sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 27

En el bar-cabaret “La Noche”… en el camerino de la bailarina…, el director de Bulevar21 corrió hasta ella…, una vez la tuvo delante, la rodeó por la cintura y la besó en los labios con mucha ansia…, ella le correspondió…, pero de pronto se paró en seco mientras él empezó a besarle el cuello…

- Isa: Álvaro…, Álvaro detente…, puede entrar alguien…
- Álvaro: ¡he cerrado la puerta con el pestillo! (y prosiguió besándole el cuello)

Ella se dejó llevar por sus sentimientos hacia él durante unos segundos, pero nuevamente le pausó…

- Isa: (con la respiración agitada): Álvaro… mi… mi jefe… me prohibió… liarme… con los clientes… como nos escuche… ¡es capaz de despedirme!
- Álvaro: (tapándole la boca para que guardara silencio): shhh…, no te preocupes por nada…

Plantados, empezaron a desprenderse de sus ropas rápidamente y caminaron hasta una de las dos puertas que había en el interior del camerino…, una vez allí, la tumbó sobre un colchón que había en aquella habitación con sumo cuidado y empezó a besarla con pasión… la llevaba, dirigiendo con sus manos, lo que luego sería tocado por sus labios…, esos labios húmedos que hacían vibrar cada parte de su cuerpo… bajó por su cuello, llegando a sus senos… siguió tocando y besando, él notaba su excitación, ella se presionaba sus labios, para no lanzar gemidos que los pudieran delatar… él seguía besando sus senos, mientras introdujo una de sus manos debajo de su corsé empezando a masajear su clítoris y notó su sexo húmedo, ella ya no podía más… lanzaba gemidos muy despacio… él –quien también estaba excitadísimo- introdujo uno de sus dedos dentro de ella… un gemido mezcla de dolor y placer fue emitido por ella, eso le encendió aún más… ella lo deseaba, pero ya, dentro de ella y él lo entendió; presionó su cuerpo al de ella, introduciéndolo despacio primero, aumentando la intensidad, no podían y sus gemidos de placer, ya no podían callar… siguieron llegando al clímax, ese clímax que ninguno de los dos había experimentado nunca con otras personas…


En el hogar de los Pérez… Nacho aún tenía a Bea entre sus brazos…, le partía el alma verla así de triste…, ella le pasó sus manos por la espalda, para profundizar más el achuchón, mientras articulaba:

- Bea: ¡menos mal que estás aquí, Nacho… gracias!
- Nacho: no tienes porqué dármelas Beatriz…, aquí me tienes para lo que necesites…

Bea se separó un poco de él…, mirándole…, haciendo que él dejara de estrecharla y también la observara fijamente…, ella le acarició el rostro a él…, eso puso nervioso al abogado…, ella comenzó a acercarse a su boca, con la intención de besarle, pero el abogado se apartó antes de que Bea posara sus labios en los de él…

- Nacho: lo siento Beatriz, pero no puedo hacerle esto a Anabel…
- Bea: perdóname Nacho…, no sé qué me ha pasado… (intentó disculparse)
- Nacho: no te preocupes… (la perdonó…, iba a dirigirse al salón, pero algo lo detuvo)
- Bea: Nacho…
- Nacho: (girándose hacia ella): dime…
- Bea: no quiero que tomes en cuenta lo que iba a hacer…
- Nacho: tranquila Beatriz, de verdad…
- Bea: gracias…, por cierto…
- Nacho: ¿sí?
- Bea: quédate a cenar conmigo y espérate a que vengan mi padre y Carol…, no quiero estar sola…
- Nacho: permaneceré aquí contigo hasta que vengan…

Bea le sonrió como muestra de agradecimiento…, después ambos ingresaron a la cocina…, se sirvieron algo de comida en unos platos…, también sacaron unos vasos y una botella de vino…, colocaron todo sobre la mesa…, se sentaron y comenzaron a deglutir…


En el bar-cabaret “La Noche”… en el camerino de la bailarina… Álvaro aún dentro de Isa se movía manteniendo un ritmo constante, acariciando sus muslos y viéndola gozar, con una sonrisa en los labios, mordiéndolos mientras sus nalgas apretaba contra ella, moría porque no parara, por sentirlo cada vez más dentro, más profundo, sus ganas iban cada vez en aumento. El hecho de hacerlo en un lugar prohibido para ella, sabiendo que corrían el riesgo de que podían ser descubiertos por el jefe de ella, aceleraba sus latidos, aumentaba la excitación, y sus manos apretaban y arañaban las nalgas de su amante, apretándolo más y más contra ella, cada vez más rápido… él tenía todo el poder pero ella le decía qué hacer y la velocidad. Fue tan excitante que le costó trabajo el no explotar en ese momento, pero lo resistió…, y ella se entregó de lleno, consiguiendo un orgasmo, sintió que sus huesos se quebraban y que iba a explotar de placer. Ambos gemían fuerte, ella pedía más pues sabía que un orgasmo nuevo estaba a puertas, pero quería compartirlo con él, moría de ganas porque ambos llegasen al mismo tiempo, y al sentir sus manos apretar sus nalgas supo que ese era el momento…, él también estaba por llegar…, y así, en un movimiento compartido, ambos con los ojos cerrados, llegaron al clímax, un solo grito, un solo placer que los invadió… Cansada se apoyó sobre él, dejó que todo su cuerpo descansara sobre el suyo…, sintió que su corazón no era el único que latía con mucha fuerza…, la abrazó y la pegó a su pecho…, tiernamente acarició sus cabellos y le dio un beso en la frente…, ella levantó un poco su cabeza, quería mirar bien al director de B21 ante lo que iba a manifestar…

- Isa: Álvaro…
- Álvaro: (la observó fijamente): dime Isa…
- Isa: te amo…

El silencio fue el que respondió a la bailarina…, entonces él se levantó del colchón –haciendo que ella se incorporara también- y comenzó a acomodarse la ropa…, ella –sorprendida por el comportamiento y mutismo de él- le preguntó…

- Isa: ¿qué ocurre, Álvaro?
- Álvaro: nada…, ¿qué tendría que pasar?
- Isa: no sé…, dímelo tú…
- Álvaro: tengo que irme…
- Isa: ¿con ella?
- Álvaro: (sin comprender nada): ¿cómo?
- Isa: que si te vas a ir con tu secretaria…
- Álvaro: ahhh… (pausó) no…, hoy ya me dejó claro que… (pausó una vez más) lo siento Isa, pero no quiero hablar del tema…
- Isa: ok…
- Álvaro: ya te lo explicaré más adelante… (continuaba vistiéndose) ahora, yo de ti, empezaría a vestirme…, más que nada por si le diera por entrar a tu jefe…, y te viera de esa manera, desnuda…
- Isa: sí…, tienes razón…

La muchacha empezó a colocarse el corsé…, él ya estaba vestido…, salieron de la habitación…, ella aprovechó para ponerse una bata de seda para cubrirse…, después agarró algo de la percha y se acercó otra vez a él…

- Isa: toma…, la chaqueta que me prestaste el otro día… (ofreciéndosela)
- Álvaro: (cogiéndola): gracias…
- Isa: entonces…, ¿no te quedas a verme actuar?
- Álvaro: (negó con la cabeza): lo siento…
- Isa: no te preocupes…, ¿te volveré a ver?
- Álvaro: no lo sé…, bueno……… ¡adiós! (la besó en la mejilla)

Abrió el pestillo, cogió la manivela de la puerta y, sin mirar atrás, salió…

- Isa: adiós… mi amor… (lágrimas comenzaron a salir de sus ojos…, no encontró consuelo…, no sabía si volvería a ver al hombre que la había hecho sentir tanto haciendo el amor y al que consideraba el amor de su vida desde el primer momento en que lo vio y que lo corroboró después del acto con él minutos atrás…)


HORAS DESPUÉS… ERAN LAS 12 DE LA NOCHE…


En el hogar de Mar… tod@s l@s invitad@s se habían marchado hacía poco rato…, Mar y Carlos les informaron durante la velada que dentro de un mes contraerían matrimonio…, que se lo habían preguntado al párroco y éste les confirmó que en treinta días los casaría…, tod@s brindaron por la buena nueva…, después cenaron muy animadamente…, Sel y su marido Pablo estuvieron con Anabel porque vieron que estaba sin la compañía de su novio…, Sel y Anabel congeniaron muy bien…, a pesar del poco tiempo que se conocían, de aquel mismo mediodía, estaba naciendo una bonita y gran amistad entre ambas…, Mar tampoco quiso dejarla de lado porque se dio cuenta de que su primo aún seguía en casa de Bea… Ya era medianoche, por lo que la recepcionista se despidió de su mejor amiga y el novio de ésta…, la Creativa intentó retenerla más…

- Mar: amiga…, espérate un poco más…, no creo que mi primo tarde mucho en venir…
- Anabel: no Mar…, ya me cansé de esperarle…, ha tenido mucho margen para hacerlo…, está claro que prefiere estar con Bea que conmigo…
- Mar: no digas eso, reina…
- Anabel: pero… ¡si es cierto!; mira qué hora es…, desde las 9:30 que había quedado con ella…

Mar no insistió más…, sabía que su amiga tenía razón…, se ponía triste por ella… “¿Cómo era capaz de hacerle eso su primo a la joven?”…, “¿serían ciertas las sospechas de Anabel de que a Bea le gustaba Nacho?”…, “y… ¿qué sentiría él por la secretaria?”…; esas tres preguntas se hacia la Creativa para sus adentros…

- Mar: al menos déjame acompañarte con mi coche mientras Carlos termina de recoger… (miró a su chico) ¿no te importa cariño, verdad?
- Carlos: claro que no, mi amor… no permitas que se marche sola a casa…
- Anabel: tranquila amiga, cogeré un taxi…
- Mar: pero… (no muy convencida)
- Anabel: (interrumpiéndola): de verdad, no te apures por nada…, es que quiero estar sola…, ¿me comprendes, verdad?
- Mar: ¡claro! (se acercó y la abrazó muy fuerte) pero no olvides que aquí me tienes si necesitas hablar, mi niña.
- Anabel: (correspondiéndole al achuchón): lo sé…, ¡gracias guapa! (separándose) ¡buenas noches!
- Mar: ¡buenas noches reina!
- Carlos: ¡buenas noches Anabel!

La joven salió de la casa y se encaminó hacia la parada de taxis…, una vez allí tomó uno que la llevó hasta su hogar…


En el coche de Gonzalo… él y Sandri iban platicando muy animadamente…, después de tomar unas copas, la llevó al Luxury para invitarla a cenar y ella aceptó…, ahora se dirigían hacia la casa de la joven…, sin duda cada segundo que pasaban juntos, se daban cuenta de que les gustaba la compañía del otro…, estaban yendo muy despacio y eso hacía más especiales sus citas…, por fin llegaron…

- Sandri: ¡muchas gracias por la velada Gonzalo, lo he pasado muy bien! (sonreía con un brillo especial en sus lindos ojos)
- Gonzalo: ¡gracias a ti por acceder!... ¡eres un encanto de mujer! (se acercó a ella con la intención de besarla en los labios)
- Sandri: (recordó la advertencia de su amiga Bea) ¡eso se lo dirás a todas! (antes de que él posara sus labios en los de ella)
- Gonzalo: mira Sandri, te seré sincero…
- Sandri: (tapándole la boca para que guardara silencio): no…, no me lo digas…, sólo bésame…

El jefe de publicidad la rodeó por la cintura y la besó muy apasionadamente…, ella le correspondió pasando sus manos por el cuello de él…, sus bocas ardían por esos besos tan llenos de pasión…, sus lenguas también jugueteaban en el interior de éstas…; tras unos segundos, ella se apartó…

- Sandri: ¡hasta mañana, Gonzalo! (sonrió)
- Gonzalo: (sonriendo): ¡buenas noches, princesa!


En la vivienda de los Pérez… Bea le estaba pidiendo más tiempo a Nacho hasta que vinieran su padre y Carol…

- Nacho: Beatriz, lo siento mucho…, de verdad que me gustaría mucho quedarme contigo…, pero mira qué hora es…, tengo que ir a la casa de mi prima Mar y mi colega Carlos a la fiesta en la que iban a anunciar su próximo enlace…, y Anabel también me está esperando……

El ruido de unas llaves hizo que el abogado guardara silencio…, él y Bea corrieron a la entrada de la casa…, Carmelo y Carol llegaron…

- Bea: ¡papá! (hizo el gesto de acercarse para abrazarlo)
- Carmelo: no Bea…, ahora no…, me voy a dormir…, mañana por la mañana antes de irte a Bulevar, conversamos…
- Bea: (triste): ok…
- Carmelo: ¡buenas noches, muchacho! (refiriéndose al abogado)
- Nacho: ¡buenas noches Carmelo! (se estrecharon las manos)

Y se ausentó…, allí quedaron Bea, Carol y Nacho…

- Carol: está muy dolido…, no quería venir ni a casa a dormir…, menos mal que le he convencido…, pero no te preocupes…, ya verás como mañana ya se le ha pasado…
- Bea: yo no estaría tan segura…

- Nacho: bueno…, yo me voy… ¡buenas noches Beatriz… (la besó en la frente) adiós Carol!
- Bea: ¡buenas noches Nacho! (le acarició el rostro al joven)
- Carol: good-night Nacho!


El abogado subió a su auto…, se encaminó a la casa de su prima…, llegó…, llamó al timbre…, la puerta se abrió…

- Nacho: (sonriendo): ¡hola primita! (la besó en la mejilla)
- Mar: (seria): ¡hola Nacho!
- Nacho: ¿es que no me invitas a pasar? (sin dejar de sonreír)


En el bar-cabaret “La Noche”… Isa ya había terminado su actuación hacía largo rato…, esa noche no fue la mejor desde que empezó a trabajar en aquel lugar…, mientras bailó, su mente viajó a su encuentro con Álvaro…, se había equivocado con algún paso…, no se concentró al 100%..., pero aún así lo solucionó de tal manera que sus incondicionales no se percataron de sus fallos…, el que sí que se dio cuenta fue su jefe, que en esos momentos estaba en su camerino llamándole la atención…

- Jefe: ¡Isa hoy no eras tú!
- Isa: (molesta): ¿ah no?; y… ¿quién era?... ¿mi fantasma? (ironizó)
- Jefe: (cabreado): ¡deja el sarcasmo de una vez!; sabes muy bien a qué me refiero…, ¡no dabas pie con bola!, ¿qué espectáculo es ese?, ¡no te pago para que cometas esos errores de colegiala!
- Isa: ¡pues a mis incondicionales les ha gustado!... ¡he sabido rectificar sin que se dieran cuenta!
- Jefe: ¡porque tus incondicionales te tienen en un altar!
- Isa: no…, no es cierto…, ellos saben apreciar los cambios…, pero tú no… (se levantó con la intención de ir cambiarse de ropa)
- Jefe: (cogiéndola del brazo, para que se detuviera): espera…, aún no hemos terminado…
- Isa: sí…, claro que hemos terminado… (intentó zafarse de él)
- Jefe: ¿qué te ocurre, Isa?; ¡tienes un comportamiento muy extraño!
- Isa: ¡no me sucede nada!
- Jefe: no me mientas, sabes que odio las mentiras…
- Isa: ya te he dicho que no me pasa nada…
- Jefe: ¿es un hombre, verdad?... ¡tú te has enamorado!... ¡y te has enamorado de un cliente!

La joven abrió los ojos como platos ante la afirmación de su superior…, él por su parte la miraba atentamente esperando a que ella le respondiera…

CONTINUARÁ…

No hay comentarios:

Publicar un comentario