sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 48

En un restaurante… Mar, Sandri y Anabel platicaban…

- Mar: además de que he invitado a mis grandes amigas de carrera universitaria…, a una ya la conoces, es mi cuñada Sel…
- Anabel: ay sí, es muy maja y agradable… (sonriendo)
- Mar: pues las demás… ¡no se quedan atrás! (sonrió)
- Anabel: ¡qué bien!
- Mar: te lo pasarás pipa junto a ellas…
- Anabel: ¡no me cabe la menor duda!
- Mar: mira, te las nombro…
- Anabel: ¡vale!
- Mar: Amoaemma, Chloe, Cris_pic, Gaby, Lluna, Marchsister, Maríarbd, Matepla, Miconeta, Petalo, Roke, Sandra, Sel, Selene, Tje, Valkyria, Vaserkeno, Vic y Villanueva…
- Sandri: ¡cuantas amigas! (pausó) no te aburrirás Anabel, no…

Rieron las tres…

- Sandri: y… ¿van todas con novio?
- Mar: están casi todas casadas, excepto Maríarbd, Miconeta, Roke, Sandra, Tje y Valkyria que siguen solteras y sin compromiso…; y Selene que tiene novio…
- Sandri: ahhh…
- Anabel: (animada): ¡estoy deseando conocerlas a todas!
- Mar: pues tengo que advertirte de algo… (sonrió)
- Anabel: (frunció el ceño): ¿qué ocurre?

En la casa de Nacho… él y Carlos dialogaban…

- Nacho: me alegro mucho por los dos…, os lo merecéis… (sonriendo)
- Carlos: (sonrió): ¡gracias! (pausó) bueno…, ¿cómo estás tú?
- Nacho: pues… ahí ando…, aunque creo que ya sé qué significa Beatriz para mí…
- Carlos: (sorprendido): ¿ah sí?
- Nacho: (asintió): ahá…
- Carlos: pues… ¡cuenta, cuenta!
- Nacho: creo que estoy empezando a sentir algo por Beatriz…
- Carlos: ¿como cuando estabas en la universidad?
- Nacho: no…, tanto no…, sólo un poco…, supongo que será porque aún no he podido olvidar todos los buenos momentos que he vivido con Anabel…, además que aún está reciente nuestra ruptura…, sólo hace tres días…
- Carlos: a ver…, de 0 a 10 puntúa qué es lo que sientes por Beatriz…, teniendo en cuenta que 0 es lo mínimo y 10 lo máximo…
- Nacho: ¡1,5!
- Carlos: y… ¿por Anabel cuánto sentías?
- Nacho: ¡10!
- Carlos: sí…, puede que sea eso…, además como bien dices, tu ruptura con Anabel es muy reciente…
- Nacho: y nos amamos mucho…, yo pensé que algún día me casaría con ella…, en fin……

Los dos amigos siguieron con la plática durante largo rato más…

En el bar-cabaret… en el camerino de la bailarina…

- Eduardo: sí…, es por eso que he pensado que no puedo oponerme a los sentimientos de nadie y que te doy vía libre para que estés con él…, pero sólo con él…, con cualquier otro cliente… ¡quedarás despedida!

La bailarina no daba crédito a lo que escuchaba…

- Isa: no puedo creer lo que estoy oyendo, Eduardo… (molesta)
- Eduardo: ¿por qué dices eso?..., ¿es que no te alegras?
- Isa: no…, no me alegro…, ¿cuánto te ha pagado Alexis?
- Eduardo: (frunció el ceño): ¿cómo?
- Isa: me has oído perfectamente…
- Eduardo: ¡Alexis no me ha pagado nada!
- Isa: ¿ah no?, ¿entonces…? (sin comprender nada)
- Eduardo: ¡todo ha sido idea mía!
- Isa: ¿idea tuya? (negó con la cabeza)
- Eduardo: sí…, es lo menos que puedo hacer por un cliente tan asiduo a mi cabaret y que se deja tanto dinero tomando copas e invitándote a ti…
- Isa: pero… ¿qué te piensas?, ¿que soy un objeto sexual o qué?, ¿alguien a quien puedes regalar a tu cliente más preciado? (lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos)
- Eduardo: Isa…, escuch…
- Isa: (interrumpiéndole): no…, escúchame tú a mí…, me has decepcionado, Eduardo…, no pensé que fueras así…, ahora, si me disculpas, quiero que te vayas… (las lágrimas ya se deslizaban por sus mejillas)
- Eduardo: pero…
- Isa: (cortándole): ¡necesito estar sola!
- Eduardo: ok… (caminó hasta la puerta…, se volteó para decirle algo a la bailarina, pero la vio tan afectada, que cogió el pomo con la mano, haciéndolo girar y de ese modo se ausentó dejándola a solas…)

La muchacha estaba muy triste…, no sabía si era por lo que le comentó su superior o el mero hecho de saber que debía olvidarse de Álvaro…, pues si su jefe se enteraba, podría armarse la marimorena. De pronto, alguien picó la puerta…

- Isa: (secándose las lágrimas): ¿quién es?
- Rocío: xoxi…, soy yo…
- Isa: dime nena…
- Rocío: Alexis me ha pedido que te pregunte si puedes atenderle…
- Isa: (guardó unos segundos silencio): ……
- Rocío: ¿xoxi? (preguntó, pues se extrañó por el mutismo de su amiga)
- Isa: sí…, dile que sí…, ahora me reúno con él…
- Rocío: ok…
- Isa: ¡gracias nena!
- Rocío: no es nada, xoxete…

La bailarina comenzó a arreglarse…

En un restaurante…

- Mar: debes saber que cuando lleves un rato con ellas, no querrás separarte de su lado…, son unas amigas muy especiales…
- Anabel: (emocionada): ayyy, eso me da más ganas de conocerlas…
- Mar: me alegro, porque os voy a poner a todas en la misma mesa…
- Anabel: (ilusionada): ¡qué bien!
- Mar: y prepárate para reír… ¡no pararás en todas la noche! (sonrió)
- Anabel: (sonriendo): ¡fantástico!

Las tres jóvenes continuaron charlando…

QUINCE MINUTOS MÁS TARDE…

En la calle… Álvaro se encontraba en su auto…, había ido hasta el bar-cabaret para declararse a Isa y anunciarle todo lo que sentía por ella…, reflexionaba cómo hacerlo, analizando al detalle el momento, pues quería que fuese especial para la bailarina…, era la primera vez que iba a abrirle el corazón tan abiertamente a una mujer…, pero Isa no era una mujer cualquiera, era la que él amaba con todo su corazón. Justo cuando se disponía a salir del vehículo, oyó unas risas que le sonaban familiares por lo que decidió aguardar dentro del coche…, fue entonces cuando vio que Isa y Alexis salían del cabaret hablando muy animadamente y se sentaron en el capote de un turismo…, imaginó que sería el auto de Alexis…

- Alexis: Isa…, ¿sabes por qué he regresado a España y he decidido instalarme aquí para siempre?
- Isa: (negó con la cabeza y se encogió de hombros): no…, ¿por qué?
- Alexis: ¡por ti!
- Isa: (sorprendida, tragó saliva con dificultad): ¿por mí? (señalándose a sí misma)
- Alexis: Isa…, yo te amo desde hace tiempo…, desde que te vi por primera vez en el cabaret no he dejado de pensar en ti ni un segundo…, sé que eres la mujer de mi vida y no pienso dejarte escapar porque sé que si te dejo marchar, nunca seré feliz…

La joven se quedó frita ya que aunque ella amaba a Álvaro, el griego siempre le gustó porque era guapísimo y todo un caballero…, siempre la trató muy bien…, con mucho cariño y respeto…, además que comprendía su trabajo como bailarina…

- Isa: Alexis…
- Alexis: dime…
- Isa: tú sabes que, por mi trabajo, tengo prohibido enamorarme y tener una relación con algún cliente…
- Alexis: (sonrió): lo sé… (tomó aire y le lanzó una mirada llena de amor) también sé que sientes algo por mí…, siempre correspondías mis miradas…; lo podía leer en los mensajes que me enviabas con tus sonrisas mientras bailabas para mí…
- Isa: (no decía nada…, sólo escuchaba, lo que éste le exponía, con atención…)
- Alexis: y hay una muy buena solución para que podamos estar juntos… (ella se quedó pasmada ante la afirmación de él) ¿quieres saber cuál es?
- Isa: (asintió): sí…
- Alexis: cásate conmigo y deja el cabaret para siempre…, conmigo lo tendrás todo…, no sólo los caprichos que desees sino también todo mi amor…, que es mucho…, nadie te querrá como te quiero yo a ti…

Ella se quedó estupefacta ante la petición de él y, antes de que pudiera reaccionar, el griego ya había tomado su rostro con las dos manos, besándola apasionadamente…

Álvaro desde su auto contempló la escena asombrado…, abrió los ojos como platos…, no daba crédito a lo que veía, por lo que se frotó los ojos con los nudillos de sus manos y volvió a poner la vista a donde estaban Isa y Alexis que seguían besándose…, en ese momento, todas sus ilusiones se vinieron abajo…, y después de estar un rato mirándolos, Álvaro enterró su cara en sus dos manos y lloró sin poder evitarlo…, aquella visión le dolió más que si le hubiesen clavado un cuchillo en el corazón…

Un poco más apartados, Isa se separó…

- Isa: Alexis…, tengo que irme a casa…, estoy cansada…
- Alexis: ok…, te acompaño…
- Isa: ¡vale!
- Alexis: ¿puedo pedirte un pequeño favor?
- Isa: dime…
- Alexis: prométeme que vas a pensarte lo que te he dicho…, y si es necesario, hablo con Eduardo, tu jefe…
- Isa: sí…, te lo prometo…, pues en estos momentos estoy un poco confundida…
- Alexis: tienes todo el tiempo que necesites…, no voy a presionarte…, cuando te sientas preparada, me das tu respuesta…, voy a esperar todo lo que precises, si al final me das la alegría de estar conmigo…
- Isa: (tragó saliva con dificultad): gracias… (sólo pudo decir)

Y, de este modo, subieron al auto del griego dirigiéndose a la casa de Isa…, Álvaro –que aún permanecía lagrimoso-, oyó el ruido de un motor…, alzó la vista y vio la partida de Isa y Alexis con el coche, por lo que arrancó su vehículo y, tras secarse las lágrimas, decidió seguirles…

MINUTOS DESPUÉS…

En el turismo de Alexis… Isa se despedía, con un beso en la mejilla, del griego…

- Isa: ¡hasta otro día, Alexis!
- Alexis: (besándole dulcemente a ella en la mejilla): ¡adiós preciosa!

La joven descendió del coche y, en cuestión de pocos segundos, metía la llave en la cerradura haciéndola girar y enseguida irrumpió en su vivienda cerrando la puerta tras de sí…, se apoyó en la puerta unos segundos pensativa, recordando la preciosa declaración de amor del empresario griego hacia ella…, estaba hecha un mar de dudas…, justo cuando echó a andar para irse a su habitación a dormir, el timbre sonó…, pensó que tal vez sería Alexis, al que se le quedó algo por decirle…, se volteó, dando dos pasos al frente, abriendo la puerta encontrándose con……

CONTINUARÁ…

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