En la casa de Carlos… la parejita aún se devoraba las bocas…, tras unos largos segundos así, se separaron al oír el “clink” del horno…, él se puso en pie…
- Carlos: ¡la cena ya está lista, mi amor!... ¡ven, (alargó la mano para que ella se la apretara) te acomodo a la mesa y serviré la cena!
- Mar: (agarrándosela con fuerza): ¡voy! (se levantó)
Anduvieron hasta la mesa…, ella se sentó en la silla…, él la arrimó como todo un caballero…, después caminó hasta la cocina…, apagó el horno y sacó el pollo en una bandeja -protegiéndose con dos paños de cocina para no quemarse las manos-…, después lo acercó a la mesa y seguidamente volvió a la cocina…, abrió la nevera sacando un bol lleno de ensalada y una botella de vino…, regresó a donde estaba su chica y tomó asiento enfrente de ella…, él la sirvió…, después a él mismo…, comenzaron a deglutir…
En Bulevar21… Álvaro y Gonzalo proseguían platicando…
- Álvaro: ¿te apetece que vayamos al bar-cavaret donde trabaja Isa?
El joven de Soto sonrió mirando a su amigo..., el director también le contemplaba aguardando una respuesta...
- Álvaro: (impaciente porque su amigo continuaba callado…): ¿es que te comió la lengua el gato?
- Gonzalo: (sonrió): no…
- Álvaro: ¿entonces…?
- Gonzalo: eres de lo que no hay, macho… (dándole un codazo) y eso que ayer no te querías ir a cenar con ella…
- Álvaro: tengo que ir a recoger la chaqueta que le presté anoche…
- Gonzalo: sí…, sí…, claro…, la chaqueta…
- Álvaro: pero… ¡si es verdad!
- Gonzalo: que conmigo no has de disimular… (sonrió) lo que quieres es verla…, pues hoy es su actuación…
- Álvaro: (no respondió al último comentario de su amigo): ¿vienes sí o no?
- Gonzalo: ¡no me lo perdería por nada del mundo…, vamos!
Los dos muchachos iban hacia el coche de Aguilar…, pero como no sabían qué les depararía la noche, decidieron coger cada uno el suyo…
En la casa de Nacho…
- Nacho: ¡voy a poner la cena en unas bandejas y enseguida cenamos, cariño! (la besó dulcemente en los labios)
- Anabel: (correspondiéndole): … (beso) ¡vale!
- Nacho: vayamos a la mesa antes…
Se cogieron de las manos, entrelazándolas, y ella se sentó…, él caballerosamente la aproximó a la mesa…, después se fue a la cocina…, sirvió el pollo en una bandeja y en un plato hondo el puré de patata…, llevó todo hasta la mesa…, le echó a ella en el plato y seguidamente a sí mismo…, comenzaron a degustarla…
UNA HORA DESPUÉS… ERAN LAS 22:30 DE LA NOCHE…
(DURANTE LOS SESENTA MINUTOS ANTES: Carlos y Mar prosiguieron cenando…, hablaron muy animadamente cómo empezó todo entre ellos: cómo les presentó Nacho…, las impresiones tan positivas que tuvieron del otro nada más conocerse…, pero sobretodo las ganas que tenían de volver a verse…, y de eso hacía más de cuatro años porque de relación hoy era el día de su cuarto aniversario…, y se mostraban tan enamorados y felices como el primer día…, sin duda estaban hechos el uno para el otro…, no dejaron de reír al evocarlo todo…; Nacho y Anabel también degustaron lo que él preparó…, también se dieron de cuando en cuando muestras de amor –besitos, abrazos, roces cariñosos, entrelaces de manos…-, se amaban y no dejaban de demostrárselo mutuamente…, además platicaron muy animadamente…; Bea y Sandri se reunieron en un bar próximo a Bulevar21 donde estaban cenando…, Sandri le comentó a Bea su encuentro con Gonzalo en el ascensor…, la muchacha se mostró dichosa de que concretaran volver a verse…, Bea se alegró por ella pero la advirtió (una vez más) que se andara con ojo con él…; Álvaro y Gonzalo se fueron antes a sus casas a darse unas duchas y arreglarse para ir al bar-cavaret…, después quedaron en reencontrarse en la puerta de éste para entrar juntos…)
En el bar-cavaret “La Noche”… Álvaro y Gonzalo estaban sentados en una de las mesas…, desde que habían llegado al local, no había rastro de Isa…; el director de Bulevar21 se levantó de la mesa excusándose de que iba al baño…, cuando se disponía a coger la manivela para ingresar en éste, la puerta del camerino se abrió…, -pues baño y camerino estaban al lado-…, ella salió sin darse cuenta de la presencia del joven, pero se detuvo tras notar una voz que le susurraba algo al oído: “he venido a verte actuar…” Se volteó para corroborar que era él…, y efectivamente, allí se encontró con Álvaro…, un escalofrío le recorrió el cuerpo de los pies a la cabeza al observar la sonrisa de aquel hombre que le había revolucionado las neuronas desde el primer instante en que le vio y se visualizaron durante unos segundos…, ella sólo se limitó a decir por sus nervios…
- Isa: (sonriendo inquieta): ¡gracias Álvaro! (le dio un beso en la mejilla, cerrando los ojos para percibir el olor de él con sus fosas nasales…) ¡espero que te guste!
- Álvaro: (sonrió): ¡seguro que sí!
Esa sonrisa puso, si cabía, más alterada a la bailarina…, él lo notó, pero intentó hacerla ver que no lo había percibido…, por lo que se acercó de nuevo a su oreja y con voz muy bajita le pidió un favor…
- Álvaro: no empieces hasta que yo no salga… por favor…
- Isa: ok…, pero no tardes…, sino los clientes se impacientarán…, y no quiero que mi jefe se enfade conmigo…
- Álvaro: descuida… (y muy suavemente posó sus labios en la mejilla derecha de ella y la besó…, le guiñó un ojo e irrumpió en el baño…, ella se fue lentamente hacia el escenario…)
En la casa de Nacho… él y su novia veían la película que alquilaron el día anterior…, estaban tumbados en el sofá…, bien acurrucaditos…, a la misma vez que la seguían, se dedicaban besos cariñosos…
- Nacho: (besando con delicadeza el cuello de ella): cariño…
- Anabel: dime, mi amor…
- Nacho: ¿puedo hacerte una pregunta?
- Anabel. (mirándole a los ojos): ¡claro…, lo que quieras…, mi amor!
- Nacho: ¿te importa si apago la película momentáneamente para formulártela?
- Anabel: adelante…, lo que me tengas que preguntar es más importante que la película…
- Nacho: (con una mano la rodeaba por la cintura…, con la otra apretó el “stop” del mando enfocando hacia la televisión…, después la colocó en el rostro de la chica…, acariciándoselo…): verás cariño…, sé que a lo mejor no te apetece hablar del tema, pero me gustaría que lo aclarásemos…
- Anabel: sigue, mi amor…
- Nacho: ¿por qué te enfadaste tanto anoche cuando me fui a casa de Beatriz y esta mañana cuando he comido con ella?
- Anabel: ya te lo dije…, por haberme dejado un poco tirada…
- Nacho: y… ¿ya está?, ¿no hay nada más?
- Anabel: bueno… (guardó silencio)
- Nacho: continua cariño, por favor…
- Anabel: me puse un poquito celosa…
- Nacho: (sin comprender nada): ¿celosa?... ¿por qué?
- Anabel: porque… (tragó saliva antes de proseguir) porque desde que hemos llegado a Bulevar, tengo la sensación de que le gustas a Bea…, ¡ya está…, ya te lo he dicho!
El abogado abrió los ojos como platos ante las palabras de su chica…
En el hogar de los Pérez… en la habitación de la protagonista…, ella y su amiga Sandri echaron la memoria atrás de cuando eran más pequeñas y todo lo que compartieron juntas…, no paraban de reír con sus anécdotas…, poco a poco llegaron al tiempo presente y la vista se le nubló a Bea al recordar primero la muerte de su madre y el engaño de Álvaro después…, Sandri le brindó todo su ánimo y apoyo, cosa que la secretaria le agradeció enormemente…
- Bea: gracias Sandri…, menos mal que has vuelto a Madrid, necesitaba confiar en alguien sincero, y tú lo eres…, me estás ayudando mucho con esto de Álvaro…
- Sandri: no tienes que dármelas…, ¿para qué estamos las amigas?..., para las cosas buenas pero sobretodo para las no tan buenas…, y a mí siempre me tendrás…
- Bea: ¡y tú a mí! (se abrazaron)
- Sandri: pero también tienes a Nacho…, que te va a ayudar a salir de la empresa fantasma…
- Bea: ahora que la mencionas… Álvaro me ha expuesto que pasado-mañana haremos el último traspaso de capital de Bulevar 21 a 21 servicios editoriales…
- Sandri: y… ¿qué le respondiste?
- Bea: le di evasivas…
- Sandri: ¡muy bien hecho!
- Bea: pero no habría sido necesario si hubiese venido esta noche Nacho a mi casa para mirar las cláusulas del contrato…
- Sandri: Bea…, entiéndele…, él también tiene una vida fuera de Bulevar: su novia Anabel…
- Bea: pero no le costaba nada acercarse un momento…
- Sandri: Bea…, tú y yo lo vimos en su casa…, él y su novia discutieron ayer porque se vino a tu casa…, ¡déjalos que esta noche la pasen juntos!
- Bea: pero me expresó que me iba a ayudar…
- Sandri: y lo va a hacer…, mañana le llevas tú el contrato a Bulevar y él le echará un ojo…
- Bea: hubiese sido mejor esta noche…
- Sandri: Bea…, ¿qué te ocurre?..., ¿por qué te comportas así?
- Bea: ya te lo he manifestado…, Álvaro me ha nombrado lo de la empresa fantasma… (pausó) me he puesto nerviosa…, sólo es eso…
- Sandri: no Bea…, a ti no te pasa eso…
- Bea: (sin comprender nada): ¿cómo?
- Sandri: que tú no estás nerviosa por lo que te ha mencionado Álvaro…, lo que realmente te sucede es…
- Bea: es… (guardó silencio para que prosiguiera)
- Sandri: es que… ¡te has enamorado de Nacho!
La protagonista miró a su amiga tras tales palabras…, Sandri también la observaba aguardando una respuesta…
En la vivienda de Carlos… él y su novia acababan de ver un dvd –que había confeccionado el joven- en el que recopiló todos los momentos de ambos desde el primer día que empezaron a salir hasta el actual, que era el que estaban celebrando, su cuarto aniversario de noviazgo…, ella aún estaba emocionada al ver todo…, lágrimas habían empezado a asomarse por sus lindos ojos…, él no cabía en sí del gozo al verla tan feliz…, así que mientras ella se secaba las lágrimas él articuló…
- Carlos: mi amor, ponte la chaqueta y prepárate porque vamos a un sitio…
- Mar: (con curiosidad): ¿a dónde?
- Carlos: (sonrió): es una sorpresa…
La muchacha obedeció y, tras un par de minutos, se encontraba preparada…
- Mar: (sonriendo): ¡estoy lista!
- Carlos: bien…, pues ahora siento mucho esto que voy a hacer, pero es obligatorio… (tras pronunciar esto colocó un pañuelo de seda oscuro alrededor de los ojos de ésta, tapándoselos…) ¿ves algo? (sonrió)
- Mar: (sonrió): ¡no!
- Carlos: perfecto…, vamos… (tomó su mano –ella también se la apretó con fuerza- y con la otra las llaves del coche y salieron de la casa…)
MINUTOS DESPUÉS…
Durante el trayecto, Mar no dejaba de formular preguntas a Carlos…, él sonreía al ver la impaciencia de ella, pero sólo se limitaba a replicarle “ya falta menos”… En ese momento, llegaron…
- Carlos: espérate que bajo yo primero del coche y me ausento un instante…, no te quites la venda aún… ¡vengo enseguida!
- Mar: ok…
Tras unos segundos, que para la muchacha fueron una eternidad…
Carlos apareció con una llave en su mano derecha, la guardó en el bolsillo de la chaqueta…, después cogió la del coche y arrancó…
- Mar: (asustada): ¿Carlos?... ¿eres tú, cariño?
- Carlos: sí mi amor…, perdona por haber permanecido en silencio…
- Mar: nada, no te preocupes… (pausó) oye…
- Carlos: dime…
- Mar: ¿no me habías anunciado que ya habíamos llegado?
- Carlos: sí…
- Mar: (desconcertada): ¿entonces… por qué arrancas de nuevo?
- Carlos: es que quiero que veas antes algo en otro lugar…
- Mar: ahh…
El joven condujo un rato más y, poco después, se hallaban en el aeropuerto de Barajas…, todo estaba alumbrado…, él descendió del auto y después echó una mano a ella para que lo hiciese también…
- Carlos: bueno…, ahora voy a llevarte hasta donde voy a ubicarte…, eso sí, tienes que prometerme que no te vas a mover de allí…, ¿vale?
- Mar: sí, claro…
- Carlos: y no te puedes levantar hasta que no se te avise…
- Mar: pero… ¿qué va a pasar?
- Carlos: ¡enseguida lo sabrás!
Pronto llevó a su chica hasta donde tenía que colocarla…, él aprovechó para quitarle el pañuelo de seda oscuro a su novia…, enseguida se agruparon con ambos tres hombres…, Carlos los saludó con un apretón de manos y les presentó a su novia…, después uno de ellos afirmó:
- Hombre 1: ¡todo en orden, Carlos!
- Carlos: (sonriendo): bien…
Dos de los tres hombres equiparon a Carlos con lo que se suele poner cuando vas a hacer paracaidismo…, ella se asustó al verlo…
- Mar: pe… pero… ¿dónde vas, cariño?
- Carlos: no te apures por nada, mi amor (le cogió el rostro con sus dos manos, besándola dulcemente en los labios para tranquilizarla) ellos están muy bien preparados para este tipo de cosas…, además llevamos ensayando toda la semana…, ¡no te muevas de aquí!... ¿entendido?
- Mar: (poco convencida): ok…
- Carlos: ¡me reuniré contigo en quince minutos más o menos!... ¡te quiero!
- Mar: ¡ándate con mucho cuidado!... ¡te amo! (se besaron)
El joven subió a una avioneta en compañía de dos hombres…, el otro se quedó con Mar en tierra para comprobar que todo estuviera en orden…, la avioneta retomó el vuelo…
TRAS CASI DIEZ MINUTOS…
El aeroplano seguía por los aires…, Mar lo observaba con mucha atención y nervios…, de pronto divisó que Carlos salía de éste y se lanzaba al vacío…, el corazón se le encogió angustiada pero enseguida se percató de que el paracaídas funcionó a la perfección, abriéndose…, así pudo respirar tranquila…, aún por el cielo, Carlos mostró una pancarta escrita -en una madera de tamaño mediano- (que llevaba entre sus manos) con letras negras y en mayúsculas que decía así: “MAR, MI AMOR, ¿QUIERES CASARTE CONMIGO?” La joven no podía percibir con claridad lo que ésta anunciaba, pero –tras unos segundos- en los que él seguía descendiendo, el varón que estaba con la joven le prestó sus prismáticos –pues se dio cuenta de que todo marchaba bien, según lo previsto- y fue cuando leyó la propuesta de matrimonio de su amado…, lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos…, era lo más bonito que habían hecho por ella en toda su vida…
CONTINUARÁ…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario