En el hogar de Nacho… él abrazaba a su novia –que había empezado a lagrimear- muy fuerte y cálidamente –para que la joven sintiera todo su apoyo y amor- mientras le preguntaba…
- Nacho: ¿por qué lloras, cariño?
- Anabel: (separándose un poco…, suspirando…): ¡porque yo nunca encontraré un puesto de trabajo!
- Nacho: ¿por qué afirmas eso?
- Anabel: porque ya me echaron de la otra empresa…, y eso es una mancha en mi expediente laboral…, ¿quién va a contratar a una recepcionista despedida?
- Nacho: recuerda bien cómo sucedieron las cosas…, prescindieron de ti después de que tu exjefe intentara sobrepasarse contigo…, tú te limitaste a defenderte…, ¡no hiciste nada malo!
- Anabel: pero… ¿cómo voy a manifestar eso si me preguntan por qué me echaron de allí, mi amor?
- Nacho: nadie te ha pedido que lo hagas, cariño…
- Anabel: entonces… ¿qué excusa expongo?
- Nacho: no creo que indaguen tanto…, de cualquier modo, déjame pensarlo hoy…, mañana te daré una respuesta… ¡algo se me ocurrirá, ya lo verás! (la acarició el rostro y después la besó en los labios para tranquilizarla)
- Anabel: ¡gracias, mi amor!
- Nacho: ¡no tienes que dármelas, cariño…!; somos una pareja y todo lo que te pasa, te preocupa, te daña a ti, es como si me sucediera a mí… y viceversa… (le cogió las dos manos y se las besó)
- Anabel: (sonrió animada por las palabras y muestras de cariño recibidas por parte de su novio…, se notaba que el joven desprendía amor por todos los poros de la piel y estaba enamorado de su chica…, y así quería hacérselo ver…, ella no podía sentirse más dichosa…, se sentía feliz de tener a un gran hombre a su lado como lo era Nacho…): ¡estoy completamente de acuerdo contigo!... ¡te amo!
- Nacho: ¡te quiero!
Empezaron a besarse apasionadamente en el sofá…, Nacho la cargó en brazos –sin dejar de besarla- y la llevó hasta la habitación…, una vez allí la tumbó sobre la cama…, la joven pareja no dejaba de devorarse las bocas…, él comenzó a desabrocharle –lentamente- los botones de la camisa…, cuando ya no quedaba ninguno, se desprendió de ésta dejándola en sujetador…, ella le quitó la suya dejando al descubierto el torso desnudo –musculoso- de él…, sus cuerpos les pedían más, por lo que no dudaron en proseguir con lo que habían empezado…, su estado de ardor era tan elevado que no podían parar…, querían ser uno solo otra noche más –como tantas noches atrás habían consumado-…, Nacho bajó la cremallera de los vaqueros, quitándoselos y tirándolos al suelo…, Anabel realizó la misma operación sacando los pantalones de él…
- Anabel: (bromeando): ¡me encanta tu tableta de chocolate!... (sonrió)
- Nacho: (acariciando el rostro de la joven, sonriendo por el comentario de su novia…): y a mí besar cada rinconcito de tu cuerpo…
Se desprendieron de la ropa interior del otro…, Nacho cogió la nalga de Anabel y, poco a poco, la penetró…, en un principio, sus movimientos fueron pausados pero la excitación fue en aumento y, sus movimientos también… Anabel no paraba de gemir de placer…, pasó sus manos por la espalda de él y el joven la agarró de la cintura para incrementar esos movimientos haciendo que llegaran, al mismo tiempo, al clímax sobreviniéndoles a la vez un orgasmo…
- Anabel y Nacho: (a la vez): ¡te quiero! (se besaron)
Se quedaron dormidos, agotados…
DOS HORAS DESPUÉS…
Mientras tanto, en la casa de los Pérez… Bea, Sandri, Carmelo y Carol ya habían acabado de cenar hacía rato…, hablaron mucho…, se había hecho tarde…, Sandri se despidió…
- Sandri: ¡todo estaba riquísimo, Carmelo!
- Carmelo: ¡me alegro que te haya gustado!... ¡seguro que por Florida no comerías tan bien como hoy!
- Sandri: la verdad es que no… (sonrió)
- Carmelo: (sonrió): pues… ¡ya sabes que esta es tu casa y puedes venir siempre que lo desees!
- Sandri: ¡gracias! (pausó) bueno… (levantándose de la silla) tengo que irme…
- Bea: (poniéndose de pie): ¡te acompaño a la puerta!
- Sandri: ok… (mirando al varón y la mujer americana): ¡buenas noches Carmelo…, Carol…!
- Carmelo: ¡buenas noches, Sandri!
- Carol: good-night, Sandri!
La protagonista, junto con su amiga, llegaron a la entrada de la vivienda…
- Sandri: bueno Bea…, si me llaman de Bulevar, mañana te telefoneo y te cuento… (sonrió)
- Bea: (sonrió): ¡vale!... ¡suerte!
- Sandri: y, a partir de pasado-mañana que ya tendrás el alta médica, a ver si quedamos más…
- Bea: ¡por supuesto que sí!
- Sandri: ¡hasta mañana!
- Bea: ¡buenas noches! (se achucharon una vez más…, estaban muy contentas por su reencuentro…)
AL DÍA SIGUIENTE… ERAN LAS NUEVE DE LA MAÑANA…
En el hogar de Nacho… él y su novia Anabel habían pasado la noche juntos…, después de hacer el amor, él le pidió que se quedara…, y así lo hizo ella…, ahora estaba abrazaditos en la cama…, en ese momento, sonó el móvil del joven…
- Nacho: ¿dígame?
- Guti: buenos días…, ¿podría hablar con Ignacio Goñi, por favor?
- Nacho: sí…, soy yo… (sentándose en la cama)
- Guti: bien…, verá…, soy Saúl Gutiérrez y le llamo de Bulevar21…, usted envió su currículum a nuestra empresa para cubrir la vacante de abogado…, ¿verdad?
- Nacho: sí…, cierto…
- Guti: bien…, pues le comunico que le espero dentro de una hora en la empresa para una entrevista…, ¡hasta después!
- Nacho: ¡adiós! (colgaron) cariño…, cariño… (intentando despertar a su chica)
- Anabel: (abriendo los ojos poco a poco): ¿qué sucede, mi amor?
- Nacho: ¡tengo noticias!
- Anabel: (reincorporándose rápidamente): ¿qué noticias?
En ese instante, la melodía del móvil de ella comenzó a escucharse…
- Anabel: discúlpame un momento, mi amor…
- Nacho: (sonriendo): nada…, no te preocupes… - Anabel: (descolgando el teléfono): ¿diga?
CONTINUARÁ...
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