En la vivienda de los Pérez… en la habitación de Bea…
- Sandri: Bea…, soy yo…, tu íntima amiga…, no soy Anabel…, ¡acepta de una vez que te has enamorado de él!
Bea abrió los ojos como platos ante la afirmación de su amiga…, también una sensación de inquietud la invadía…
- Bea: (agachó la cabeza en silencio): ………
- Sandri: Bea, no es por parecer pesada, pero el que calla otorga…
- Bea: (alzó la vista clavando sus ojos en los de la jefa de personal): a ti no te puedo engañar…, creo… (se le entrecortaban las palabras) creo que amo a Nacho…, el otro día intenté besarle pero él se apartó…
- Sandri: pero… ¿qué dices? (negó con la cabeza…, no daba crédito a la confesión de la secretaria) ¡eso no está bien, Bea!
- Bea: lo sé…, no sé qué me pasó…
- Sandri: Nacho está con Anabel…, ¿en qué pensabas cuando ibas a besarle? (elevó la voz utilizando un tono cabreado) ¿es que quieres romper esa relación?
- Bea: (no comprendió porque su amiga se enojaba tanto con ella) no…, por supuesto que no…
- Sandri: pues permíteme un consejo…, ¡aléjate de Nacho y no te entrometas en su relación con Anabel!
- Bea: ……
- Sandri: (mirándola seria): ¡Bea!
- Bea: (poco convencida): está bien…
- Sandri: no Bea, ese “está bien” ha sonado muy poco convincente… ¿a ti te gustaría que si tuvieras novio se entrometieran en tu relación con él? (frunció el ceño)
- Bea: ¡no!
- Sandri: pues no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti…
- Bea: sí…, tienes razón…, guardaré las distancias con Nacho…
- Sandri: eso espero…
- Bea: (intentó cambiar de tema…, no quería que su íntima amiga se molestara más con ella y más después de haberle confesado lo que el abogado significaba para ella…): bueno…, cuéntame tú…, ¿qué tal te van las cosas con Gonzalo?
En el bar-cabaret “La Noche”… Isa y Álvaro proseguían contemplándose y Gonzalo observaba a los dos…, como ninguno de los dos primeros se atrevía a abrir la boca para entablar una mínima conversación, el jefe de publicidad fue el que rompió el silencio…
- Gonzalo: ¡hola Isa! (se acercó y le dio dos besos en la mejilla)
- Isa: (respondió de la misma forma): ¡hola Gonzalo!
- Gonzalo: ¿qué tal todo por aquí?
- Isa: bien…, como siempre…, ¿qué tal vosotros?
- Gonzalo: bien…, ¿verdad macho? (dando un codazo a su amigo para que hablase de una vez)
- Álvaro: sí…, todo bien… (se limitó a manifestar)
- Isa: (mirando a Álvaro): me alegro…
- Álvaro: lo siento…, espero que me disculpéis…, pero ha sido un error el haber venido…, no me encuentro bien…, ¡adiós! (se marchó)
- Gonzalo: (alzó la voz): ¡ÁLVARO…, ÁLVARO VEN AQUÍ! (negó con la cabeza…, no daba crédito a lo que acababa de hacer su amigo…, se disculpó con la bailarina…): no se lo tomes en cuenta, Isa…, hoy ha sido un día muy complicado para él……
- Isa: (interrumpiéndole): Gonzalo…, no trates de excusarlo…, él es suficientemente mayorcito para saber lo que hace y dice… (pausó) ahora, si me disculpas, tengo que ir a arreglarme porque mis incondicionales me esperan…, si te apetece una copa, Rocío te la puede servir… ¡adiós! (se encaminó a su camerino)
Gonzalo pudo percibir el tono de enfado que empleó Isa para referirse a Álvaro…, aunque también “algo” le decía que la bailarina estaba enamorada de su amigo…, y éste se había comportado muy mal con la muchacha…; después de meditar durante unos segundos, decidió irse a su casa…, al día siguiente ya echaría la bronca a su amigo por su desplante a Isa…
En la vivienda de los Pérez… en la habitación de Bea…
- Sandri: de momento, bien…
- Bea: ¿estáis saliendo ya como pareja?
- Sandri: no…, él no me ha dicho nada…, sólo nos estamos viendo como amigos: saliendo a pasear, yendo al cine, a cenar,…
- Bea: ¿habéis tenido…?
- Sandri: (interrumpiéndole): ¿sexo?
- Bea: sí…
- Sandri: no…, sólo besos…, estoy poniéndole a prueba después de todas tus advertencias…, de momento está pasándola con creces…, pero como me has avisado tanto de que me ande con ojo, pues voy con pies de plomo…
- Bea: haces bien…
- Sandri: (poco convencida): ¿tú crees?
- Bea: ¡claro! (pausó) ya te he mencionado muchas veces que es un mujeriego…, y que lleves precaución porque puede hacerte sufrir mucho…
- Sandri: Bea…, es tan extraño todo…
- Bea: ¿por qué dices eso?
- Sandri: porque conmigo es tan cuidadoso…, respetuoso…, siento aquí adentro (se señaló el corazón) que quiere hacer las cosas bien conmigo y que me ama de verdad…, tanto como le quiero yo a él…, pero bueno, ahora no voy a pensar en nada…, el tiempo dirá…
- Bea: por supuesto…, y pondrá las cosas en su sitio…
- Sandri: ¡gracias por todo, Bea! (abrió sus brazos)
- Bea: (arropando a la jefa de personal con fuerza): ¡para eso estamos las amigas!
DOS HORAS MÁS TARDE… ERAN LAS 00:30 DE LA NOCHE…
En la casa de Aguilar… Álvaro estaba acostado en la cama, intentando dormir, pero no había manera de conciliar el sueño…, algo en su interior le provocaba cierta ansiedad, la cual no le permitía descansar plácidamente…, de un brinco salió de la cama…, se volvió a vestir y tras agarrar las llaves del auto, fue al parking y montó en el coche…, dio a la llave de contacto arrancando de ese modo el turismo…, se puso a conducir sin un rumbo fijo…, en su mente sólo tenían cabida las duras palabras de Bea de aquella mañana…
- Bea: escucha muy bien esto que te voy a exponer porque será la única vez que voy a darte mi opinión más sincera de todo esto…
- Álvaro: vale…
- Bea: he soñado mil noches qué decirte cuando todo acabara…, ni insultos ni las palabras pueden describir tanto dolor…, he pensado cada una de mis reacciones…, pero tengo que admitir que, después de que haya pasado un tiempo prudencial desde que me enteré de tu engaño, hoy te tengo frente a mí, ya no me apetece hacer nada…, simplemente olvidarte…, ya no me quedan fuerzas para odiarte ni vale la pena gastar energía pensando en ti…, creo que no hay mejor venganza que olvidarte…, no voy a dejarme hundir ni por tu recuerdo…, no pienso dejar que tu fantasma me persiga…, por eso te vas a quedar aquí…, y cuando salga de esta habitación no existirás…, para mí estás ya muerto…, ni siquiera en mis recuerdos tendrás cabida porque tu nombre se lo llevó el viento… (cogió el pomo de la puerta y salió dando un portazo)
Cuando se vino a dar cuenta, estaba de nuevo en el bar-cabaret..., paró el motor y bajó del vehículo, entrando al local…, cual fue su sorpresa que al ingresar sólo encontró a Rocío, la camarera…, caminó hacia ella…
- Álvaro: Rocío… (se colocó tras ella…, la muchacha no se había dado cuenta de su presencia, pues estaba de espaldas a él subiendo las sillas sobre las mesas…)
- Rocío: (se volteó hacia él): Álvaro… (empleó un tono de asombro, pues no se esperaba que volviese, y más después de la manera con la que se había marchado –pues se lo explicó su mejor amiga, la bailarina…) ¿qué haces aquí?
- Álvaro: me preguntaba…… (no le salían las palabras…, no sabía porqué pero aquella consulta lo alteraba…, “¿se habría marchado la bailarina con algún cliente, a solas?”..., esa pregunta interior le afectó más de lo que pensaba…) me preguntaba si… si está Isa… (resopló…, por fin lo formuló…)
- Rocío: y… ¿para qué quieres saberlo?
- Álvaro: me urge hablar con ella…
Antes de que la camarera prosiguiera el interrogatorio, pues lo estaba realizando para proteger a su amiga y no sufriera más por él, apareció Isa…
- Isa: (sin darse cuenta de que el se hallaba allí era Álvaro…, pues el joven salió de su casa sin apenas pasarse el cepillo por el pelo y lucía un pelo despeinado que le hacía increíblemente sexy para sus seguidoras…) oye xoxi, que si no te importa……
Álvaro reconoció esa voz…, era ella sin duda…, se giró hacia donde procedía la voz y pronunció…
- Álvaro: Isa… (caminó hacia la muchacha)
La joven se quedó muy sorprendida al verle allí…
- Isa: Ál… Álvaro…
- Álvaro: precisamente estaba preguntándole a Rocío por ti…
- Isa: (un escalofrío le recorrió el cuerpo de arriba abajo ante lo que él acababa de anunciar): ¿ah sí?... ¿y eso por qué?
- Álvaro: porque me gustaría que conversásemos…
- Isa: (haciéndose la indiferente, pues recordó todo lo que lloró por la ausencia de él, días atrás…) pero es que yo tengo que……
- Álvaro: (interrumpiéndola): por favor… (rogó)
A la joven se le encogió el corazón ante la súplica de él…, ella estaba ansiosa por dialogar con él…, lo único que anhelaba era que éste se lo pidiese sinceramente…, al notar las palabras de él tan sinceras, respondió…
- Isa: está bien, pero pronto me dejarás de vuelta en mi casa…, estoy cansada… (quiso continuar con su poco interés…, aunque en el fondo anhelara todo lo contrario…)
- Álvaro: ¡gracias Isa! (se aproximó a ella y le regaló un beso en la mejilla que a ella le supo a gloria)
- Isa: (miró a su amiga): xoxi, ¿te importa que me vaya con él o te ayudo a terminar de recoger?
- Rocío: no te preocupes xoxete, ya acabo yo… ¡pasadlo bien!
- Isa: (se acercó a ésta dándole un beso en la mejilla): ¡gracias xoxi! (sonrió) ¡hasta luego!
- Rocío: (sonriendo): ¡hasta después!
- Álvaro: (sonrió): ¡adiós Rocío!
TRAS UNOS MINUTOS…
En el bar-cabaret… Rocío hacía caja…, parecía que todo estaba en orden…, justo en el momento en el que se disponía a coger un sobre para guardar el dinero en éste para dejárselo en el despacho de su jefe, alguien entró…
- Rocío: lo siento, pero ya está cerrado…
- XX: (llevaba un pasamontañas negro y sacó una navaja): ¡dame todo el dinero de la caja!
- Rocío: (nervioso): no puedo darte nada…, mi jefe se enfadaría conmigo…
- Ladrón: (se acercó hasta ella –al otro lado de la barra- y poniéndosela en el cuello la amenazó): ¡AHORA!
- Rocío: ok…, pe… pero no me ha… hagas nada, por favor… (abrió la caja y comenzó a sacar el dinero…, el caco había colocado su navaja muy cerca de la garganta…) ¡ya está! (ofreciéndoselo) ¿quieres algún sobre para meterlo dentro?
En el coche de Álvaro… él e Isa llegaban al parking… él le había vendado los ojos a ella…
- Isa: ¿por qué has parado el coche?
- Álvaro: porque ya hemos llegado a nuestro destino…
- Isa: ¿ya?... ¿puedo quitarme la venda, entonces?
- Álvaro: (sonrió): no…, aún no…, ahora te ayudaré a bajar del auto…, espera un momento…
- Isa: ok…
Álvaro descendió del turismo y después echó una mano a Isa…, le cogió la mano a la bailarina para que no tropezase…, ese contacto con él hizo que ella se alterase…, hacía dos semanas que habían estado sin verse, pero aún tenía muy presente la noche que pasaron juntos, en su camerino, hacía catorce días…, él pudo percibir el nerviosismo de ella…, aunque él no podía ocultar tampoco su estado inquieto y que ella pudo notar…, no entendía muy bien porqué pero la joven le producía esa sensación…
Poco después, llegaron frente a la puerta de una casa…, introdujo la llave en la cerradura y, tras girarla, abrió…, después colocándose detrás de Isa, anunció…
- Álvaro: ¿preparada?
- Isa: (con voz tenue): sí…
El joven deshizo el nudo del pañuelo dejando los ojos de la muchacha en libertad…, ella se cubrió un poco los ojos…, la luz le molestaba, después de tenerlos tanto rato tapados…, una vez recuperada, pronunció…
- Isa: (volteándose hacia él): ¿dónde estamos? (nerviosa porque desconocía el lugar)
- Álvaro: (sonriendo): en mi casa…
CONTINUARÁ…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario