En el bar “Casa Quico”…, Bea y Sandri comían juntas…, la segunda invitó a la primera para celebrar que se incorporaba a la plantilla de Bulevar21 como jefa de personal…, Bea dio la enhorabuena a su amiga con un fuerte achuchón..., Sandri se lo agradeció..., ésta le comentó que vio a Ignacio Goñi, el chico de derecho de la facultad que siempre le pedía los apuntes a la protagonista, que iba a ser el nuevo abogado de Bulevar21, que tenía novia llamada Anabel y ésta también ingresaba a Bulevar como la recepcionista y –cuando fuese necesario- documentalista..., y que los tres acordaron hacer una cena (en la Bea tenía que ir) para festejar sus empleos..., la protagonista respondió no estar muy animada para esa cena...
- Sandri: sé que no te hallas bien, pero ya verás como cuando te reencuentres con Nacho y conozcas a su novia Anabel, cambiarás de opinión... (sonrió)
- Bea: bueno..., me lo pensaré...
- Sandri: ¡claro que sí..., lo pasaremos genial!
En Bulevar21... en el despacho de dirección...
- Gonzalo: ¡a que estés enamorado de Bea! (pausó) sí…, eso es…, tú te enamoraste de ella…, ¿verdad?
El jefe de publicidad miró al director esperando una respuesta…, Álvaro –por su parte- también observaba, nervioso, a su amigo…
- Gonzalo: vamos..., respóndeme...
- Álvaro: sí..., sí..., ¡me enamoré de ella!..., ¿contento?
- Gonzalo: (sorprendido por la contestación..., pero en el fondo se lo imaginaba): y... ¿cuándo ha ocurrido?
- Álvaro: eso es lo de menos..., lo que importa es que la amo con toda mi alma y, sin saber porqué, ella ha roto nuestra relación...
- Gonzalo: pero macho..., ¿te estás oyendo?
- Álvaro: sí..., ¿es que acaso es malo enamorarse?
- Gonzalo: según como se mire..., tú y yo íbamos para los solteros de oro de España y... mírate..., pillado hasta las trancas de tu secretaria..., ¡y lo más fuerte es que no es tu prototipo de mujer…, con los bellezones con los que tú has estado!
- Álvaro: ¡Bea es mucho mejor que todas ellas juntas!..., el amor verdadero es así..., te sorprende cuando menos te lo esperas..., tampoco entiende de aspecto físico..., lo que cuenta es la autenticidad de los sentimientos...
- Gonzalo: ¿quién te enseñó eso?, bueno..., no me lo digas..., Bea...
- Álvaro: pues sí..., fue ella..., ¿qué pasa?
- Gonzalo: nada..., no pasa nada..., ahora comprendo porqué te ha afectado tanto que haya roto contigo..., y... ¿qué piensas hacer para recuperarla?
- Álvaro: primero de todo, averiguar el motivo por el que me ha dejado...
- Gonzalo: ¡y no olvides que ha de seguir al frente de la empresa fantasma y no nos puede dejar en la estacada!
- Álvaro: pero lo haré todo sin mentiras...
- Gonzalo: ¿le vas a contar la verdad?
- Álvaro: no..., por supuesto que no..., me odiaría más de lo que ya me odia..., pero ya no voy a usar mis métodos de seducción falsos para conseguirlo...
- Gonzalo: si tú lo dices..., bueno..., vámonos a la cafetería a que Marga nos prepare un bocadillo de tortilla para comer...
- Álvaro: ok...
Ambos salieron y se encaminaron a la cafetería..., el director ya se encontraba mejor tras sincerarse con su amigo..., ahora sólo le faltaba poder convencer a Bea de que volviese con él porque la necesitaba tanto como el aire que respiraba...
En un restaurante... Nacho y Anabel comían en éste con Mar y Carlos..., ya habían hecho varios brindis por el nuevo trabajo de los dos primeros..., los dos segundos se alegraron mucho por ellos...
- Mar: os merecéis ese puesto..., ¡felicidades una vez más! (sonrió)
- Nacho: (sonrió): ¡gracias prima!
- Anabel: (sonrió): ¡gracias amiga!, oye... ¿y por qué no llevas tu currículum allí?, ¡a lo mejor en un futuro no muy lejano necesitan una Creativa y tú podrías ocupar ese puesto!
- Mar: ¿tú crees?
- Anabel: ¡claro!, además... ¡tú eres muy buena!, ¡porque no te conocen que sino estarías como directora de arte!
- Mar: bueno..., me lo pensaré..., de todos modos, gracias por tus palabras y tus ánimos mi niña...
- Anabel: ¡no tienes que dármelas por decir la verdad y por mis ánimos!..., ¡eres mi mejor amiga y en todo lo que pueda echarte una mano, no dudaré en hacerlo! (sonrió)
- Mar: (sonrió): ¡y yo a ti!
- Anabel: lo sé...
Se abrazaron las dos muchachas...
El resto de la comida fue de lo más distendido entre los cuatro jóvenes...
EL DÍA ACABÓ Y PRONTO LLEGÓ LA NOCHE..., ERAN LAS 21 HORAS...
En la vivienda de Nacho... él y su novia se hallaban en ésta..., él preparando un exquisito plato y ella deseando probarlo..., mientras aguardaba a que su chico la sorprendiera, no paraba de formularle preguntas..., él no dejaba de sonreír por el desasosiego de ella...
- Nacho: no te inquietes por nada, cariño... ¡ya casi está!
- Anabel: pero... ¿no puedes confesarme qué lleva ese suculento manjar?... ¡huele que alimenta!
- Nacho: (con humor): un buen cocinero nunca desvela su buen hacer en la cocina...
Sonrieron los dos...
- Anabel: bueno..., voy a ir poniendo la mesa... (levantándose)
- Nacho: (corriendo hasta el sofá..., donde se ubicó ella..., la rodeó, acercándola a su cuerpo..., podían sentir sus respiraciones..., a ella -siempre que su chico posaba sus manos sobre su cintura o con éstas recorría su cuerpo desnudo mientras hacían el amor- se le desorbitaban las pulsaciones y miles de mariposillas revoloteaban por su estómago..., estaba pillada total por su chico..., él también lo estaba de ella...): ¡de eso nada! (sonrió) ¡eres mi invitada de honor y yo soy el que tengo que hacer todo!
- Anabel: pero...
- Nacho: (puso su dedo índice de la mano derecha sobre los labios de ella..., con la otra mano, la sostenía por la cintura...): no te apures por nada..., esta noche yo lo haré todo para ti...
- Anabel: (agarró el rostro de él con sus dos manos y clavando sus ojos en los de su chico, pronunció...): ¿sabes que tengo mucha suerte de tenerte?... ¡te amo!
- Nacho: (sonrió por las palabras de ella): ¡te quiero, mi niña! (se besaron)
MINUTOS DESPUÉS...
Nacho puso un mantel para las grandes ocasiones con dos servilletas a juego..., en el centro de la mesa dos candelabros con una vela en cada uno que hacían más romántica si cabía la velada..., después colocó dos bandejas llenas de comida, con sus correspondientes cubiertos, dos copas y una botella de buen vino que compró para festejar el nuevo trabajo de ambos..., y con la suerte de que sería en el mismo lugar... Nacho –como todo un caballero- retiró un poco la silla para que Anabel tomara asiento y después la arrimó a la mesa..., le sirvió a ella, después a sí mismo y comenzaron a degustar la cena (merluza hervida con cebolla y menestra de verduras..., de postre, mousse de chocolate...). Cuando finalizaron, vieron un rato la televisión y, más tarde, se dejaron llevar por la pasión e hicieron el amor hasta el amanecer...
AL DÍA SIGUIENTE..., ERAN LAS SIETE Y MEDIA DE LA MAÑANA...
En la vivienda de Nacho... él se levantó media hora antes para ducharse, bajar a la panadería y preparar el desayuno para llevárselo a la cama a su chica..., colocó los platos y dos vasos (llenos de zumo de naranja) en la bandeja y se encaminó al dormitorio..., una vez irrumpió en éste, puso la bandeja sobre la mesita y caminó hacia la cama..., Anabel aún estaba dormida..., así que se sentó con sumo cuidado (no quería despertarla de sopetón) e inclinando su cabeza, buscó los labios de ella y los besó..., la joven –al notar esos labios que tanto le gustaba besar- le
correspondió..., entonces él se separó un poco, sonriendo, y articuló:
- Nacho: ¿llevas mucho rato despierta?
- Anabel: (aún tumbada): no..., hará un par de minutos..., me di cuenta de que venías hacia mí y me hice la dormida..., pero cuando me besaste, ya no pude resistirme y por eso te he respondido...
- Nacho: (empezó a hacerle cosquillas): eres un pillina..., ¿lo sabías? (sonrió) ¡te quiero!
- Anabel: ¡te amo!
Ella se reincorporó y él cogió su rostro con las dos manos y comenzaron a besarse..., poco a poco abrieron sus bocas introduciendo en ellas sus lenguas para que los besos fuesen más humedos..., tras unos segundos así, devorándose las bocas,...
- Anabel: (separándose mínimamente): a ver..., a ver..., qué has elaborado para degustar..., (acariciándole la cara) aunque si por mí fuera, me conformaría alimentarme sólo de tus besos... (sonrió)
- Nacho: (sonrió por el comentario de ella): si quieres, sigo...
- Anabel: (haciéndose la interesante, pero de manera cómica...): me lo pensaré...
- Nacho: (sonrió): vale... (cogió la bandeja con las dos manos, poniéndosela sobre sus muslos): mira..., realicé de todo..., para empezar un zumo de naranja..., hay que comenzar el día con la energía de la vitamina C... (sonrió) después unas tostadas con aceite y sal y un buen trozo de queso..., como a ti te gusta..., y para acabar, lo que desees de bollería: croissans, ensaimadas, napolitanas de chocolate, donuts,... ¿qué te parece? (sonrió)
- Anabel: me parece que, como sigas cuidándome así de bien, me quedaré aquí y no volveré a mi piso... (sonriendo)
- Nacho: por mí..., ¡perfecto!... ¡así te tendré a todas horas y podré alimentarme también sólo de ti! (sonrió..., se acercó al cuello de ella y lo besó con suavidad...)
- Anabel: (sonriendo por las palabras de él): ¡qué novio más atento tengo!... ¡seré la envidia de todo el mundo entero! (sonrió)
- Nacho: ¡y yo también! (se besaron)
UNA HORA Y MEDIA MÁS TARDE... ERAN LAS NUEVE...
En Bulevar21… Nacho y Anabel llegaron quince minutos antes para que no se les hiciera tarde el primer día…, ahora se hallaban en recepción despidiéndose amorosamente, cuando entraban Bea y Sandri conversando muy animadamente…, las recién llegadas se acercaron a la parejita…
- Bea y Sandri: (sonrieron): ¡holaaaaa!
Antes de que éstos pudieran reaccionar, Bea se aproximó a Nacho regalándole un caluroso abrazo…, Anabel contempló todo sin manifestarse al respecto…
- Bea: ¡holaaaa Nacho!... ¡qué alegría verte! (sonriendo)
- Nacho: (nervioso por el achuchón de ella…, pero aún así no dudó en estrecharla fuertemente…, sonriendo…, la protagonista había significado mucho para él en el pasado…, y eso no lo sabía nadie…, sólo él…, ni siquiera su novia Anabel…, era uno de sus secretos mejores guardados…): ¡lo mismo te digo Beatriz!..., ¡qué sorpresa más agradable!..., ¡cuánto tiempo sin vernos!
- Bea: (sonrió): ¡ni que lo digas! (pausó) y… ¿cómo conseguiste los apuntes cuando yo acabé la carrera?
- Nacho: me apliqué mucho y… ¡la acabé un año después! (sonriendo) por cierto…, te presento a mi novia Anabel… (pasando su mano por el hombro de ésta) cariño… (mirando a su chica) ella es Beatriz…
- Bea: ¡encantada Anabel!
- Anabel: ¡igualmente Beatriz! (se dieron dos besos)
- Bea: puedes llamarme Bea… (sonrió)
- Anabel: (sonrió): ok…
- Bea: bueno pues espero que tengáis un buen día los tres y, si necesitáis cualquier cosa, me llamáis o venís a mi despacho…
- Sandri, Nacho y Anabel: ¿dónde está?
- Bea: en un cuartito pequeño dentro del despacho del director Don Álvaro Aguilar..., veréis una puerta..., pues allí me encontraréis...
- Sandri, Nacho y Anabel: ok..., ¡gracias!
- Bea: no tenéis porqué dármelas..., estamos para ayudarnos..., ¿no? (sonrió)
- Sandri, Nacho y Anabel: (sonrieron): ¡claro!
- Nacho: pero... ¿tú eres jefa o algo?
- Bea: no..., no..., (sonrió) yo sólo soy la secretaria de Don Álvaro...
- Nacho: ahhh...
- Bea: bueno..., luego os veo..., ¡hasta después!
- Sandri: yo también me voy para arriba..., a mi despacho...
- Nacho: esperadme..., me voy con vosotras... (observó a su novia): después comemos juntos, cariño...
- Anabel: vale, mi amor... (se besaron)
La protagonista, en compañía de quienes en su día fueron dos grandes amigos suyos, subió en el ascensor..., después cada uno se dirigió a su puesto de trabajo...
En Bulevar21... en recepción..., Anabel estaba atendiendo una llamada cuando llegó Benito..., él se quedó embobado mirándola..., entonces ella colgó..., al ver que el joven la contemplaba, pronunció:
- Anabel: ¡hola! (sonrió) ¿puedo ayudarte en algo?
- Benito: (nervioso): no..., gracias..., ¡yo tra... trabajo aquí!
- Anabel: ¿ah sí?
- Benito: sí..., soy el becario..., me llamo Benito...
- Anabel: mucho gusto Benito..., yo soy Anabel y, desde hoy, la nueva recepcionista y documentalista de Bulevar21...
- Benito: ¡encantado Anabel! (le cogió el rostro y le dio dos besos en la mejilla..., ella se sorprendió pero aún así le correspondió...) si necesitas cualquier cosa, no dudes en pedírmelo...
- Anabel: (sonriendo): ¡gracias!
- Benito: bueno..., ahora tengo que irme..., que como Richard no me vea en mi ordenador acabando las maquetas, es capaz de cualquier cosa...
- Anabel: ok..., ¡adiós!
- Benito: ¡adiós! (subió en el ascensor)
En Bulevar21... en el despacho de dirección..., Bea hacía acto de presencia..., saludó muy fríamente a Álvaro y, cuando se disponía a entrar en su despacho, él reclamó su atención...
- Álvaro: Bea..., espera...
- Bea: (con tono de “pocos amigos”): ¿qué quieres?
- Álvaro: ¿cómo te encuentras?
- Bea: ¡mejor que nunca!
- Álvaro: (poco convencido): ¿segura?
- Bea: ¿qué pasa, no me crees?
- Álvaro: sí..., claro que te creo..., lo digo porque si necesitas estar más tiempo de baja, puedes irte a casa y descansar...
- Bea: gracias, pero no es necesario..., he tenido suficiente con el día y medio que me recomendó el médico...
- Álvaro: ok…
- Bea: ¿requieres alguna otra cosa?
- Álvaro: sí…
- Bea: ¿el qué?
- Álvaro: Richard ha convocado una reunión urgente para dentro de tres horas…
- Bea: ok…, allí estaré para anotar todo lo que se anuncie en ésta y lo que se acuerde…
- Álvaro: gracias…
- Bea: ahora, si no necesitas nada más, me retiro a mi despacho a seguir con los balances que me pediste hace dos días…
- Álvaro: puedes ausentarte…, luego nos vemos…
- Bea: ok…
TRES HORAS DESPUÉS… ERAN LAS 12 DEL MEDIODÍA…
En Bulevar21… en la Sala de Juntas…, Gonzalo y Álvaro estaban allí hablando…, el primero le estaba proponiendo al segundo un plan para aquella noche…, Álvaro le replicó:
- Álvaro: no tengo muchas ganas…
- Gonzalo: mira macho, lo que tienes que hacer es olvidarte de Bea y conocer a otras mujeres…
- Álvaro: si tú supieras lo que es estar enamorado, no me dirías eso…
- Gonzalo: pero… ¿es que no te das cuenta de que ella no quiere saber nada más de ti?
- Álvaro: sí…, eso es verdad…
- Gonzalo: pues… ¡ya está!
- Álvaro: y… ¿dónde me vas a llevar?
- Gonzalo: ¡ese es mi amigo! (sonrió) bueno…, es una sorpresa…, esta noche lo verás…
- Álvaro: miedo me das…
- Gonzalo: ¿confías en mí?
- Álvaro: ¡claro!
- Gonzalo: pues entonces… ¡no pienses nada más!
Entonces entró la protagonista…
- Bea: hola…
- Álvaro y Gonzalo: ¡hola Bea!
Ella se sentó en una silla entre los dos muchachos…, en eso ingresaron Richard y Cayetana…
- Richard y Caye: ¡hola a todos!
- Álvaro, Gonzalo y Bea: ¡hola!
- Richard: muchas gracias por venir…, a continuación os explicaré el motivo de esta reunión…
En Bulevar21… Anabel atendía una llamada cuando del ascensor se abría y alguien salía de éste…, era Nacho…, se acercó hasta donde estaba la joven y esperó a que terminase…
- Nacho: (sonrió): ¡hola cariño!
- Anabel: (sonrió): mi amor… (se besaron)
- Nacho: ¿muy atareada?
- Anabel: no…, ahora no…, ¿por qué?
- Nacho: por si te apetece tomar un café y nos contamos cómo va la mañana…
- Anabel: ¡ideal! (apretó unos botones y se colocó la diadema sobre la cabeza por si sonaba el teléfono de la revista mientras se tomaban el café…)
En ese instante aparecía Sandri…
- Sandri: (sonrió): ¡hola parejita!
- Nacho y Anabel: ¡hola Sandri!
- Anabel: nos vamos a tomar un café…, ¿nos acompañas? (sonriendo)
- Sandri: (sonrió): ¡claro!
Los tres jóvenes partieron hacia el lugar indicado…, Nacho cogió la mano de su chica…, Anabel se la apretó con fuerza…
CONTINUARÁ…
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