En la casa de Nacho... él y su novia pusieron el mantel con cuatro servilletas a juego..., después los platos (dos para cada uno), los cubiertos, las servilletas y las copas..., también los manjares preparados: de primero, tallarines..., de segundo, ensalada de pollo..., y de postre (que lo dejaron en la nevera para que se conservase frío) flan de chocolate... Una vez todo listo, se sentaron en el sofá..., él comenzó a besarle el cuello..., ella cerraba los ojos dejándose llevar..., después ambos se besaron en los labios de forma apasionada..., en ese momento, sonó el móvil de ésta...
- Nacho: (sonrió): no lo cojas...
- Anabel: pero mi amor, tengo que atender..., ¿y si fuese tu prima?
- Nacho: ay sí, es verdad, ves a por él...
- Anabel: (sacándolo del bolso que lo había colocado sobre la mesa..., miró la pantalla): ¡es ella! (sonrió)
- Nacho: responde..., rápido...
- Anabel: sí... (apretando el botón de descolgar) ¡hola mi niña!
- Mar: ¡hola guapa!, ¿qué tal?
- Anabel: bien..., ¿y tú?, ¡llevas todo el día incomunicada!
- Mar: tranquila... (sonrió) es que Carlos y yo nos fuimos a su casita de campo a pasar el día y allí no tenía cobertura..., siento no haber llamado antes..., pero ha sido ahora cuando he llegado a casa y he visto todos vuestros avisos de llamada..., perdón...
- Anabel: nada, no te preocupes..., sólo te telefoneamos Nacho y yo para decirte que hoy, la jefa de personal de Bulevar21, Sandri, buscaba una Creativa y era para que le enviases el currículum...
- Mar: ahh... (pausó) bueno..., ¡ya habrá otra oportunidad!
- Anabel: es una pena porque sé que si hubieses enviado el currículum, te habrían cogido a ti...
- Mar: no te preocupes..., de verdad... (pausó) oye guapa, te tengo que dejar que me voy de cenita romántica con Carlos..., hoy celebramos nuestro primer beso y mañana los cuatro años que llevamos juntos... (sonrió)
- Anabel: ahhh..., (sonrió) en ese caso..., ¡que vaya muy bien!... ¡y que sean muchos más!
- Mar: ¡así sea! (sonrió) ¡hasta mañana amiga!, ¡un besito para ti y otro para mi primo!
- Anabel: muy bien mi niña, de tu parte... ¡un besote para vosotros también!
- Mar: ¡chao!
- Anabel: ¡adiós! (colgaron)
- Nacho: (mirando a su novia): y bien..., ¿qué se cuenta la desaparecida? (sonrió)
En el bar-cavaret “La Noche”... Aquella chica, que salió de su camerino, y Álvaro seguían contemplándose atentamente..., ella se había quedado flasheada ante la presencia del director de Bulevar21..., nunca había sentido nada igual por un hombre..., ni tan siquiera por su ex..., tenía ganas de acercarse hasta donde estaba él para estamparle un beso en los morros..., pero no podía..., su jefe advirtió a las bailarinas –y ella lo era- que estaba prohibido liarse con los clientes..., sólo podían aceptar la amabilidad de éstos si las invitaban a tomar una copa, a cenar o incluso hablar y darles consejos..., pero no podían llegar más lejos con ellos..., se lamentó de su mala suerte y, tras guiñarle un ojo a Álvaro, subió al escenario...; él, por su parte, no sabía cómo describir lo que percibió con aquella mirada..., y tras el guiño de ella, se limitó a sonreírla tímidamente..., él nunca había sido así con las mujeres, todas sabemos las artes de seducción del joven, pero aquella muchacha le hizo mostrarse así..., ¿el motivo?, no lo conocía...; Gonzalo, que no dejó de observar a su amigo y a la bailarina, le dio un codazo al joven Aguilar requiriendo su atención...
- Gonzalo: ¿es guapa, verdad macho? (sonrió)
- Álvaro: (intentó desviar la conversación): no sé de qué me hablas...
- Gonzalo: vamos Álvaro..., no tienes porqué fingir delante de mí..., ¡menuda miradita más llena de...! (no le salían las palabras adecuadas) bueno..., tú ya me entiendes..., por un instante pensé que la raptarías y te la llevarías a tu casa a lo que tú y yo sabemos... (sonrió)
- Álvaro: (molesto por el comentario): eres de lo que no hay, Gonzalito...
- Gonzalo: no disimules, hermano..., te conozco como si te hubiera parido..., sé que esa chama no ha sido indiferente para ti..., ni tú tampoco para ella... (sonrió) oye encanto... (acercándose a la camarera)
- Chica: por favor, te pediría que me llamases por mi nombre..., más que nada para que mi jefe no piense cosas raras..., tú me comprendes...
- Gonzalo: sí..., sí..., perdona..., ¿eres?
- Chica: Rocío..., mi nombre es Rocío...
- Gonzalo: un placer encan..., digo..., Rocío..., yo soy Gonzalo..., y él mi amigo Álvaro...
- Rocío: ¡encantada!, bueno... ahora formúlame tu pregunta antes de que yo te interrumpiese...
- Gonzalo: ¡ah sí!, ¡casi se me olvida!, ¡perdona!... ¿quién esa chica que ha salido de aquella puerta (señaló) y ha subido al escenario?
En la casa de Nacho... su novia le respondía a su pregunta...
- Anabel: ha estado con Carlos todo el día en la casita de campo de él..., que allí no tenía cobertura..., y que ahora que ha llegado a casa ha visto todos nuestros avisos de llamada...
- Nacho: ahhh…, y… ¿qué te ha comentado cuando le has expuesto lo del trabajo?
- Anabel: que ya habría otra oportunidad…
- Nacho: espero que así sea..., porque con lo que ella vale..., ¡en Bulevar estarían encantados con ella!
- Anabel: ¡ya lo creo!
En ese instante, sonó el timbre...
- Nacho: serán Beatriz y Sandri...
- Anabel: sí..., voy a abrir... (le dio un pico a su novio y se levantó)
La joven abrió la puerta encontrándose con...
- Anabel: (sonrió): ¡hola Sandri..., Bea..., pasad!
- Bea: ¡hola Anabel! (dándose dos besos)
- Sandri: ¡hola guapa! (se dieron dos besos)
Las tres irrumpieron encontrándose con Nacho..., las recién llegadas dieron dos besos al abogado y la jefa de personal anunció:
- Sandri: (sacando algo que llevaba en una bolsa de plástico): ¡hemos traído una botella de vino! (sonrió)
- Nacho: no tendríais que haberos molestado..., hay de sobra..., Anabel y yo fuimos a comprar y también de sidra para brindar por nuestros trabajos en Bulevar...
- Sandri: hacemos un trato..., para la cena, gastamos la nuestra y para el postre, vuestra sidra..., ¿vale?
- Nacho, Bea y Anabel: (a la vez): ¡por mí, perfecto!
Sonrieron los cuatro...
- Anabel: bueno..., vamos sentándonos..., que la cena se enfriará...
- Nacho: sí..., es cierto...
Los cuatro amigos tomaron asiento..., Anabel y Nacho se pusieron al lado..., Sandri y Bea también..., Nacho y Bea enfrente el uno del otro..., Sandri y Anabel también..., comenzaron a servirse la comida y, segundos después, empezaron a degustarla...
En el bar-cavaret “La Noche”...
- Rocío: la puerta de la que ha salido es su camerino... (sonrió)
- Gonzalo: ahh...
- Rocío: es una de las bailarinas..., y se llama Isa...
- Gonzalo: Isa..., Isa... (repitió) ¡bonito nombre!... ¿verdad, colega? (dándole un codazo a su amigo)
- Álvaro: ¿eh? (pausó) sí..., sí..., bonito...
La camarera sonreía al ver la conversación de los dos amigos...
- Gonzalo: oye Rocío...
- Rocío: dime...
- Gonzalo: ¿Isa va a bailar hoy?
- Rocío: no..., pero no os adelanto nada más..., escuchadlo vosotros mismos..., va a hablar ahora ella..., ¡mirad! (señaló hacia el estrado)
Entonces Isa cogía un micrófono, que había en el escenario, e inició su discurso..., todos la contemplaban con admiración..., era la bailarina favorita de la gran mayoría de los clientes..., Gonzalo y Álvaro también...
- Isa: buenas noches mis estimados clientes..., (percatándose de que Álvaro la observaba) os informo de que esta noche no voy a bailar porque mi compañera Delia va a deleitaros con su espectáculo hoy en vez de mañana..., pues ella mañana no podrá..., así que ha habido cambio de actuación..., hoy disfrutad de ella que ha estado preparándoselo mucho..., y mañana os espero aquí a todos..., ¡hasta mañana! (mandó un beso al aire dirigiéndolo especialmente hacia donde se ubicaba Álvaro..., él se dio por aludido y la sonrió..., ella también..., después bajó del tablado...)
- Gonzalo: ¡ahora vengo! (dejando la copa sobre la barra)
- Álvaro: ¿dónde vas?
El jefe de publicidad corrió al encuentro de la bailarina...
- Gonzalo: (sonriendo): ¡hola Isa!
- Isa: (sonrió): ¡hola!..., perdona..., ¿nos conocemos?
- Gonzalo: no..., no..., (sonrió) es que Rocío me ha dicho tu nombre después que yo se lo preguntase...
- Isa: ahhh..., bueno..., dime...... (esperando a que le revelara su nombre)
- Gonzalo: Gonzalo de Soto para servirte... (la besó en la mejilla)
- Isa: (sonrió): ok..., y... ¿en qué puedo ayudarte, Gonzalo?
En la casa de Nacho... él, Bea, Sandri y Anabel cenaban..., los tres primeros recordaban anécdotas y hechos de la universidad..., no dejaban de reír..., Anabel se sentía fuera de lugar..., escuchaba seria lo que los tres amigos exponían..., Nacho se dio cuenta de la situación...
- Nacho: ¿qué te ocurre, cariño?
- Anabel: (mintió): nada..., ¿por qué?
- Nacho: porque estás muy callada...
- Anabel: mi amor, es que yo no tengo nada a lo que hacer referencia..., yo no compartí junto con vosotros mis estudios universitarios, así que...
- Nacho: tienes razón cariño..., lo siento..., bueno..., cambiemos de tema para que Anabel pueda dar su opinión...
- Anabel: mi amor, tranquilo..., no te preocupes..., seguid con lo vuestro..., yo os escucho...
- Nacho: pero es que...
- Sandri: (interrumpiéndole): ¡estoy de acuerdo con Nacho!
- Bea: ¡y yo también!
- Anabel: (sonrió): ¡gracias!
- Nacho: hablemos por ejemplo de Bulevar...; Beatriz, ¿cómo entraste tú a trabajar allí?
La protagonista narró que estuvo enviando varios currículums en empresas y que cuando creía que ya no la iban a llamar, pues estaba harta de oír “no das el perfil” cuando en realidad lo que era que no les gustaba su aspecto físico, surgió la llamada de Bulevar y, tras dos entrevistas, logró entrar como secretaria de dirección...
- Anabel: y..., ¿tienes mucho trabajo en ese puesto?
- Bea: la verdad es que sí..., hago muchas cosas..., voy incluso a juntas que convocan los accionistas..., eso sí, sin voto... (sonrió)
- Nacho: y... ¿qué tal con Don Álvaro Aguilar, el director de la revista?... ¿es muy exigente?
Antes de que Bea respondiera, Sandri intervino...
- Sandri: ese miserable, mejor no lo nombres...
- Anabel y Nacho: (sorprendidos por la respuesta): ¿por qué dices eso, Sandri?
- Sandri: porque la ha estado haciendo creer que está enamorado de ella para que permaneciera como presidenta de la empresa fantasma..., pero todo es mentira..., no la ama...
- Anabel: ¿una empresa fantasma?
- Nacho: ¿qué clase de empresa?
La protagonista, molesta, dio un codazo a su amiga por haber desvelado ese secreto..., Sandri miró desconcertada a Bea..., no entendía porque su amiga actuaba así...
En el bar-cavaret “La Noche”... Isa y Gonzalo proseguían dialogando...
- Gonzalo: verás..., es que mi amigo está pasando un mal momento porque la chica que le gusta, le ha dado calabazas..., y como antes me he dado cuenta de que os mirasteis de una manera muy...... (no le salían las palabras exactas) bueno..., tú ya me entiendes..., pues me gustaría que fueses donde está él y le propusieras iros a cenar juntos..., lo que venga después, es cosa vuestra... (sonrió pícaramente)
- Isa: tengo expresamente prohibido liarme con los clientes..., sólo soy una bailarina..., puedo aceptar si me invitan a cenar..., a una copa..., o hablar..., pero nada más..., entiendes..., ¿verdad?
- Gonzalo: sí..., sí..., perdona por ser tan descarado..., bueno pues le preguntas si le apetece cenar contigo y hablar porque notas que algo le pasa..., ay mira Isa, no sé, las mujeres sabéis muy bien cómo hacer para convencernos a los hombres cuando deseáis algo...
- Isa: (enfadada): tu comentario ha sido machista..., ¿no crees?
- Gonzalo: no te enojes guapa..., sólo intentaba pedirte que me echaras una mano con mi amigo..., y bien... ¿qué me respondes?
La joven bailarina miró a Gonzalo pensativa..., después echó la vista a Álvaro..., Gonzalo también la observaba aguardando que ella le replicara...
CONTINUARÁ...
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