sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 36

En Bulevar21… en el despacho de dirección…

- Álvaro: (sonriendo): bien…, pues ahora os comunico que os he hecho venir a mi despacho porque tenéis que realizar un trabajo conjuntamente…
- Bea: ¿un trabajo?
- Nacho: ¿qué clase de trabajo?

Aguilar les explicó que Marco Gazzi, su patrocinador del restaurante “Béne” había telefoneado a Gonzalo informándole que quería dejar de ser patrocinador porque él era el director de Bulevar21, pero que el jefe de publicidad mintió diciendo que ahora él mismo era el director y que su secretaria Beatriz Pérez Pinzón y su abogado Ignacio Goñi le harían otra oferta..., ese era el trabajo que debían realizar conjuntamente...

- Bea: y… ¿por qué no quiere si tú eres el director? (quiso saber)
- Álvaro: por unos asuntos personales… (no detalló más)
- Bea: ya…
- Álvaro: bueno qué… ¿haréis esa propuesta de oferta nueva?

El abogado iba a contestar, pero la secretaria se adelantó…

- Bea: ¡no!
- Álvaro: (frunció el ceño): ¿no?
- Bea: ya te lo manifesté cuando firmé mi salida de “21 servicios editoriales”…, ¡no pienso hacer nada más que sea irregular!
- Álvaro: pero si no hay nada irregular…, la oferta la vais a elaborar vosotros…
- Bea: ¿que no hay nada irregular?... ¿te parece poco haberle ocultado que tú sí que eres el director de Bulevar21?
- Álvaro: es una mentira piadosa sin importancia…
- Bea: ¿una mentira piadosa sin importancia?... ¡eres un mentiroso compulsivo, eso es lo que pasa!... ¡y así no se puede ir por la vida! (comenzó a exaltarse)
- Nacho: Beatriz… (colocó sus manos sobre las de ella y es cuando él se percató la tembladera de la muchacha, pero no le dio importancia, pues creyó que era por lo alterada que estaba) relájate…, elaboremos ese contrato que nos pide Álvaro…
- Bea: escucha Nacho, no es que no quiera trabajar codo con codo contigo, al contrario, sólo es que no quiero ni imaginarme lo que puede pasar si Marco Gazzi se entera de que Álvaro sí es el director de Bulevar…, ¿y si nos demanda o algo?
- Nacho: si eso se diese, ya pensaría yo en algo para que nos quitase la demanda…, soy abogado…, ¿lo recuerdas? (sonrió)
- Bea: (sonriendo): sí…
- Nacho: entonces qué…, ¿aceptas ser mi compañera de curro? (sonrió)
- Bea: (sonrió sin manifestarse al respecto): ……
- Nacho: ¿confías en mí?
- Bea: (sonrió): ¡claro que confío en ti!..., ¿cuándo empezamos?
- Nacho: ¡esa es mi Beatriz! (pasó sus manos por encima de los hombros de ella y la abrazó…, ésta también le estrechó…)
- Álvaro: ¡gracias a los dos!
- Nacho y Bea: ¡de nada!... ¿cuánto tenemos de plazo?
- Álvaro: una semana…, ¡el martes que viene tiene que estar a punto!
- Nacho y Bea: ok…
- Nacho: Beatriz…, ¿vamos a mi despacho y debatimos cuando lo empezamos?..., ¡es que tengo que hacer varias cosas!
- Bea: vale…, vamos…

Los dos jóvenes salieron del despacho de Álvaro, despidiéndose de éste…, fue entonces cuando Álvaro no tuvo ninguna duda…, Nacho era el hombre que amaba Bea…, pero eso a él ya no le quitaba el sueño…, a él sólo le faltaba averiguar qué es lo que le ocurría con Isa, la bailarina del bar-cabaret. Nacho y Bea entraron al despacho de él y, tras mucho ver el trabajo que tenían, decidieron hacerlo por las noches, cuando no hubiese nadie en Bulevar21…

En Bulevar21… en el despacho del jefe de publicidad…, picaron a la puerta…

- Gonzalo: ¡adelante!

La puerta se abrió apareciendo tras ésta…

- Gonzalo: (levantándose y yendo hacia la puerta): Sandri…, cielo… (la cogió de la cintura dándole un beso que ella correspondió)
- Sandri: (separándose un poco): Gonzalo…
- Gonzalo: dime princesa mía… (aún la tenía agarrada de la cintura)
- Sandri: ¿quieres que cenemos juntos esta noche?
- Gonzalo: ¡me encantaría!... ¿a qué hora paso a recogerte?
- Sandri: bueno…, verás…, yo había pensado preparar la cena y vinieses a mi casa para degustarla…, ¿qué te parece?
- Gonzalo: ¡perfecto!
- Sandri: ¿de verdad?
- Gonzalo: ¡claro que sí!... ¡estoy deseando probar el exquisito manjar que vas a preparar! (sonrió)
- Sandri: en ese caso, te espero a las 22…
- Gonzalo: ¡allí estaré! (volvió a besarla)
- Sandri: (alejándose): ¡luego te veo!
- Gonzalo: (soltándole): ¡vale!

La joven se ausentó dejando a un Gonzalo con una sonrisa en los labios…, se sentía dichoso por haber encontrado a ese ángel…, se le ocurrió una idea para aquella noche…, cogió su chaqueta de la percha y el móvil de la mesa saliendo de su despacho encaminándose hacia la calle…

TRES HORAS DESPUÉS… ERAN LAS 20 HORAS DE LA TARDE…

En Bulevar21… en recepción… Nacho y Anabel conversaban…

- Nacho: ¿de verdad que no te importa que me quede con Beatriz haciendo lo que nos ha pedido don Álvaro, cariño?
- Anabel: no te preocupes, mi amor… (pausó) eso sí, a las 22 estará la cena…, te espero a esa hora en tu casa…
- Nacho: ¡allí estaré!..., ¡me prepararé la alarma del móvil a las 21:45 para salir de aquí! (tecleó el móvil)
- Anabel: ¡de acuerdo!
- Nacho: ¡ya está! (se guardó el móvil en el bolsillo)
- Anabel: ¡que os cunda mucho, mi amor!
- Nacho: ¡gracias, cariño mío! (la rodeó por la cintura)
- Anabel: (rodeó el cuello de él con sus manos): ¡te quiero!
- Nacho: ¡te amo!

La joven pareja se besó dulcemente en los labios…, entreabrieron sus bocas, introduciendo en éstas sus lenguas que juguetearon en el interior de sus bocas…, entonces salió Bea de la cafetería topándose con la escena…, le estaba dañando tanto lo que veía que no le importó interrumpir…

- Bea: (carraspeó): perdón…

Anabel y Nacho tras oír la voz de Bea detrás de ellos, se separaron…

- Bea: siento interrumpir, pero es que tenemos mucho que hacer…
- Nacho: sí, es cierto…

Anabel sintió una rabia interior…, ya era la segunda vez que Bea paraba un beso con su novio haciendo que él le prestase más atención a la secretaria que a ella misma…, pero mantuvo las formas y replicó…

- Anabel: (con ironía): eso…, eso…, no perdáis tiempo…

El abogado se percató del tono que utilizó su novia…, sabía que se había mosqueado…, pero no quiso manifestarse al respecto…, tan sólo se limitó a despedirse de su chica…

- Nacho: ¡a las 22 te veo, cariño!
- Anabel: ¡hasta luego, mi amor! (cogió la solapa de la camisa de él y, tras mirar a Bea, estampó un beso en los labios a su novio…, él en un principio le correspondió, pero después recordó que Bea se hallaba allí y se separó ligeramente…)
- Nacho: ¡adiós cielo!
- Anabel: ¡adiós mi amor!
- Bea: ¡adiós Anabel!
- Anabel: (de mala gana): ¡adiós!

La recepcionista se marchó, dejando a solas a Nacho y Bea, quienes se dirigieron al despacho de ella tras salir del ascensor…

PRONTO SE HICIERON LAS 21:40 DE LA NOCHE…

En Bulevar21… en el despacho de Bea…, ella y Nacho revisaron el anterior contrato y oferta que Bulevar hizo a Marco Gazzi para que éste no sospechara que Álvaro permanecía al frente de la revista…, eso les llevó más trabajo de la cuenta, por lo que Nacho se ausentó un momento para ir al baño y a una máquina expendedora donde sacó una botella de agua fresquita, dejándose el móvil encima de la mesa de Bea. Bea, por su parte, se levantó de la silla para estirar un poco las piernas mientras esperaba la vuelta de Nacho. Los siguientes cinco minutos pasaron muy deprisa y el móvil del abogado comenzó a sonar…, Bea dio un brinco, la alarma del móvil la sobresaltó, y acercándose a la mesa tomó el móvil entre sus dos manos y leyó: “21:45 ® cena con mi tesoro de novia Anabel”. Le dio tanta rabia las palabras con las que el abogado se había referido a su chica, que apagó la alarma y el móvil, dejándolo de nuevo sobre la mesa.

En ese instante la puerta se abrió y, tras ésta, apareció Nacho con la botella de agua entre sus manos…

- Nacho: Beatriz…, tengo que irme…, en la máquina expendedora marcaban las 21:45…, y a las 22 he quedado con Anabel…
- Bea: Nacho, sé que has quedado con tu chica, pero nos hemos entretenido tanto con revisar el contrato anterior que no hemos hecho nada…, hagamos aunque sea una lluvia de ideas y mañana ya empezamos…, no creo que Anabel le importe esperar un poco… (sugirió)
- Nacho: ok…, pongámonos a ello…
- Bea: ¿vas a llamarla para comunicárselo?
- Nacho: no…, cuanto antes empecemos, antes acabamos y me podré reunir con ella…
- Bea: ok…

Y, de ese modo, hicieron lo que Bea aconsejó…

LA NOCHE PASABA MUY DEPRISA…, YA ERAN LAS 22:05 HORAS…

En la casa de Sandri… ella colocaba unas bandejas llenas de comida sobre la mesa en el instante en que sonó el timbre…, tras ponerlas, se dirigió hacia la entrada de la vivienda y abrió, encontrándose con…

- Sandri: ¡hola Gonzalo! (sonrió) ¡qué puntual!
- Gonzalo: (sonriendo): ¿viste princesa? (se acercó y le insertó un dulce beso en los labios mientras la rodeaba por la cintura con su mano izquierda, pues con la derecha sostenía una botella de vino)
- Sandri: (agarró el rostro de él con sus dos manos, correspondiéndole): ……

Tras unos segundos, ella se apartó…, él aún tenía los ojos cerrados pero los abrió cuando escuchó que ésta le hablaba…

- Sandri: entremos…, no nos quedemos aquí en la puerta…, que la cena se enfría…

La joven puso su mano alrededor de la cintura de él y Gonzalo situó la suya sobre los hombros de ella e ingresaron al salón…

Una vez llegaron, acabaron de colocar lo que faltaba encima de la mesa…, después Gonzalo, como todo un caballero, ayudó a Sandri a que tomase asiento acercándola a la mesa…, luego él ocupó otra silla, frente a ella…, y comenzaron a deglutir lo que la jefa de personal preparó…

En la casa de Nacho… Anabel esperaba a que su novio llegase…, llevaba mirando el reloj, desesperadamente, en los últimos minutos como unas cien veces…, “¿por qué se retrasa tanto?”, “¿será que le habrá ocurrido algo?” ó “¿se habrá mosqueado conmigo por mi comportamiento borde hacia Bea?”, se preguntaba a sí misma… Para calmar un poco sus nervios, encendió la televisión apretando un canal en el mando…, entonces sonó su móvil que tenía en la mesa pequeña cercana al sofá y lo cogió entre sus manos…, miró la pantalla y le salía un número de teléfono que no tenía archivado en su agenda telefónica…, “¿será de algún hospital porque a Nacho le ha pasado algo?”…, un escalofrío le recorrió el cuerpo y enseguida le dio al botón de descolgar…

- Anabel: (preocupada): ¿dígame?

CONTINUARÁ…

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