sábado, 10 de enero de 2009

CAPITULO 47

En el hogar de los Pérez... la joven Pérez caminó hasta la entrada de la casa y, una vez allí, abrió la puerta encontrándose con...

- Bea: Santi... (sorprendida porque su amigo iba acompañado de una chica)
- Santi: ¡hola Beatriche! (sonrió) ¿podemos pasar?
- Bea: ehhh..., sí..., sí..., ¡pasad!

Los tres entraron hasta el salón reuniéndose con Carmelo y Carol...

- Carmelo: hombre Santi, por fin te digas a aparecer, pensábamos que te habías olvidado de nosotros...
- Santi: (emanó una sonora carcajada mientras miraba a la chica que le acompañaba) no hombre..., lo que pasa es que he estado un poco ocupado... (pausó) mirad..., os presento a Selene, mi novia...
- Carmelo y Carol: ¿Selene?
- Bea: ¿tu novia?
- Santi: ¡sí! (sonrió feliz)
- Bea: y... ¿desde cuándo estás con ella?
- Santi: desde hace dos semanas...
- Bea: (acercándose a la muchacha): encantada Selene..., yo soy Bea...
- Selene: (sonriendo): ¡igualmente Bea! (se dieron dos besos)

Carmelo y Carol se pusieron en pie, acercándose a los recién llegados, y dieron dos besos a Selene, quien les respondió de la misma forma...

- Carol: y... ¿cómo os conocisteis?
- Selene: ya nos conocíamos, fuimos compañeros de carrera...
- Bea: ¿tú también has estudiado Informática?
- Selene: sí..., me encantan las nuevas tecnologías... (sonrió)
- Bea: Santi..., no hay dudas..., encontraste a tu horma del zapato...
- Santi: ¿acaso lo discrepabas? (sonrió) esta mujer es espectacular..., además de compartir la misma pasión por los ordenadores, es muy buena gente, sencilla, cariñosa, sincera, especial,...
- Selene: vale..., vale Santi..., que me vas a sacar los colores...

Sonrieron todos...

- Carmelo: y... ¿cómo lo aguantas si se pasa todo el día comiendo?
- Selene: (sonrió por el comentario): porque es un amor..., es un osito de peluche en grande..., (se abrazó a su novio) ¡le amo con todas mis fuerzas!..., además tiene un corazón de oro..., ¡y puedes contar con él en cualquier momento!
- Bea: ahí te doy toda la razón, Selene..., da muy buenos consejos y te ayuda, escucha, anima, apoya,... cuando lo necesitas.
- Selene: es por eso que le quiero tanto... (sonrió)
- Santi: ¡yo también te amo, mi niña! (se besaron)

Los cinco prosiguieron platicando largo rato más..., Carmelo invitó a la parejita a probar su nueva receta y éstos accedieron encantados...

En la casa de Anabel...

- Anabel: siéntate..., no te quedes plantado...
- Albert: no te preocupes..., acabaré enseguida..., además te están esperando para salir...
- Anabel: sí..., nos vamos a cenar...
- Albert: ¿la despedida de soltera? (sonrió)
- Anabel: no..., no van a hacer...
- Albert: (sorprendido): ¿ah no?
- Anabel: no..., más adelante nos invitarán a los amigos más íntimos a un viajecito en el que iremos todos juntos..., nos lo propusieron..., la despedida o el viaje..., ¡todos preferimos lo segundo! (sonrió)
- Albert: (sonriendo): ¡eso está bien!
- Anabel: ¡sí! (sin dejar de sonreír)
- Albert: bueno, centrémonos que sino no saldrás de aquí ni a medianoche...
- Anabel: eso..., cuéntame..., ¿a qué debo tu visita?
- Albert: verás..., es que estaba preocupado por ti...
- Anabel: (frunció el ceño): ¿preocupado por mí?..., ¿por qué?
- Albert: porque desde que nos besamos la otra noche, no coges ninguna de mis llamadas...
- Anabel: bueno..., es que... (agachó la cabeza, avergonzada)
- Albert: (cogiendo el rostro de la joven con sus dos manos, haciendo que ésta le mirase): escucha Anabel..., ya sé lo que ha significado y significa Nacho para ti..., pero no quiero que olvides que tú también eres muy importante para mí..., y bueno, tal vez no sientas amor por mí y no me quieres como yo desearía..., pero es algo que yo no puedo evitar..., yo siempre he estado enamorado de ti......
- Anabel: (interrumpiéndole): Albert...
- Albert: (colocó el dedo índice sobre los labios de ella, haciendo que ésta guardase silencio): déjame terminar, por favor... (respiró hondo) pero a pesar de que tú no correspondas a estos sentimientos, quiero que sepas que al menos no me niegues tu amistad..., me gustaría que fuésemos los buenos amigos que hemos sido siempre antes de que conocieras a Nacho... (pausó) y bien... ¿qué me respondes?
- Anabel: por supuesto que sí, Albert..., siempre te he considerado uno de mis mejores amigos..., pero sólo espero que me perdones porque no pueda corresponder a esos sentimientos tan sinceros y tan lindos que sientes por mí..., eres un gran chico, además de que en ti se puede confiar al 100%..., pero el amor no se puede imponer..., aparece cuando menos te lo esperas..., si tienes la suerte que es correspondido, eres afortunado..., pero si no es así, eres la persona más infeliz..., pero tampoco tienes que rendirte, porque estoy más que convencida de que con el tiempo tendrás a tu lado a una chica que te hará todo lo feliz que te mereces...
- Albert: ¡gracias Anabel! (se abrazaron)
- Anabel: (separándose un poco): bueno Albert..., ahora tengo que marcharme..., Mar y Sandri me esperan...
- Albert: sí..., vamos..., te acompaño hasta donde te has quedado con ellas...
- Anabel: ok...

En el bar-cabaret...

- XX: Isa..., espera un segundo...
- Isa: (girándose hacia donde provenía la voz): dime Eduardo...
- Eduardo: ¿tienes un momento?
- Isa: por supuesto, jefe...
- Eduardo: entremos a tu camerino...
- Isa: (frunció el ceño): ......
- Eduardo: tranquila... (sonrió) sólo quiero debatir un tema contigo...
- Isa: ok... (abrió la puerta) ¡pasa!

Jefe y empleada ingresaron en el camerino de ella...

- Isa: tú dirás...
- Eduardo: verás..., el otro día me encontré con Alexis, el empresario griego, por la calle y estuvimos charlando un rato...
- Isa: ¿sobre qué?
- Eduardo: ¡sobre ti!
- Isa: (sorprendida): ¿sobre mí? (señalándose a sí misma)
- Eduardo: me comentó que le dedicaste un baile...
- Isa: sí..., es que Rocío me anunció......
- Eduardo: (interrumpiéndola): imagino que te expondría lo que le pedí..., que lo tratases como se merece...
- Isa: (asintió): sí...
- Eduardo: me alegro que lo hicieses... (pausó) bueno pues, lo que yo quería expresarte es......
- Isa: (cruzándose de brazos): ¿es......?
- Eduardo: ay, no sé cómo debo comunicarte esto, me resulta un poco violento...
- Isa: vamos Eduardo, al grano..., sabes que lo que más valoro de ti es tu sinceridad y franqueza...

En la vivienda de Nacho… él y Carlos quedaron para cenar…, ambos revivieron los viejos tiempos cuando ninguno de los dos tenía novia y cómo habían cambiado las cosas…, Carlos estaba a una semana de contraer matrimonio…, y Nacho había estado casi tres años con Anabel con la que creyó, desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron en la fiesta de cumpleaños de Mar hacía casi cuatro años, había hallado a su alma gemela…, pero que desde hacía tres días que ya no estaban juntos…

- Nacho: quien me iba a decir a mí que conseguiría unir a dos almas gemelas…, a mi prima favorita Mar con mi mejor amigo… (palmeó la espalda de Carlos, sonriendo)
- Carlos: (sonrió): eres muy buen celestino…
- Nacho: ¿sí, verdad?

Ambos emanaron una sonora carcajada…

- Carlos: no sabes cómo te agradezco que me la presentaras…
- Nacho: lo hice porque os conozco muy bien a los dos y sabía que podríais encajar a la perfección y… ¡no me equivoqué!
- Carlos: ya lo creo…, ¡Mar es lo mejor que me ha dado la vida! (sonrió enamorado)
- Nacho: me alegro mucho por los dos…, os lo merecéis… (sonriendo)
- Carlos: (sonrió): ¡gracias! (pausó) bueno…, ¿cómo estás tú?
- Nacho: pues… ahí ando…, aunque creo que ya sé qué significa Beatriz para mí…
- Carlos: (sorprendido): ¿ah sí?
- Nacho: (asintió): ahá…
- Carlos: pues… ¡cuenta, cuenta!

En el bar-cabaret... en el camerino de la bailarina…

- Eduardo: gracias…, pues verás…, ya sé que os he manifestado a todas mis trabajadoras por activa y por pasiva que quien tenga un rollo o noviazgo con algún cliente, la despediré…
- Isa: (tragó saliva con dificultad): sí…
- Eduardo: pues contigo voy a hacer una excepción…
- Isa: (impactada): ¿conmigo?..., ¿por qué?
- Eduardo: vamos Isa, no me digas que no te has dado cuenta de que Alexis está loquito de amor por ti…
- Isa: (intentó disimular): ¿ah sí?
- Eduardo: sí…, es por eso que he pensado que no puedo oponerme a los sentimientos de nadie y que te doy vía libre para que estés con él…, pero sólo con él…, con cualquier otro cliente… ¡quedarás despedida!

La bailarina no daba crédito a lo que escuchaba…

En un restaurante… Mar, Sandri y Anabel platicaban animadamente…

- Mar: entonces… ¿ese era Albert, el hijo de los amigos de tus padres?
- Anabel: ¡el mismo!
- Sandri: pues… ¡es muy guapo!

Las tres rieron…

- Mar: sí…, es cierto…, tiene unos ojos verdes muy bonitos…
- Anabel: (melancólica): como Nacho…
- Mar: ay reina, perdóname…, no quería hacerte recordar a mi primo…
- Anabel: no te preocupes amiga…, mi corazón y mi mente son los encargados de evocarlo a todas horas…
- Sandri: bueno, es normal…, sólo hace tres días que lo dejásteis…
- Anabel: y no sólo por eso Sandri, sino también porque sé que nunca le olvidaré…
- Sandri: ¿ha sido tu primer amor?
- Anabel: ¡sí!
- Sandri: bueno, es lo que se dice, el primer amor nunca se olvida…
- Anabel: ya…
- Sandri: bueno, ahora tienes que animarte, dentro de una semana se casa Mar y tienes que intentar animarte…
- Anabel: (poco convencida): lo intentaré…
- Mar: además de que he invitado a mis grandes amigas de carrera universitaria…, a una ya la conoces, es mi cuñada Sel…
- Anabel: ay sí, es muy maja y agradable… (sonriendo)
- Mar: pues las demás… ¡no se quedan atrás! (sonrió)
- Anabel: ¡qué bien!
- Mar: te lo pasarás pipa junto a ellas…
- Anabel: ¡no me cabe la menor duda!
- Mar: mira, te las nombro…
- Anabel: ¡vale!

CONTINUARÁ…

No hay comentarios:

Publicar un comentario