sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 34

AL DÍA SIGUIENTE… ERA MARTES… EL RELOJ MARCABA LAS 08:30 DE LA MAÑANA…

En la casa de Álvaro… él e Isa aún dormían abrazados, plácidamente…, se les habían pegado las sábanas…; en ese instante, sonó el timbre haciendo que ambos se despertaran a medias…, comenzaron a desperezarse emitiendo un sonoro murmullo apenas perceptible. Isa, entonces, abrió un ojo y al ver que el despertador de encima de la mesita marcaba las “08:32 a.m.” dio un brinco reincorporándose en la cama… “¡Qué tarde se ha hecho, tendría que haberme ido antes de que Álvaro se despertase!”, pensó Isa… En ese momento Álvaro –que abrió los ojos ante el salto de ella- dijo:

- Álvaro: ¿estás bien?
- Isa: (giró su cabeza, mirándole…, aún estaba algo pensativa…): ehhh... sí…, sí…

El timbre no dejaba de sonar…, parecía que la persona que se hallaba al otro lado de la puerta no estaba dispuesta a marcharse de allí…

- Isa: será mejor que abras… (sugirió) yo voy a vestirme y me voy… (hizo el ademán de levantarse)
- Álvaro: (cogiéndola del brazo): espera… (sin dejar de mirarla)
- Isa: ¿sí?
- Álvaro: puedes darte una ducha si quieres…, hay toallas limpias en el armario del baño… (invitó)
- Isa: ok…, me daré una rápida…, gracias…

La bailarina salió de la habitación e irrumpió en el baño…, Álvaro fue a recibir la visita que no dejaba de insistir…, abrió la puerta encontrándose con…

- Álvaro: Gonzalo…

En la casa de Mar… ella y Carlos desayunaban mientras seguían con los detalles del enlace…, hoy tenían que ir al Restaurante “El Buen Paladar” para probar el menú que acordaron con el dueño de éste para el día de su boda…, invitaron a Sel, Pablo, Nacho y Anabel para que los acompañasen…

- Mar: (preocupada): esperemos que les guste a nuestros familiares y amigos lo que hemos escogido para la cena de la boda, cariño…
- Carlos: (tranquilizándola): claro que sí, mi amor… (cogiéndola de la barbilla, la levantó hacia él para que le mirase) no te apures por nada…, hemos escogido el menú pensando en todos… (sonrió)
- Mar: ¿sabes que eres el mejor dando ánimos, cariño? (sonrió mientras le daba un abrazo)
- Carlos: (estrechándola con fuerza): eso es porque no puedo verte triste ni apurada…, me partes el alma, mi amor…
- Mar: (sonrió): ¡te quiero!
- Carlos: ¡te amo! (se besaron)

En la casa de Álvaro… él y Gonzalo aún estaban en la entrada de la vivienda…

- Gonzalo: ¡hasta que por fin abres, macho!
- Álvaro: (arreglándose un poco el pelo, pues lo tenía algo alborotado): lo siento…
- Gonzalo: eso…, eso…, ponte guapo que acaba de llegar tu churri… (bromeó)
- Álvaro: (molesto): ¡Gonzalo!
- Gonzalo: vale…, vale…, no te enojes…, aunque el cabreado tendría que ser yo por haberme dejado tanto rato en el rellano… (pausó) ¿qué pasa, que estás con alguno de tus ligues?, porque sino no entiendo tanta demora…
- Álvaro: (cerrando la puerta): no…, ala…, vete…, ya nos veremos luego en Bulevar…
- Gonzalo: (aguantando con fuerza): ¿por qué tanto interés en que me marche? (sonrió) lo que pasa es que no quieres que vea el bellezón que te has tirado…, es eso…, ¿verdad?
- Álvaro: no…, no es eso…, sólo que como me sigas entreteniendo aquí, serán las 12 del mediodía y aún no habré llegado a Bulevar… (empujaba para cerrar la puerta)

Los dos amigos estuvieron forcejeando durante largos segundos…, en ese instante, Isa apareció…

- Isa: ¿quién era, Álvaro?

La voz de la bailarina hizo que el director de Bulevar21 se volteara hacia ella, dejando de hacer fuerza para cerrar la puerta, por lo que Gonzalo aprovechó para dar un suave empujón y que ésta se abriera de par en par…, Gonzalo abrió los ojos como platos ante la presencia de la muchacha y después sonrió observando a su amigo…

- Álvaro: era… era Gonzalo…, pero ya se iba…, ¿verdad? (se dio la vuelta hacia el jefe de publicidad dedicándole una mirada matadora que Gonzalo no comprendió muy bien…)
- Isa: por mí no lo hagas…, soy yo la que se va… (echó a andar hacia la puerta)
- Álvaro: pero tendrás que desayunar, ¿no?
- Isa: gracias, pero he quedado con Rocío…, ¡adiós! (insertó un beso en la mejilla a Álvaro) ¡adiós Gonzalo! (sonrió)
- Gonzalo: (con cara de alelado): ¡a… adiós Isa!

Y, de este modo, ella salió de la vivienda dejando a solas a los dos amigos…, en silencio…

SEGUNDOS DESPUÉS…

En la casa de Aguilar… los dos muchachos aún permanecían callados…, Gonzalo pensativo…, estaba convencido de que su mejor amigo y la bailarina habían pasado su segunda noche de amor…; Álvaro, por su parte, quedó perturbado por la partida de Isa…, no sabía porqué pero sentía un vacío en su interior muy grande. Gonzalo reaccionó e hizo que su amigo le prestase un poco de atención…

- Gonzalo: Álvaro…, macho…, me alegro que hayas pasado la noche con Isa…, ¿cómo vino ella hasta aquí si no sabe dónde vives?

El director de Bulevar21 le explicó a de Soto su imposibilidad a la hora de agarrar el sueño la noche anterior…, cómo cogió el coche sin un destino fijo y, cuando se vino a dar cuenta, estaba en el bar-cabaret y se animó a entrar…, quería pedirle disculpas a Isa y la invitó a tomar una copa…, por lo que decidió llevarla hasta su casa con los ojos vendados…, y cómo se pusieron a hablar y después se dejaron llevar haciendo el amor. Gonzalo prestó atención a lo que Álvaro le exponía…, pero una duda le venía a su cabeza mientras escuchaba a su amigo. Cuando Álvaro finalizó el relato, observó a su amigo muy caviloso…

- Álvaro: ¿qué piensas Gonzalo?, ¿oíste todo lo que te expliqué?
- Gonzalo: sí…, sí…, todo…
- Álvaro: y… ¿se puede saber qué te tiene así de pensativo?... ¡te está saliendo humo de la cabeza de tanto pensar! (bromeó)
- Gonzalo: muy gracioso…, nada…, sólo pensaba que ya sé que en varias ocasiones te he aconsejado que te olvides de Bea y lo intentes con Isa…
- Álvaro: sí…, eres muy pesado con ese tema…
- Gonzalo: pero tú me decías que no porque a quien amas es a Bea…
- Álvaro: (asintió): sí…
- Gonzalo: entonces… ¿por qué te has vuelto a acostar con Isa?; la primera vez puedo entender que estabas despechado por el rechazo de Bea…, a pesar de que eso no es un motivo de peso para acostarte con ella…, pero… esta vez…
- Álvaro: ¿qué?
- Gonzalo: tiene que haber un motivo diferente para que lo hayas hecho con ella…
- Álvaro: (disimulando): ¿ah sí?
- Gonzalo: sí…, ¡que estás enamorado de ella!
- Álvaro: (frunció el ceño): pero…, ¿qué dices?
- Gonzalo: si prefieres negarte lo que es evidente en vez de reconocer la verdad, tú mismo…, pero a mí no me puedes engañar…, sé que Isa es para ti más importante de lo que imaginas o quieres reconocer… (pasó su mano por encima del hombro de Álvaro) bueno…, te dejo…, nos vemos después en Bulevar…, ¡adiós!

Ahora el que se quedó pensativo y en silencio fue el joven Aguilar…, las palabras de su amigo aún retumbaban en sus oídos…, “¿sería posible que estuviera enamorándose de Isa y ya se habría olvidado de Bea?”…, decidió meditarlo más adelante…, ahora se ducharía y arreglaría, yéndose a Bulevar después…

UNA HORA Y MEDIA DESPUÉS… ERAN LAS 10 DE LA MAÑANA…

En una cafetería… Isa y Rocío desayunaban…, la bailarina le había contado a la camarera lo que aconteció la noche anterior con Álvaro…, la segunda le aconsejaba a la primera…

- Rocío: xoxi, yo sé lo que significa Álvaro para ti, pero como ya te he dicho muchas veces, será mejor que no le veas más ni tengas esa clase de encuentros con él…
- Isa: es que no puedo evitarle xoxi…, le amo tanto…
- Rocío: y él ama a su secretaria…
- Isa: pero ayer me pidió que me olvidase de ella y me centrara en nosotros…
- Rocío: siento ser tan directa xoxi, pero no quiero que sufras…
- Isa: y yo te lo agradezco de corazón, xoxete…, pero en los asuntos del amor, el corazón no entiende de razones… (pausó) además… ¿cómo voy a dejar de verlo si él es el que viene al bar-cabaret?
- Rocío: pues… ¡no salgas a recibirle! (chasqueó los dedos) ¡ya está!... ¡yo misma le diré que estás atendiendo a tus clientes incondicionales para que te deje en paz de una vez!
- Isa: (poco convencida): pero…
- Rocío: (interrumpiéndola): no hay peros que valga…, no voy a permitir que ese insensible haga daño a mi mejor amiga…
- Isa: ¡gracias xoxi! (se abrazaron fuertemente)

- Isa: (separándose un poco): bueno…, ahora es tu turno…, ¿qué era eso que me querías explicar?
- Rocío: ah… ¡sí! (sonrió) escucha…

La joven comentó a su amiga el intento de robo en el bar-cabaret después de que ella se fuera con Álvaro…, a lo que Isa se preocupó…, Rocío le respondió que gracias a Hugo la cosa no fue a mayores…, la bailarina quiso saber quien era ese tal Hugo y Rocío, con una sonrisa de oreja a oreja, le explicó que era el policía que entró y la salvó…, pero como iba de paisano, pudieron ir a un pub y ella se lo agradeció invitándole a una copa…, una vez allí, se fueron contando sus vidas y se dieron cuenta de que tenían muchas cosas en común…, también se veía que sus corazones palpitaban al mismo son y que algo bonito estaba dándose entre ellos…, nunca habían sentido nada igual por nadie…, Rocío acabó e Isa sonrió…

- Isa: xoxete…
- Rocío: dime…
- Isa: ¿te gusta Hugo?

En Bulevar21… en la Sala de Juntas… había una reunión de accionistas: Álvaro, Gonzalo, Richard, Cayetana y Francisco realizaban una votación…, decidían el lugar donde Mar tenía que ir a realizar un reportaje fotográfico acompañada de Anabel que debía realizar el documento perteneciente a dichas fotos…, finalmente llegaron al acuerdo que sería por Madrid…, después llamaron a las dos jóvenes para ponerles al tanto…, ambas se mostraron encantadas, sobretodo porque iban a trabajar juntas…, les dieron un plazo de tres días (hasta el viernes) para elaborarlo y presentarlo ante ellos. Las dos amigas se despidieron de sus superiores…, iban a preparar las cosas para empezar esa misma tarde. Los accionistas fueron saliendo de la Sala de Juntas, sólo quedaron Álvaro y Gonzalo…

- Gonzalo: ¿cómo llevas la mañana? (quiso saber)
- Álvaro: normal…, ¿y tú?
- Gonzalo: bien… (pausó) ¿has pensado en algo de lo que hemos hablado esta mañana?

Justo cuando el joven Aguilar se disponía a responder, el teléfono móvil del jefe de publicidad comenzó a sonar…

- Gonzalo: discúlpame un momento, tengo que atender… (sacó el móvil del bolsillo de su chaqueta)
- Álvaro: nada…, no te preocupes…, voy a mi despacho que tengo que acabar unas cosas… (salió)
- Gonzalo: ok… (descolgó) ¿dígame?

CONTINUARÁ…

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