En la casa de Nacho… en el salón…
- Nacho: ¿qué clase de amigo?..., ¡espero que sea el más simple de todos!
La recepcionista no supo porqué su chico le manifestaba eso…
- Anabel: ah, ahora resulta que los amigos se califican por simplicidad..., qué fuerte me parece lo que estoy oyendo… (pausó) bueno, dime… ¿a qué viene eso?
- Nacho: vamos Anabel, sabes de sobra cuales eran las intenciones de tus padres cuando se enteraron de que tú y yo salíamos juntos…
- Anabel: sí, ya sé que mis padres y los de Albert hicieron una encerrona para que yo te dejara y saliera con él…
- Nacho: …haciendo que yo me marchase de aquella comida dejándote terreno libre para que estuviéseis juntos…
- Anabel: pero… ¡no pasó nada!
- Nacho: ya…
- Anabel: ¿qué ocurre, Nacho?... ¿a qué viene ese “ya”?
- Nacho: que en ese instante desconfié de ti…, pensé que ibas a romper nuestra relación…
- Anabel: ¿desconfiaste de mí?..., ¿por qué? (negó con la cabeza, incrédula) ¿es que no viste cómo te defendí durante la comida y antes de que te marchases? (pausó) además que después fui a buscarte para confesarte que me había peleado con mis padres por cómo te habían tratado y que quería estar contigo porque no me imaginaba mi vida lejos de ti…
- Nacho: lo sé…; pero yo, antes de que vinieses a hablar conmigo, pensé que tus padres te comerían la cabeza e iniciarías una relación con Albert…; además, como yo me fui, creí que pensarías que era un maleducado por haberme largado de allí…; también desconfié de ti porque veía que tenías tanto feeling con él que creí que te gustaba…
- Anabel: Nacho… (lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos), ¿por qué me dices esto ahora?..., ¿sabes que me estás dañando?..., ¡no me esperaba que desconfiaras de mí!..., se supone que si estás con la persona adecuada, tu media naranja, no tiene porqué haber desconfianzas…
- Nacho: lo siento…
- Anabel: ¿por qué me lo ocultaste durante todo este tiempo?
- Nacho: ¿el qué?..., ¿que desconfié de ti?
- Anabel: sí…
- Nacho: para que no peleásemos…
- Anabel: Diosss… (las lágrimas se deslizaban por sus mejillas y comenzó a suspirar): ……
- Nacho: perdóname…
- Anabel: no lo sé Nacho…, es más, ahora no sé si quiero seguir contigo…, no sé si confío en ti…, a saber si me has ocultado algo más para no pelear… (se secó las lágrimas)
- Nacho: bueno……
- Anabel: (sorprendida): ¿hay algo más?
- Nacho: sí…, pero no sé si es buena idea contártelo…
- Anabel: por favor… (suplicó)
- Nacho: Beatriz…, Beatriz intentó besarme…, pero yo me aparté…
- Anabel: (abrió los ojos como platos): ¿quéééééé?
- Nacho: (asintió): sí…
- Anabel: y aún la defendías… (negó con la cabeza) ¿la amas?
- Nacho: (no respondió): ……
- Anabel: (insistió): ¿la amas? (dijo con voz entrecortada, como queriendo aguantar esas lágrimas que estaban peleando por salir de sus ojos de nuevo)
- Nacho: no lo sé…, estoy ahora confundido…, lo único que sé es que en mi época de universidad, antes de que nos conociésemos nosotros en la fiesta de cumpleaños de mi prima Mar, Beatriz fue mi gran amor de universidad…
- Anabel: y… ¿yo qué fui?, ¿una vía de escape para olvidarla?
- Nacho: no…, yo te he amado y amo mucho…, cuando te conocí supe que había encontrado a mi alma gemela con la que estaría hasta el fin de mis días…, pero ahora que he vuelto a reencontrarme con ella, estoy hecho un lío…
- Anabel: (se levantó del sofá, cogió su bolso abriendo la cremallera, agarró las llaves del piso del abogado que él le había regalado): toma… (alargando la mano)
- Nacho: ¿estás segura?
- Anabel: (afirmó con la cabeza…, no le salían las palabras…, estaba demasiado afectada por todo…)
- Nacho: (agarrándolas): lo siento… (se puso en pie…, hizo el ademán de ir a abrazarla, pero ella se lo impidió…)
- Anabel: ¡que seáis muy felices!
La recepcionista cogió sus anotaciones y salió de la vivienda con lágrimas en los ojos…, no encontraba consuelo posible…, se sentía la persona más desdichada sobre la faz de la tierra. El abogado, por su parte, se dejó caer sobre el sofá…, sentía que un trozo de su vida se le iba con la partida de Anabel, su ya ex novia…, pero tenía que aclarar sus ideas y sobretodo sus sentimientos…, lo que sí sabía y estaba convencido era que Anabel fue muy importante en su vida…, nunca había salido con ella para olvidarse de Beatriz, pues cuando conoció a Anabel en la fiesta de cumpleaños de su prima Mar, sintió que hallaba a su otra mitad con la que quería estar siempre y que la había amado de verdad y con todo su corazón…
En el piso de Isa y Rocío…
- Rocío: no es que no me atreviera…
- Isa: (interrumpiéndola): ¿entonces…?
- Rocío: es que justo cuando iba a comentárselo me dijo: “déjate llevar”, palabras textuales suyas…, en fin……
- Isa: ¿qué sucede, nena?... ¿qué piensas?
- Rocío: xoxi…, ¿tú le confesarías que es el primer chico con el que he estado y al que he besado?
- Isa: eso es decisión tuya, nena…
- Rocío: lo digo por si le diera por besarme con lengua…, ¡y yo no sé cómo se hace eso!
- Isa: lo importante es lo que él te expuso, que te dejes llevar por el beso y por lo que sientes por él…, lo demás saldrá solo…, pero si piensas que contándoselo estarás más tranquila……
- Rocío: (interrumpiéndola): sí…, lo estaré…
- Isa: en ese caso, hazlo…, házselo saber…
- Rocío: ¡gracias xoxi! (sonrió)
- Isa: (sonrió): no ha sido nada, xoxete…, para eso estamos las amigas… (le guiñó un ojo)
La plática de las dos muchachas prosiguió un rato más en la que la camarera anunció a la bailarina que Hugo iría a recogerla esa misma noche para tomar un helado…, Isa se alegró mucho por su amiga…
UNA HORA DESPUÉS… ERAN LAS 09:00 DE LA MAÑANA…
En Bulevar21… en recepción… Gonzalo y Sandri llegaron juntos después de haber pasado su primera noche de amor y haber empezado a salir juntos…, iban cogidos de la mano dándose muestras de cariño: besos, abrazos,… todos los poros de sus pieles denotaban felicidad…, no podían ocultarlo…, hasta tenían esa risa que se pone cuando estás enamorado y te hayas dichoso. Después de unos dulces besos que se dedicaron, subieron a sus despachos quedando para la hora de comer…
Poco después de ellos hacía acto de presencia Álvaro que, tras pegar un vistazo rápido a la cafetería y saludar a Marga, se dirigió a su puesto de trabajo…
Luego irrumpieron Anabel y Mar, quienes buscaron a Cayetana y Richard para informarles lo que tenían planeado realizar para el documento y reportaje fotográfico sobre Madrid…, éstos dieron el visto bueno y las dos amigas se marcharon a realizar su trabajo por la capital de España…
Por último entró Nacho sumido en sus pensamientos que no se había percatado de que alguien le llamaba por detrás…
- Bea: (exhausta): Nacho…, Nacho…
- Nacho: (volteándose hacia ella): Beatriz… (con tono serio)
- Bea: ¡por fin me oyes, chico! (sonrió)
- Nacho: lo siento…, andaba pensativo que no oía nada… (seguía sin mostrar una de sus bonitas sonrisas…)
- Bea: nada…, no te preocupes… (dándose cuenta de que algo le pasaba al abogado) oye Nacho…
- Nacho: dime…
- Bea: ¿estás bien?
- Nacho: he tenido días mejores, la verdad…
- Bea: ¿y eso?..., ¿ha ocurrido algo con Anabel?
- Nacho: ahora no tengo ganas de hablar del tema…
- Bea: ¿comemos juntos y me lo cuentas?
- Nacho: ok…
- Bea: a las 2 nos vemos en la cafetería…
- Nacho: ¡de acuerdo!
Subieron al ascensor y de ahí se despidieron yendo cada uno a su despacho…
PRONTO SE HIZO LA HORA DE ALMORZAR… EL RELOJ MARCABA LAS 11 DE LA MAÑANA…
En el despacho de Sandri… la jefa de personal repasaba unos contratos para hacer unos informes…, en ese instante, la puerta de su despacho se abrió…
- Bea: (asomando la cabeza): ¿se puede?
- Sandri: (alzando la vista de los contratos que tenía sobre la mesa): Bea…, claro que sí…, pasa…, no te quedes en la puerta…
- Bea: ¿me echas una mano?..., ¡traigo nuestro desayuno!
- Sandri: sí…, perdona…
La joven ayudó a la secretaria cogiendo los sándwiches mientras que la recién llegada llevaba las botellas de agua…, después tomaron asiento…, comenzaron a deglutir…
- Bea: Sandri…, tengo que contarte algo…
- Sandri: (frunció el ceño): ¿qué ocurre?
- Bea: es Nacho…
- Sandri: Bea…, ¿no te advertí que te olvid…?
- Bea: (interrumpiéndola): escucha un momento…, esta mañana venía él delante de mí y hemos coincidido en el ascensor……
- Sandri: (cortándola): ¿le besaste?... ¿no, verdad?
- Bea: calla y déjame terminar… (ordenó) iba muy alicaído…, no se ha reído en ningún momento…
- Sandri: ¿y eso? (preocupada) ¡si él siempre tiene una sonrisa en la boca!
- Bea: ya…, por eso me ha extrañado tanto que le he preguntado si estaba bien…
- Sandri: y… ¿qué te ha contestado?
- Bea: entonces le he preguntado por Anabel y me ha afirmado que no quería hablar del tema…, así que le he propuesto comer juntos y que me lo cuente y… ¡ha accedido!
- Sandri: hay una cosa que no me cuadra en todo este asunto…, ¿por qué le has preguntado por ella?..., ¿has hecho alguna cosa que haya podido molestarla?
Bea miró a su amiga sin manifestarse al respecto…; Sandri, por su parte, aguardaba una respuesta de la secretaria…
En Bulevar21… en el despacho de dirección…, Álvaro intentaba revisar unos documentos pero no había manera de poder centrarse…, no podía quitarse de la cabeza el acontecimiento de la noche anterior: Rocío, la camarera del bar-cabaret, le prohibió acercarse a Isa por el mero hecho de que estaba atendiendo a sus incondicionales…, pero una idea le vino a la cabeza…
- Álvaro: estoy convencido de que debe ser por otro motivo…, seguro que ha sido la propia Isa la que le ha pedido que no quiere que me aproxime a ella…, ¿por qué? (se quedó pensativo durante unos segundos)
En ese momento, llamaron a la puerta de su despacho, sacándolo de sus pensamientos…
- Álvaro: adelante…
En la calle… en una cafetería… Anabel y Mar almorzaban juntas y, de ese modo, descansaban después de haber estado realizando el documento y el reportaje fotográfico respectivamente…, la Creativa observaba las fotos de la cámara con detenimiento mientras que Anabel andaba pensativa recordando su discusión y, ruptura después, con Nacho…, su primer y único amor…
- Anabel: ¿qué ocurre, Nacho?... ¿a qué viene ese “ya”?
- Nacho: que en ese instante desconfié de ti…, pensé que ibas a romper nuestra relación…
- Anabel: ¿desconfiaste de mí?..., ¿por qué? (negó con la cabeza, incrédula) ¿es que no viste cómo te defendí durante la comida y antes de que te marchases? (pausó) además que después fui a buscarte para confesarte que me había peleado con mis padres por cómo te habían tratado y que quería estar contigo porque no me imaginaba mi vida lejos de ti…
- Nacho: lo sé…; pero yo, antes de que vinieses a hablar conmigo, pensé que tus padres te comerían la cabeza e iniciarías una relación con Albert…; además, como yo me fui, creí que pensarías que era un maleducado por haberme largado de allí…; también desconfié de ti porque veía que tenías tanto feeling con él que creí que te gustaba…
- Anabel: Nacho… (lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos), ¿por qué me dices esto ahora?..., ¿sabes que me estás dañando?..., ¡no me esperaba que desconfiaras de mí!..., se supone que si estás con la persona adecuada, tu media naranja, no tiene porqué haber desconfianzas…
- Nacho: lo siento…
- Anabel: ¿por qué me lo ocultaste durante todo este tiempo?
- Nacho: ¿el qué?...., ¿que desconfié de ti?
- Anabel: sí…
- Nacho: para que no peleásemos…
- Anabel: Diosss… (las lágrimas se deslizaban por sus mejillas y comenzó a suspirar): ……
- Nacho: perdóname…
- Anabel: no lo sé Nacho…, es más, ahora no sé si quiero seguir contigo…, no sé si confío en ti…, a saber si me has ocultado algo más para no pelear… (se secó las lágrimas)
- Nacho: bueno……
- Anabel: (sorprendida): ¿hay algo más?
- Nacho: sí…, pero no sé si es buena idea contártelo…
- Anabel: por favor… (suplicó)
- Nacho: Beatriz…, Beatriz intentó besarme…, pero yo me aparté…
- Anabel: (abrió los ojos como platos): ¿quéééééé?
- Nacho: (asintió): sí…
- Anabel: y aún la defendías… (negó con la cabeza) ¿la amas?
- Nacho: (no respondió): ……
- Anabel: (insistió): ¿la amas? (dijo con voz entrecortada, como queriendo aguantar esas lágrimas que estaban peleando por salir de sus ojos de nuevo)
- Nacho: no lo sé…, estoy ahora confundido…, lo único que sé es que en mi época de universidad, antes de que nos conociésemos nosotros en la fiesta de cumpleaños de mi prima Mar, Beatriz fue mi gran amor de universidad…
- Anabel: y… ¿yo qué fui?, ¿una vía de escape para olvidarla?
- Nacho: no…, yo te he amado y amo mucho…, cuando te conocí supe que había encontrado a mi alma gemela con la que estaría hasta el fin de mis días…, pero ahora que he vuelto a reencontrarme con ella, estoy hecho un lío…
- Anabel: (se levantó del sofá, cogió su bolso abriendo la cremallera, agarró las llaves del piso del abogado que él le había regalado): toma… (alargando la mano)
- Nacho: ¿estás segura?
- Anabel: (afirmó con la cabeza…, no le salían las palabras…, estaba demasiado afectada por todo…)
- Nacho: (agarrándolas): lo siento… (se puso en pie…, hizo el ademán de ir a abrazarla, pero ella se lo impidió…)
- Anabel: ¡que seáis muy felices!
La joven no pudo evitar lagrimear acompañando éstas con suspiros…, Mar alzó la cabeza al escuchar a su amiga…
- Mar: reina…, ¿qué te pasa? (preocupada)
CONTINUARÁ…
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