sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 8

En la casa de los Pérez… en la habitación de la protagonista…

- Sandri: ¿qué ocurre Bea?... ¡te has quedado muda de repente!
- Bea: ¡es que… (le costaba hablar) ¡es que yo trabajo allí!
- Sandri: (sonrió): ¿de verdad?
- Bea: sí…
- Bea: pero eso es… ¡una bonita casualidad! (sonrió) ¿es que no quieres que trabajemos juntas?
- Bea: no es eso…
- Sandri: (sin comprender la actitud de la protagonista): ¿entonces…?
- Bea: verás Sandri…, ya te he anunciado lo que me ha hecho Álvaro…, no quiero que te engañen a ti también y te hagan daño…
- Sandri: Bea…, te agradezco mucho tu preocupación…, de verdad…, pero te prometo que me andaré con ojo si, finalmente, me cogen… ¿vale?
- Bea: ¿sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, verdad?
- Sandri: sí… (sonrió) ¿y tú también lo sabes, cierto?
- Bea: sí… (sonrió)
- Sandri: anda…, ven…, dame un achuchón…
Las dos amigas se abrazaron fuertemente…, en ese instante picaron la puerta haciendo que las dos se separaran…
- Bea: ¿sí?
Alguien cogió la manivela y abrió…
- Carmelo: ¡la cena ya está en la mesa!
- Bea: ok…, ya vamos…

Las dos amigas, en compañía del progenitor de la protagonista, salieron al salón y, junto con Carol, degustaron la comida…

Mientras tanto, en el hogar de Nacho…

- Nacho: lo digo porque, esta tarde, mientras hacía la memoria del último caso que he llevado, he entrado a infojobs para ver si había alguna oferta interesante y… ¡la había! (pausó) bueno, mejor dicho, habían…
- Anabel, Mar y Carlos: como no te expliques mejor…
- Nacho: sí…, escuchad…, en infojobs ponía que la revista Bulevar21 precisa un/a abogado/a, una recepcionista y un/a jefe/a de personal… así que, como tenía tu currículum guardado en el pendray, he enviado nuestros currículums, cariño…
- Anabel: ahhh…
- Nacho: mi niña, no te enfades…, sé que tú quieres buscarte el trabajo, pero es que me pareció los trabajos de nuestras vidas…, Bulevar21 es una conocidísima revista y si encima nos cogen a los dos sería ideal…, así podríamos pasar más tiempo juntos… (la besó en los labios)
- Anabel: (correspondiéndole…, tras unos segundos, se separó un poco de él…) tranquilo mi amor, no estoy enojada… (sonrió) tienes razón, no se presentan ofertas de este tipo todos los días…, y lo mejor de todo es que si nos aceptan a los dos, estaremos juntos a todas horas…, pero… ¿qué vas a hacer con el trabajo del bufete?
- Nacho: ¡he presentado mi dimisión irrevocable!
- Anabel: (sorprendida): ¿que has hecho qué?
- Mar: (impactada): pero… ¿por qué, primo?
- Carlos: a ti, definitivamente, se te fue la cabeza, tío…
- Nacho: no…, no…, prestadme atención…, lo hice porque estoy convencido de que tendremos suerte e ingresaremos en Bulevar21…
- Anabel: y… ¿si no ocurriera?
- Nacho: no seas negativa, cariño…
- Anabel: no es cuestión de ser positiva o negativa…, sino realista…
- Nacho: cielo… ¿es que no confías en mí?, ¿te piensas que no lo conseguiremos?
Mar y Carlos, al ver que la joven pareja estaba empezando a discutir -era la primera vez que la pareja lo hacía en los dos años que llevaban de relación-, decidieron dejarles a solas para que resolvieran sus diferencias…
- Mar: bueno Anabel…, primo…, nosotros nos vamos…, pero que conste que yo opino lo mismo que Anabel…
- Nacho: ¿tú tampoco confías en mí?... ¿y tú Carlos?
- Carlos: hombre…, yo de ti me habría esperado a que hubieses hecho la entrevista en Bulevar y, según la impresión que te habría dado después de ésta, actuar…; pero bueno…, ahora no hay nada que hacer…, ¡hasta otro rato, pareja!
- Nacho y Anabel: ¡adiós!
Mar y Carlos se ausentaron dejando a Nacho y Anabel comentando la actuación de él…
- Anabel: (sentándose en el sofá…, en silencio…)
- Nacho: ¿aún estás molesta conmigo, cariño? (ubicándose al lado de ella)
- Anabel: no…
- Nacho: entonces…, ¿por qué estás tan callada, cielo?
- Anabel: mi amor…, yo sí que confío en ti y en tus posibilidades…, pero yo pienso lo mismo que Carlos…
- Nacho: cariño…, tú mejor que nadie sabes que estaba harto de currar en ese bufete…, trabajaba muchas horas y me pagaban una miseria…, si no entro en Bulevar, buscaré en otro bufete…, ¡será por bufetes! (sonrió)

Anabel, tras escuchar tales palabras de su novio, empezó a lagrimear amargamente…, Nacho –preocupado- la abrazó muy fuerte y cálidamente –para que la joven sintiera todo su apoyo y amor- mientras le preguntaba…

- Nacho: ¿por qué lloras, cariño?

CONTINUARÁ…

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