sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 11

CAPÍTULO 11:

En casa de Álvaro… él aún no había llegado a Bulevar…, se había entretenido más de la cuenta porque no pegó ojo en toda la noche pensando en que le comunicó Bea en el hospital…, no podía hacerse a la idea de que fuese cierto…, la ausencia de ella la notó más de lo que pensaba…, no dejaba de darle vueltas al coco de porqué Bea estaba tan presente en sus pensamientos y que los recuerdos de lo que había vivido con ella le hicieron tan felices…, “¿será que estoy enamorado de ella?”, pensó… En ese momento, el ruido de unas llaves lo sacó de sus pensamientos…, cuando se quiso dar cuenta, alguien había entrado ya en su casa…, sonrió antes su presencia…

- Álvaro: (sonrió): ¡hola Bea! (corrió a su encuentro)
- Bea: (seria): hola…
- Álvaro: ¡qué alegría verte!
- Bea: imaginé que ya estabas en Bulevar…
- Álvaro: no…, me he retrasado un poco…, se me han pegado las sábanas… (sonrió)
Ella permanecía malhumorada…, no le hizo ninguna gracia el comentario de él…
- Álvaro: ¿has venido para quedarte?
- Bea: ¡por supuesto que no!
- Álvaro: ¿entonces…?
- Bea: te recuerdo que aún queda ropa mía aquí…, vine a por ella y a devolverte la llave…, en realidad pensaba dejarla encima de la mesa con una nota y cerrar sin ella porque creí que no estarías…
- Álvaro: Bea…
- Bea: ¿qué?
- Álvaro: ¿por qué has acabado nuestra relación?, ¡era lo que me hacía…!
- Bea: (interrumpiéndole): Álvaro…, no sigas…, por favor… (caminó rápido e ingresó al dormitorio)

Él fue tras ella…

En la habitación…, ella estaba acabando de colocar la ropa que había en el armario…, él prosiguió…

- Álvaro: aún no has respondido a mi pregunta…
- Bea: (intentó disimular): ¿qué pregunta?
- Álvaro: el motivo del fin de nuestra relación…
- Bea: ya te lo expresé en el hospital…, ¡ya no te amo!
- Álvaro: pero… ¿cómo así?... ¡si la otra noche nos juramos amor eterno!
- Bea: mira Álvaro…, tengo cosas que hacer…, acepta de una vez que hemos acabado…
- Álvaro: pero… ¡eso es imposible!
- Bea: pronto encontrarás otra chica…
- Álvaro: pero no la querré como te amo a ti…
- Bea: (furiosa): ¡ayyy, cállate ya!... ¿quieres?
- Álvaro: (desconcertado): Bea…, es cierto…
- Bea: (pensó sin ser oída): -¿cómo puede ser tan hipócrita e intentando hacerme creer que me ama?... ¡pero eso se acabó!... ¡yo ya sé que todo es una farsa y mentira!
- Bea: (cogiendo la maleta): tengo que irme… (metió la mano en el bolso) toma…, las llaves…, ¡adiós!
- Álvaro: (la agarró del brazo…, impidiéndole salir...): espera…
- Bea: ¿qué pasa ahora?
- Álvaro: ¡voy a demostrarte que aún me amas!
- Bea: no digas tonterías…
- Álvaro: no…, no son tonterías…
- Bea: y… ¿cómo piensas hacerlo?
- Álvaro: ¡así! (la atrajo hacia su cuerpo…, besándola...)

Mientras tanto, en la cafetería de Bulevar21… Gonzalo llegó a la mesa de Sandri y Anabel…, empezó a desplegar sus armas de seducción para llamar la atención de la primera…

- Gonzalo: ¿qué hacen dos chicas tan guapas aquí y encima tan solitas?
- Sandri: (mirándole flasheada): hemos venido a una entrevista de trabajo…, ¿y tú?
- Gonzalo: ¿sí? (emocionado) pues… ¡yo trabajo aquí!, soy el director de publicidad…
- Sandri: ¿y te llamas…?
- Gonzalo: perdón…, qué despiste…, soy Gonzalo…, Gonzalo de Soto para serviros…
- Sandri: yo soy Sandri Molina…, ella (señalando a su amiga) Anabel…; yo he sido contratada como la nueva jefa de personal…, ella como recepcionista y documentalista de la revista…
- Anabel: (no decía nada…, creyó conveniente no manifestarse al respecto…, sin duda había feeling entre ambos…, por eso permaneció en silencio...)
- Gonzalo: ¿de verdad que serás la nueva jefa de personal? (sonrió)
- Sandri: (sonriendo): ¡síiiiiiiiii!
- Gonzalo: entonces…, ¡nos veremos más por aquí!
- Sandri: claro…
- Gonzalo: y… ¿cuándo empezáis?
- Sandri: ¡mañana!
- Gonzalo: perfecto… (pausó) bueno…, siento mucho esto pero… ¡el deber me reclama! (sonrió) os invito a lo que estáis tomando…
- Sandri: gracias…, pero ya lo hemos pagado…, en otra ocasión será…, ¿vale? (sonrió)
- Gonzalo: ¡por supuesto que sí!... en fin chicas… ¡hasta mañana! (guiñándole un ojo a Sandri)
- Sandri: (sonriendo): ¡adiós Gonzalo!
- Anabel: ¡adiós!

Las dos jóvenes se quedaron platicando animadamente…

- Sandri: (suspiró): aysss…, qué majo…, ¿verdad?
- Anabel: a mí me da la impresión de que estaba tendiéndote las redes para atraparte…
- Sandri: ¿tú crees?
- Anabel: completamente…, no te quitaba ojo de encima…, pero también me da de que tiene que ser un ligoncete de aupa…, ¡ándate con ojo!

Entonces apareció Nacho, saludándolas…, a su novia le dio un beso en los labios…

- Anabel: y bien mi amor… ¿te han cogido como abogado de Bulevar21?

El joven abogado contempló a su chica…, ella y Sandri también le observaban aguardando una respuesta por parte de él…

En la casa de Álvaro… en la habitación…, Álvaro y Bea continuaban besándose…, de repente, ella se soltó de él propinándole una sonora bofetada…

- Álvaro: (colocándose la mano derecha sobre la mejilla…, desconcertado por la réplica de ella...): eso ha dolido…
- Bea: (muy enfadada): no vuelvas a hacerlo…, ¿me oíste?
- Álvaro: pero…
- Bea: (interrumpiéndole): pero… ¡nada!, ¡sino recibirás más!, ¡asume de una vez que nunca más estaremos juntos!

Cogió la maleta y, sin mirar atrás, salió de la vivienda…, él no hizo nada por impedírselo…, aunque no por falta de ganas…, “¿cómo podía estar Bea tan fría y distante con él después de lo mucho que habían compartido juntos?”, no podía creer que se comportase así con él…, a quien le había confesado tantas veces su amor incondicional…, “¿será que ha aparecido otro hombre en su vida?, ¡tengo que averiguarlo!”, pensó…

Mientras tanto, en la cafetería de Bulevar21… Nacho aún no había articulado palabra a la pregunta de su novia, quien se impacientaba por su silencio…

- Anabel: mi amor…, me inquieta tu silencio…, dime algo…
- Nacho: (bromeó): “algo”… (sonrió) ¿tú qué piensas?
- Anabel: yo creo que sí…, eres el mejor abogado del mundo… (sonrió)
- Nacho: (cogiéndola de las manos para que ella se levantara): sí…, sí…, ¡soy el nuevo abogado de Bulevar21! (sonriendo feliz)
- Anabel: (sonrió): ¡lo sabía! (se abrazaron fuertemente y después se besaron en los labios) ¡enhorabuena, mi amor!
- Nacho: (acariciándole el rostro): ¡gracias…, cariño!
- Sandri: ¡felicidades Nacho! (poniéndose en pie y dándole dos besos)
- Nacho: (respondiendo a las muestras de afecto recibidas): ¡gracias Sandri!
- Sandri: ¡un día tenemos que hacer una cena junto con Bea para celebrar que nos han contratado!
- Anabel: ¡claro que sí!
- Nacho: ¡eso está hecho!

Sonrieron los tres…

- Sandri: bueno Anabel… (dándole dos besos) Nacho… (elaboró la misma operación) tengo que irme…, he de hacer unas cosas…, nos vemos mañana en nuestro primer día…, ¡adiós!
- Anabel: ¡hasta mañana, guapa!
- Nacho: ¡adiós, Sandri!

La joven se ausentó dejando a solas a la parejita dialogando…

- Nacho y Anabel: (a la vez): hoy comemos con Mar y Carlos, pero esta noche cenamos solitos y… (comenzaron a reír)
- Nacho: me parece que se nos ha ocurrido la misma idea, princesa…
- Anabel: sí…

Sonrieron…

- Nacho: pero yo prepararé la cena…, quiero sorprenderte con un plato nuevo…, ¿vale mi niña? (sonrió)
- Anabel: ¡estoy deseando probarlo, cariño!... ¡te amo!
- Nacho: ¡te quiero! (se besaron)

Tras realizarse muestras de amor: besos, abrazos, roces de mejilla,… se cogieron fuertemente de las manos, entrelazándolas, y salieron de Bulevar…

PRONTO SE HIZO LA HORA DE COMER…, ERAN LAS DOS DEL MEDIODÍA…

En Bulevar21… en el despacho de dirección…, Álvaro no logró concentrarse en toda la mañana…, sólo recordando lo que sucedió en su casa con Bea…, aún le dolía esa bofetada…, pero lo que más le lastimaba era esas palabras que ella le había expresado, la actitud con desprecio hacia él y también no tenerla a su lado…, “¿cómo iría al día siguiente cuando se reincorporara al trabajo?”, se recostó sobre su silla, dando un suspiro, y en ese instante la puerta se abrió…

- Gonzalo: (sonrió): ¿nos vamos a comer?
- Álvaro: (desganado): no tengo apetito…
- Gonzalo: macho…, así no puedes seguir…, ya se nos ocurrirá algo para que Bea vuelva contigo y no nos deje en la estacada con lo de la empresa fantasma…
- Álvaro: (molesto): ¿sólo se te ocurre pronunciar eso en estos momentos?
- Gonzalo: pero tío… ¿qué mosca te ha picado?, ¡tienes un comportamiento muy extraño!, ¡te ha afectado mucho lo de Bea!, ¡ella sólo era tu novia de mentira y parece que…! (negó con la cabeza) no…, no puede ser…, ¿o sí?
- Álvaro: (desconcertado): ¿de qué hablas?
- Gonzalo: tu actitud sólo se puede deber a que… (permaneció callado)
- Álvaro: ¿a qué? (formuló con intriga)
- Gonzalo: ¡a que estés enamorado de Bea! (pausó) sí…, eso es…, tú te enamoraste de ella…, ¿verdad?

El jefe de publicidad miró al director esperando una respuesta…, Álvaro –por su parte- también observaba, nervioso, a su amigo…

CONTINUARÁ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario