un semblante muy serio) ¿qué te ocurre, cielo? (se preocupó)

En la casa de Gonzalo… él y Sandri ya cenaron…, ahora veían una película que ella alquiló titulada “27 vestidos”…, la jefa de personal comenzó haciendo bromas para picar a su chico…

- Sandri: ayyy, qué guapo es el actor James Marsden, ¡me encanta!
- Gonzalo: ¿en serio?..., pero… ¿qué tiene?
- Sandri: una sonrisa encantadora…, ¿lo ves? (señaló el televisor)
- Gonzalo: (algo molesto): ¿tengo que ponerme celoso?
- Sandri: (sonrió): por supuesto que no, mi amor…, ¡no seas bodoque!
- Gonzalo: (frunció el ceño): ¿bodo………?, ¿cómo me has llamado?
- Sandri: (sonrió): ¡bodoque!
- Gonzalo: y… ¿qué significa eso? (exigió saber)
- Sandri: significa “bobo”…
- Gonzalo: ¡con que soy bobo! (poniendo sus manos sobre la cintura) ahora verás lo que va a hacerte este bobo… (comenzó a hacerle cosquillas)
- Sandri: mi amor…, para…, para por favor… (sin parar de reír)
- Gonzalo: pues… ¡pídeme perdón!
- Sandri: no te enfades, mi amor…, te lo he dicho de cachondeo…, ¡con lo que te quiero! (le acarició el rostro)
- Gonzalo: ¡y yo a ti princesita! (cogió la cara de ella y la besó en los labios haciendo que ambos se dejaran caer en el sofá, besándose…, él se había colocado encima de ella)

En ese instante sonó el timbre…

- Gonzalo: (levantando la cabeza, mirando a su novia): ¿quién será?
- Sandri: (abrió los ojos, encogiéndose de hombros): ni idea…, ¿esperas a alguien?
- Gonzalo: no… (se puso en pie y caminó hacia la puerta…, echó un vistazo por la mirilla…, después volvió su vista a su chica): ¡es Álvaro!
- Sandri: (sentándose en el sofá): ¡ábrele!

El jefe de publicidad cogió el pomo y abrió la puerta encontrándose con un Álvaro inquieto que, sin pensárselo dos veces, irrumpió en la vivienda…

- Álvaro: tenemos que hablar… (percatándose de que la jefa de personal se hallaba allí) oh…, perdón…, mejor me marcho…, seguro que he interrumpido algo…
- Gonzalo: pues…
- Sandri: no te preocupes Álvaro, conversad tranquilamente…, yo me tengo que ir a casa…
- Álvaro: (sonriendo): ¡gracias Sandri!
- Sandri: (sonrió): ¡de nada!

La joven cogió el bolso y, tras despedirse con un dulce beso en los labios de su novio, desapareció…, Gonzalo cerró la puerta y se sentó en el sofá, junto a su amigo…

- Gonzalo: ¿qué ha pasado en el cabaret? (se cruzó de brazos esperando una respuesta del director de Bulevar21…)

En el hogar de Nacho… él irrumpía en la vivienda…, dejó las llaves y el maletín sobre la mesa y se retiró al baño…, se dio una ducha…, cuando salió se acostó y cuando sólo apenas tocaba las sábanas de su cama, sintió una presencia…, se volteó y entre la oscuridad pudo notar que se trataba de una mujer…, se reincorporó un poco extrañado y ella se paró quedando iluminada apenas por la poca luz que entraba de afuera…, su cara no podía ser más de sorpresa cuando vio de quien se trataba……

En el taxi… Anabel y Albert ya cenaron y se pusieron al día de sus vidas…, después fueron a un pub a tomar a unas copas para brindar por su reencuentro…, en ese momento llegaban ante la puerta de la casa de ella…, se despedían…

- Anabel: ¡muchas gracias por la cena, Albert!..., ¡lo he pasado muy bien! (sonreía)
- Albert: me alegro… (le tocó la nariz cariñosamente) y ya sabes que si necesitas hablar, me llamas y enseguida estaré a tu lado para animarte, apoyarte, aconsejarte… (sonrió)
- Anabel: gracias…, hoy has hecho que me anime y sonría…, ¡que ya es mucho!
- Albert: me agrada haberlo conseguido…, pues no me gusta que estés triste…… (pausó) Anabel…… (agarró el rostro de ella con sus dos manos)
- Anabel: (nerviosa): dime… (clavó sus ojos en los de él y, de ese modo, quedaron contemplándose fijamente)
- Albert: perdona…, perdóname…
- Anabel: (sin comprender nada): ¿perdonarte?..., ¿por qué?..., si no has hech…

Antes de que ella finalizara la frase, Albert posó sus labios en los de ella, besándola con pasión…

CONTINUARÁ…