sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 29

En la calle…

- Anabel: (sin molestarse en mirar, sólo contemplaba el suelo): lo siento...
- XX: nada..., no te preocupes... (sin dejar de observarla fijamente..., le sonaba tanto aquella muchacha..., de repente pronunció): ¿Anabel?

La joven alzó la mirada al escuchar su nombre..., una sonrisa se dibujó en sus labios al comprobar quien era la persona con la que se había topado...

- Anabel: (sin dejar de sonreír): ¿Albert?
- Albert: (sonrió): síii…, soy yo…, ¿cómo estás guapa? (se lanzó a darle un gran abrazo)
- Anabel: (también le estrechó muy fuertemente…, le dio mucha alegría encontrarse con él) muy bien, ¿y tú?

Los dos jóvenes no se dieron cuenta de que alguien les observaba atentamente desde el interior de un vehículo…

- Nacho: ¿Albert?..., ¿qué estará haciendo por aquí por Madrid?..., ¿no habrá venido a…? (negó con la cabeza) no…, no puede ser… (sin poder evitarlo, los celos le corroían por su interior…, decidió aparcar el coche y dirigirse hacia donde ellos estaban)

Anabel y Albert seguían abrazados…, ella se separó un poco…, él inició de nuevo la conversación…

- Albert: veo que me has reconocido enseguida…, en cambio a mí me ha costado un poco, como ya no llevas gafas…
- Anabel: ¡es que estás igual..., parece que no hayan pasado los años por ti! (pausó) ¿mis gafas? (sonrió) bueno… ¡me he puesto lentillas!..., estaba un poco harta de las gafas…
- Albert: mejor…, así estás más guapa…, siempre te dije que tenías unos ojos muy bonitos…, las lentillas corroboran lo que yo manifestaba…
- Anabel: (sonrojándose): gracias…
- Albert: (sonriendo): no tienes que dármelas por decir la verdad…
- Anabel: (intentó cambiar de tema…, aquellos halagos de él la estaban empezando a poner nerviosa) bueno…, cuéntame…, ¿cómo te va todo?; pero sobretodo… ¿qué haces por Madrid?
- Albert: digamos que he decidido darle un cambio radical a mi vida…, ya te contaré…, ¿qué tal tú?..., ¿sigues con Nacho?
- Anabel: sí…, ya llevamos casi 3 años…; y en cuanto al trabajo, ahora estoy currando en otro sitio…
- Albert: ¿qué te parece si un día quedamos para comer juntos y nos ponemos al día de todo?
- Anabel: (sonrió): ¡perfecto!
- Albert: pero tú y yo solos…, ¡a Nacho déjatelo en casita! (sonrió)
- Anabel: (sonrió): de él me encargo yo…, ¡déjalo de mi cuenta!
- Albert: ok…, pues ya te llamo yo, ¿vale? (pausó) es que hoy no puedo…
- Anabel: ¿aún tienes mi móvil?
- Albert: si no te lo has cambiado, sí…
- Anabel: no, no me lo he cambiado…
- Albert: pues entonces… ¡en la agenda del mío está! (sonrió)
- Anabel: (sonrió) ¡no me lo puedo creer!

En ese instante apareció Nacho…

- Nacho: ¡hola cielo! (la besó en la mejilla y colocó su mano derecha por encima del hombro de ella)
- Anabel: ¡hola, mi amor! (le acarició el rostro)
- Nacho: ¡Albert!
- Albert: ¡Nacho…, tío!... ¿cómo estás?
- Nacho: bien…, ¿y tú? (se abrazaron pocos segundos)
- Albert: también…
- Nacho: y… ¿qué te trae por aquí por Madrid?
- Albert: es una larga historia…, ya te la explicaré…
- Nacho: ok… (pausó y miró a su chica): cariño…, ¿nos vamos?..., ¡sino llegaremos tarde!
- Albert: (sorprendido): ¿trabajáis juntos?
- Anabel y Nacho: (sonrieron): sí…
- Anabel: cuando quedemos para comer, te lo contaré todo…
- Nacho: (pensó sin ser oído): -¿comer juntos?-
- Albert: vale…, pues ya te doy un toque y quedamos…
- Anabel: ¡cuando quieras!
- Albert: ¡hasta pronto!
- Anabel: ¡hasta pronto! (se dieron dos besos y un abrazo…, esto último incomodó un poco a Nacho que intentó que no se le notase)
- Albert: (separándose de la recepcionista): ¡nos vemos, Nacho! (alargó la mano)
- Nacho: ¡muy bien! (estrechándosela)


Albert siguió su camino y la parejita entró a Bulevar21 encontrándose con Mar…

- Mar: hola reina…, primo… (sonrió)
- Anabel: (sonrió): ¡hola amiga!
- Nacho: hola prima…
- Mar: ¿cómo es que habéis venido tan justitos de tiempo?... ¿habéis estado hablando?
- Anabel: muy poquito…, luego me vine yo andando de camino a Bulevar…
- Mar: ¿tú sola?
- Anabel: sí…
- Mar: (triste): eso quiere decir que no habéis hecho las paces…
- Anabel: bueno…, luego comeremos juntos y conversaremos con calma…
- Mar: me alegro…
- Anabel: ah, por cierto, ¿sabes a quién he visto cuando llegaba a Bulevar? (sonrió)
- Mar: (con interés): ¿a quién?
- Anabel: a…
- Nacho: (la interrumpió): …¡Albert!
- Mar: ¿Albert?... ¿el hijo de los amigos de tus padres de Barcelona?
- Anabel: ¡el mismo!
- Mar: y… ¿qué hace por aquí?
- Anabel: me ha dicho que me llamará un día y me lo contará…

Ese comentario final, molestó una vez más a Nacho, por lo que decidió ausentarse…

- Nacho: bueno…, me marcho que tengo mucho trabajo… (miró a su novia) cariño…, ¿comemos a las dos?
- Anabel: ¡perfecto mi amor!
- Nacho: ¡hasta después! (la besó en la mejilla…, ella le respondió de la misma forma)
- Anabel y Mar: ¡hasta luego!

Las dos amigas se extrañaron por el comportamiento de él, pero aún así no creyeron que “el tema Albert” hubiese sido el motivo de esa reacción posterior del abogado…

- Mar: bueno reina, me subo para arriba…, después te veo y hablamos…
- Anabel: muy bien guapa…, ¡que tengas una buena mañana!
- Mar: gracias mi niña…, igualmente…


PRONTO SE HICIERON LAS 10 DE LA MAÑANA… TODOS ESTABAN EN SUS PUESTOS DE TRABAJO…

En Bulevar21… en el despacho de dirección…, Álvaro revisaba unos documentos…, estaba intentando poner todo el interés que ese trabajo requería, pero no lograba concentrarse al 100%..., la noche anterior había dado mucho de sí…, se inició con la confesión de Bea recriminándole que sabía el engaño al que la había estado sometiendo y acabó con su primer encuentro íntimo entre él e Isa…, sabía que lo que pasó con Isa había sido producto del despecho y de la desesperación porque algo en su interior le indicó que con Bea no habría solución posible…, que nunca más estarían juntos. Pero él no quería darse por vencido…, tenía que anunciarle a su secretaria que todo empezó como un “juego de conquistarla” pero que conforme iban pasando los días se le hacía más duro engañarla y que, con el tiempo, se había enamorado totalmente de ella…, ahora la amaba de verdad…, justo cuando descolgaba el teléfono para pedirle a ella que fuese a su despacho, la puerta del de ésta se abrió e irrumpió en el de él…, el muchacho se quedó embobado mirándola que no se enteró, en un primer momento, que la secretaria requería su atención…

- Bea: Álvaro…, ¿me estás escuchando o no?
- Álvaro: (reaccionando): ¿ehhh?..., ¡perdona!..., ¿qué me decías?
- Bea: que aquí tienes toda la documentación de la empresa fantasma…
- Álvaro: ¿y eso?..., ¿por qué las has traído aquí?..., ¡tenemos que hacer el último traspaso de capital de “Bulevar21” a “21 servicios editoriales”!
- Bea: (negó con la cabeza): lo siento Álvaro, pero yo no voy a hacer nada…, y la he traído para obligarte que me saques de la empresa fantasma…, en una de las cláusulas que me dejaste poner, dice que si por algún motivo personal decido retirarme, puedo hacerlo…
- Álvaro: imagino que no tengo ninguna opción de retenerte…
- Bea: no…, yo ya no voy a hacer cosas ilegales…, ¡se acabó!
- Álvaro: no me refería a eso…
- Bea: no te entiendo…
- Álvaro: Bea…, yo te amo…, sé que todo empezó como……
- Bea: (tapó la boca de él con su mano para que guardase silencio): Álvaro…, sé que te costará de creer pero… ¡ya no te amo! (pausó) ¡estoy… enamorada de otra persona!
- Álvaro: ¿tan pronto has olvidado todo lo que hemos vivido y compartido?
- Bea: tus mentiras me ayudaron a conseguirlo…
- Álvaro: ¡todo lo que te he dicho desde que hicimos el amor por primera vez en mi casa, tras tu confesión de tu amor hacia mí bajo la hipnosis, es cierto! (la rodeó por la cintura…, intentó besarla pero ella se apartó y logró zafarse de sus brazos…, Álvaro notó que lo que ella le acababa de anunciar era verdad…, ella ya no temblaba entre sus brazos como antes…) No te preocupes por lo de “21 servicios editoriales”…, esta mañana llamaré al notario para que se rescinda tu contrato como directora de la empresa fantasma…, después le pediré que me haga un escrito, para que le eche un ojo Nacho si quieres, en el que firmemos los dos para que te desentiendas totalmente…
- Bea: ok…, ya me avisarás…, ahora voy a seguir con los documentos que me pediste esta mañana…, ¡hasta luego!
- Álvaro: ¡hasta luego!

La joven entró a su despacho a continuar su trabajo…, Álvaro se quedó pensativo con todo lo que había platicado con Bea…, supo que nunca más estarían juntos…, la tembladera de ella meses atrás, no había estado patente hacía unos segundos…, una lágrima recorrió su rostro cuando recordó las palabras de ella…

- Bea: (tapó la boca de él con su mano para que guardase silencio): Álvaro…, sé que te costará de creer pero… ¡ya no te amo! (pausó) ¡estoy… enamorada de otra persona!

“¿Quién podría ser el afortunado de haber conseguido el corazón de Bea?”…, decidió centrarse en el trabajo porque sino se volvería loco…, lo primero que hizo fue descolgar el teléfono y ponerse en contacto con el notario, con quien se citó a primera hora de la tarde, tras la comida, a las 16 horas…

LLEGÓ LA HORA DE COMER… ERAN LAS DOS DEL MEDIODÍA…

En Bulevar21… en recepción… Nacho y Anabel dialogaban con Carlos y Mar…

- Anabel: y… ¿qué te ha comentado Richard cuando le has anunciado que os casáis en un mes?
- Mar: que se alegra mucho por mí y me ha preguntado dónde nos íbamos de luna de miel…, pero yo le he expuesto que Carlos también trabaja, así que nos iremos más adelante…
- Nacho: pero… ¡una semanita de descanso no os vendría nada mal!
- Carlos: sí…, es cierto…, pero voy a estar muy liado, luego lo compensaremos…, ¿verdad mi amor?
- Mar: ¡claro!

Sonrieron los cuatro…

- Mar: esta tarde me la ha dado libre…, así que podemos aprovechar para seguir con los preparativos…
- Carlos: ¡perfecto! (pausó) ¿nos vamos a comer, mi amor?
- Mar: sí, cariño…
- Carlos: Anabel…, Nacho…, ¿nos acompañáis?
- Anabel: nos encantaría, pero hemos de hablar Nacho y yo…
- Nacho: sí…, sobre nosotros…
- Mar: espero que aclaréis las cosas…, ¡y no olvidéis que os queréis con locura! (les guiñó un ojo)
- Nacho y Anabel: (sonrieron): ¡gracias!
- Carlos y Mar: ¡hasta mañana! (se marcharon)
- Nacho y Anabel: ¡hasta mañana!

La pareja entró a la cafetería donde pidieron unos bocadillos de lomo y unas botellas de agua…, mientras deglutían, Anabel inició la conversación entre ambos…

- Anabel: mi amor… (posó su mano sobre la de él)
- Nacho: (besándole la mano): dime cariño…
- Anabel: perdóname…
- Nacho: (desconcertado): ¿por qué?
- Anabel: por como me he puesto con todo el asunto Bea…, me he puesto celosa sin motivo…, tú sólo estás ayudándola con lo de la empresa fantasma y yo……
- Nacho: (interrumpiéndola…, la cogió de la mano y las entrelazaron): no te preocupes cariño…, no tengo nada que perdonarte…, sólo quiero que sepas que yo te amo con todo mi corazón y, cada vez que discutimos, se me parte el alma… (sujetó el rostro de la joven con las dos manos) ¡te amo…, te amo…, te amo! (unió sus labios a los de ella…, la muchacha le correspondió…, abrieron sus bocas para introducir sus lenguas en su interior y juguetearon con ellas…)

DOS SEMANAS DESPUÉS…

CONTINUARÁ…

No hay comentarios:

Publicar un comentario