sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 51

AL DÍA SIGUIENTE... ERA LUNES... EL RELOJ MARCABA LAS 11 DE LA MAÑANA...

En Bulevar21... en el despacho de Álvaro..., él estaba alicaído..., a pesar de que ya tenía claro que amaba a Isa, a quien se lo había hecho saber y con la que compartió una noche de amor más..., pero esta última vez había sido la más especial de todas, pues ya sabía lo que la muchacha significaba para él y no lo había hecho por despecho..., pero le dolió que ella se negara a abandonar el bar-cabaret por él..., “¿sería que no lo amaba realmente como él la amaba a ella?”, pensó...; y cuando la bailarina le expresó que hasta que no entrara en razón lo mejor era no verse, también le afectó mucho..., ¿el motivo?..., porque ya no podía estar lejos de ella..., necesitaba escuchar su voz..., impregnarse de su olor..., acariciarla..., besarla..., amarla. Tan sumido estaba en esos pensamientos, que no escuchó que alguien picaba la puerta de su despacho..., por eso, la persona que se encontraba al otro lado de la puerta, giró el pomo y, asomando la cabeza, articuló...

- Gonzalo: ¿se puede?
- Álvaro: (por fin reaccionó): ¡Gonzalo..., pasa!
- Gonzalo: (entrando y cerrando la puerta tras de sí): si no llego a abrir, ni te enteras de que estoy aquí... (sentándose)
- Álvaro: lo siento...
- Gonzalo: nada..., no te preocupes... (dándose cuenta de que algo le ocurría a su amigo) oye macho..., ¿qué te sucede?
- Álvaro: nada..., paranoias mías... (quiso restar importancia)
- Gonzalo: Álvaro..., que te conozco..., sé que algo muy gordo ha debido pasarte...
- Álvaro: bueno... más o menos... (sin detallar mucho)
- Gonzalo: ¿qué ha ocurrido con Isa? (adivinó)
- Álvaro: ¿cómo sabes que tiene que ver con ella?
- Gonzalo: porque siempre que estás así de bajón es porque algo no ha ido bien con ella..., vamos..., cuéntame...

El director de Bulevar21 explicó a su amigo que, aunque en un principio la noche del sábado comenzó bien, finalmente logró hablar con Isa y confesarle sus sentimientos más profundos y acabaron haciendo el amor en la casa de él..., que el domingo por la mañana todo iba a las mil maravillas hasta que le pidió a la bailarina que dejase su trabajo en el bar-cabaret...

- Gonzalo: (frunció el ceño): ¿que has hecho qué? (negó con la cabeza) no puedo creer que le pidieras eso...
- Álvaro: y... ¿por qué?, ¿tan difícil de entender es que no me gusta que trabaje en ese mundo?
- Gonzalo: ¿te has parado a pensar de que puede que sea su sueño?
- Álvaro: todo el mundo tenemos sueños..., ilusiones..., pero no son bailar delante de tantos tíos que babean viéndola con poca ropa...
- Gonzalo: bueno..., tú seguro que no bailarías delante de tantos tíos... (bromeó)
- Álvaro: (molesto): ¡Gonzalo!..., ¡deja las bromas para otro momento!
- Gonzalo: ok..., lo siento... (pausó) ahora hablando en serio, a pesar de que seas su novio, no tienes porqué impedírselo...
- Álvaro: ella se merece un puesto de trabajo mejor..., más digno...
- Gonzalo: y... ¿en qué, si puede saberse?
- Álvaro: podría trabajar aquí...
- Gonzalo: (frunció el ceño): ¿aquí?
- Álvaro: sí...
- Gonzalo: ¿como qué?
- Álvaro: como recepcionista, por ejemplo...
- Gonzalo: ya tenemos una..., es Anabel...
- Álvaro: pero Anabel también es documentalista..., y últimamente la necesitamos más como eso que como recepcionista..., así que la centralita queda libre... ¡para Isa!
- Gonzalo: ¿se lo has comunicado?
- Álvaro: no..., pero lo haré...
- Gonzalo: y... ¿si no accede?, ¿dejarás escaparla por vuestra cabezonería?
- Álvaro: si no accede, tomaré una decisión drástica para sacar a la mujer que amo del mundo al que, a pesar de todo, tengo que agradecer haberla conocido...
- Gonzalo: ¿una decisión drástica? (frunció el ceño) te temo..., ¿qué harás?
- Álvaro: aún no lo he pensado..., algo se me ocurrirá...
- Gonzalo: un poco contradictorio, ¿no? (sonrió) sacarla del medio en el que la has conocido...
- Álvaro: ya...

En ese momento, alguien golpeó la puerta del despacho de Aguilar..., los dos amigos se miraron...

- Gonzalo: ¿esperas a alguien?
- Álvaro: no... (pausó) ¡adelante!

La puerta se abrió y, tras ésta, aparecieron...

- Nacho y Bea: ¿se puede?
- Álvaro: sí..., claro..., ¡pasad!

Los recién llegados obedecieron...

- Álvaro: vosotros diréis...
- Nacho: verás Álvaro..., Beatriz y yo veníamos a anunciarte que ya hemos hecho el nuevo contrato para Marco Gazzi...
- Bea: ...y te lo traemos para que le eches un ojo... (alargó la mano, entregándoselo)
- Álvaro: (cogiéndolo): ok...
- Gonzalo: ¿os importa que lo mire yo también?
- Nacho y Bea: no..., adelante...

Tras unos minutos revisando los papeles...

- Gonzalo: vaya..., ¡está muy muy bien!
- Nacho y Bea: ¿de verdad?
- Álvaro: sí..., Gonzalo tiene razón..., habéis realizado un trabajo immejorable...
- Nacho y Bea: ¡gracias!
- Álvaro: no..., gracias a vosotros por hacerlo...
- Gonzalo: voy a llamar a Marco Gazzi a ver si puede atenderos esta misma tarde y se lo lleváis..., ¡hasta luego! (salió)
- Nacho y Bea: ok..., ¡adiós!
- Nacho: bueno, me marcho a mi despacho que tengo mucho que hacer, luego me lo decís Álvaro...
- Bea: yo también me voy al mío...
- Álvaro: ok..., después os comentamos...
- Nacho y Bea: ¡adiós! (se ausentaron)
- Álvaro: ¡adiós!

En Bulevar21... en el despacho de Gonzalo... el jefe de publicidad llamó a Marco Gazzi...

- Gonzalo: Marco..., soy yo..., Gonzalo de Soto..., el nuevo director de Bulevar21...
- Marco: ahhh sí..., dígame...
- Gonzalo: le llamaba para informarle de que mi secretaria Beatriz Pérez Pinzón y mi abogado Ignacio Goñi ya tienen a punto el nuevo contrato..., ¿podrá reunirse con ellos esta tarde?
- Marco: sí..., por supuesto que sí..., dígales que les espero a las 6 de la tarde en mi restaurante...
- Gonzalo: muy bien..., ¡a esa hora estarán allí!
- Marco: ¡gracias Gonzalo..., hasta pronto!
- Gonzalo: ¡a usted!..., ¡hasta pronto! (colgaron)

Gonzalo avisó a Álvaro que Marco Gazzi se vería con Bea y Nacho aquella misma tarde..., el director le pidió al jefe de publicidad que se lo anunciase a ambos porque él tenía mucho trabajo..., y así lo hizo Gonzalo..., fue a los despachos de los dos jóvenes y les puso al corriente de las novedades..., también les facilitó la dirección donde se encontraba el Restaurante “Béne”...

LA MAÑANA PASÓ MUY RÁPIDAMENTE... YA ERAN LAS 17:30 DE LA TARDE...

En el coche de Nacho... él y Bea se dirigían al Restaurante “Béne”..., la secretaria iba un poco preocupada..., el abogado se dio cuenta de ello...

- Nacho: ¿qué te pasa Beatriz?
- Bea: estoy un poco inquieta...
- Nacho: (frunció el ceño): ¿y eso por qué?
- Bea: no sé..., temo que Marco Gazzi descubra todo el pastel..., que Gonzalo no es el director de Bulevar21 y......
- Nacho: (puso una mano suya sobre las dos de ella): eso no va a pasar..., nosotros tenemos que hacerle creer que Gonzalo es nuestro director..., si no te sientes preparada, déjame hablar a mí...
- Bea: lo intentaré..., pero si veo que los nervios me traicionan, entonces guardaré silencio para que seas tú el que lleves la voz dominante..., no sea que yo meta la pata...
- Nacho: sólo piensa que, cuando lleguemos allí, el contrato y las condiciones las hemos puesto nosotros..., y que Álvaro y Gonzalo han estado de acuerdo en todo...
- Bea: ¿sabes que eres el mejor dando ánimos? (sonriendo)
- Nacho: (sonrió): ohhh gracias..., pero no es para tanto...
- Bea: no te quites méritos porque te los mereces... (dándole un beso en la mejilla)

Enseguida llegaron al Restaurante “Béne”..., un cartel rojo les anunciaba que ya habían arribado..., descendieron del auto..., y se encaminaron hacia la puerta de entrada del restaurante...

- Nacho: ¡lo conseguiremos! (alzó el puño en alto a modo de victoria)
- Bea: (cogió el puño de él con sus dos manos): ¡sííííí!

Sonrieron los dos...

Una vez en el interior del local..., caminaron hasta la barra...

- Camarera: hola, buenas tardes, ¿qué queréis tomar?
- Bea: hola...
- Nacho: no verá..., nosotros venimos en representación de Bulevar21..., ella es Beatriz Pérez Pinzón... (señaló a la joven) y yo soy Ignacio Goñi..., desearíamos hablar con Marco Gazzi..., nuestro jefe Gonzalo de Soto le telefoneó esta mañana y le dijo que......

De pronto se oyó una voz por detrás de ellos, haciendo que el abogado guardase silencio y se voltease hacia el lugar de donde provenía la voz..., Bea obró de la misma forma...

- Marco: Ignacio..., Beatriz..., estaba esperándoles... (se acercó a ellos y les estrechó las manos) vayamos a mi despacho y me muestran lo que me han traído...
- Nacho y Bea: ok...

En la otra punta de la ciudad..., en la Warner Bross..., Mar y Anabel realizaban su trabajo..., la Creativa no dejaba de fotografiar mientras la Documentalista, en ese instante, finalizaba una entrevista a un matrimonio con hijos que salían del lugar de atracciones..., las dos amigas dieron por acabada la jornada de ese día..., pues los accionistas les permitieron acabar a las seis de la tarde para ultimar los detalles de la boda de Mar y Carlos..., subieron al coche de Mar yendo a la casa de ésta para recoger las flores y decorar así, juntas, la iglesia..., durante el trayecto...

- Anabel: ay mi niña, que sólo te quedan cinco días para casarte... (sonriendo)
- Mar: (sonrió feliz): sííí..., y estoy atacada de los nervios, reina...
- Anabel: ¿y eso por qué?
- Mar: por si se me olvida algo...
- Anabel: todo va a ir bien..., ya lo verás... (guiñándole un ojo)
- Mar: ¡gracias reina! (sonriendo) por cierto, mis amigas de la facultad me llamaron por teléfono, ayer...
- Anabel: (sonrió): ¿ah sí?
- Mar: (asintió): sí..., y me comentaron que vendrán todas a mi casa para ayudarme a vestirme y relajarme..., aunque lo segundo lo veo difícil...

Ambas rieron...

- Mar: así que espero que vengas tú también...... a pesar de que esté Nacho..., ya sabes que es el padrino...
- Anabel: no te preocupes..., allí estaré..., somos adultos..., y a pesar de que ya no estemos juntos, hemos de comportarnos como personas maduras que somos...
- Mar: y... ¿cómo lo llevas?
- Anabel: ¿el qué..., que ya no estemos juntos?
- Mar: (asintió): sí...

En la cafetería de Bulevar21... Álvaro estaba haciéndose un zumo de piña mientras esperaba la llamada de Nacho y Bea comunicándole cómo había ido la reunión con Marco Gazzi..., aunque eso no era lo que realmente le preocupaba en esos momentos..., estaba tranquilo porque confiaba en ellos..., además estaba la posibilidad de que si algo saliese mal, Nacho pensaría en algo..., era el mejor abogado que había tenido nunca Bulevar y confiaba plenamente en él..., lo que rondaba por su cabeza era el modo de convencer a Isa para que dejase el cabaret..., sino tendría que pensar en algo más contundente. En eso llegó Gonzalo, quien después de pedir a Marga un descafeinado de máquina, se acercó a hablar con su amigo...

- Gonzalo: ¿puedo sentarme? (señaló la silla)
- Álvaro: sí..., claro...
- Gonzalo: (tomando asiento): ¿han llamado ya Bea y Nacho?
- Álvaro: no...
- Gonzalo: y tú... ¿cómo sigues? (cambió de tema)
- Álvaro: regular...
- Gonzalo: ¿has pensado en algo drástico para sacar a Isa del cabaret?

CONTINUARÁ...

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